Varios líderes locales recuerdan en Charlottesville a las víctimas de la marcha racista

Hace un año, un manifestante neonazi de la marcha "Unir a la derecha" embistió con su vehículo a una multitud que participaba en una contramarcha antirracista

Varios líderes locales recordaron hoy en Charlottesville (Virginia) a las víctimas de la marcha de supremacistas blancos que tomó las calles de esa ciudad hace hoy un año y que provocó tres muertos.

Una de las víctimas mortales, Heather Heyer, fue embestida violentamente por un joven neonazi que lanzó su vehículo a toda velocidad contra la contramarcha antirracista que organizaciones locales convocaron en contra de la manifestación “Unir a la derecha”.

“Por favor, recuerden el legado de Heather. Los nazis siguen por aquí, pero ahora visten trajes y corbatas, no capuchas como los del (la organización racista) KKK. Tenemos que contraatacar”, dijo Don Gathers, miembro de la junta civil encargada de revisar las actuaciones del Departamento de Policía de Charlottesville.

Gathers se dirigió a unas 300 personas concentradas en uno de los parques más emblemáticos de la localidad, el Parque Washington, en el que también se solicitó a las autoridades locales que asistan económicamente a los heridos en el ataque racista del 12 de agosto de 2017.

A lo largo de la concentración, que duró una hora y media, los asistentes cantaron cánticos como “las viejas leyes Jim Crow, las nuevas leyes Jim Crow y este sistema racista tienen que acabarse”, en referencia al sistema que institucionalizó la segregación racial en todo sitio público entre 1876 y 1965.

Otro de los líderes que habló fue el activista local Brandon Collins, de la Asociación de Vivienda Pública de Charlottesville, que aboga por ayudas a la residencia a familias con bajos ingresos.

“Esta ciudad y nuestro país tienen un pasado racista terrible, desde la colonización hasta el esclavismo. Tenemos que ser el motor del cambio”, apuntó Collins.

Esta protesta pacífica fue el principio de una jornada que sirve para criticar los trágicos incidentes que pusieron a Charlottesville en el centro de la actualidad hace exactamente 365 días.

Las protestas en esa ciudad se convirtieron en un símbolo de la tensión racial en Estados Unidos cuando supremacistas blancos se manifestaron en protesta por la retirada de una estatua del general Robert E. Lee, comandante supremo de las fuerzas de la Confederación durante la Guerra Civil estadounidense (1861-1865) y considerado como un héroe por muchos habitantes del Sur de este país.

Después de exhibir durante horas símbolos fascistas, un manifestante neonazi de la marcha “Unir a la derecha” embistió con su vehículo a una multitud que participaba en una contramarcha antirracista, acto que acabó con la vida de Heather Heyer e hirió a otras 19 personas.

Dos policías murieron en un accidente de helicóptero cuando acudían a sofocar las protestas.