La Generalitat pide al Gobierno que vigile a la Guardia Civil

La televisión pública catalana publicó unas informaciones en las que se aludía a un grupo que intentaba retirar lazos amarillos y símbolos independentistas de la vía pública y entre los que se encontraría un guardia civil

El vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonés, ha pedido este domingo al Gobierno de Pedro Sánchez que vigile a los agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional que se han visto implicados estos últimos días en altercados relacionados con la libertad de expresión, como la retirada de lazos, y agresiones como a la del fotoperiodista Jordi Borrás, según ha explicado.

“Basta. Pedimos al Estado que vigile a sus uniformados. Que controle a su gente, a los que se dedican a perseguir ideologías que no les gusta”, ha aseverado en su intervención en un acto de ERC en el distrito de Gràcia celebrado este domingo.

Ha criticado que desde Cs se impulsen campañas que instan a retirar lazos amarillos del espacio público porque, según él, es lo que aboca a la fractura social: “Quieren provocar una fractura social y no lo conseguirán”.

Para Aragonés, el espacio público no puede ser neutral ante la injusticia y la falta de libertad y debe ser el espacio donde se abocan las esperanzas, el desazón de la gente y la libertad de expresión de todos.

Precisamente, ha dicho que la república que quieren construir se fundamenta en los derechos y en las libertades, y que no debe ser una república solo de los independentistas, sino de derechos sociales, civiles y políticos para todos: “Una república donde nadie tenga que sufrir para colgar una pancarta en contra del Jefe del Estado”.

En relación al juicio por los encausados por el ‘procés’, ha sostenido que no será un juicio justo porque no tiene las garantías, y ha explicado que con este juicio tendrán la oportunidad de enseñar al mundo que el Estado cuando hace referencia a la corona o a la unidad de España no hay separación de poder, es por ello que ha pedido “girar la tortilla” y que sea un juicio público, europeo, mediático, ciudadano contra la represión del Estado.

Lazos amarillos

Los Mossos d’Esquadra identificaron a catorce personas en las localidades tarraconenses de Móra la Nova, Tivissa y Vandellòs que habían planificado retirar lazos amarillos y otros símbolos independentistas.

El departamento de Interior, que dirige Miquel Buch, ha informado de que ha iniciado acciones contra este grupo por “presunta infracción grave de la Ley 4/2015 de seguridad ciudadana”, que sanciona este tipo de actuaciones con multas que van de 601 a 30.000 euros.

La policía catalana les ha identificado como “posibles autores de daños al dominio público”, después de que la madrugada del viernes localizara en tres vehículos mapas y herramientas de corte para arrancar lazos amarillos y esteladas de las calles, así como piezas de ropa para taparse la cara y frontales de luz.

Según ha informado TV3, una de las personas identificadas es un guardia civil.

A través de Twitter, el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont ha calificado los hechos de “gravísimos” y ha considerado “urgente” que el Gobierno y su delegada en Cataluña, Teresa Cunillera, “empiecen a dar explicaciones”.

Ataque terrorista

El portavoz de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Coronas, ha recordado el atentado terrorista de 2017 que coincidió con la Fiesta Mayor de Gràcia, que se tuvo que suspender, y ha reflexionado sobre las políticas de seguridad, que según él, deben liderarse desde la izquierda, y también sobre el futuro de los jóvenes, preguntándose como es posible que los jóvenes de Ripoll participaran en un acto terrorista como el de Barcelona: “Los jóvenes son nuestro futuro y si no tenemos futuro no tendremos república”.

Para Coronas, el “1-O hubo un segundo ataque terrorista en Cataluña” por parte del Estado, y a pesar del año político convulso, dice que se siente orgulloso, y que ERC seguirá trabajando para que la república no sea solo política sino que sea también social.