El Open Arms llega al puerto de Algeciras en medio de fuertes críticas al Gobierno de Sánchez

El cambio de rumbo en la política de acogida y la elección del puerto de Algeciras para recibir a los 87 inmigrantes rescatados por el Open Arms le han granjeado al Ejecutivo las críticas de ONG y partidos políticos.

El buque Open Arms, embarcación de la ONG Proactiva Open Arms, en el que viajan 87 inmigrantes, entre los cuales hay 12 menores, ha llegado este jueves a las 8:45 horas de la mañana al puerto de Algeciras (Cádiz). Se trata de la tercera vez que este buque ha atracado en un puerto español durante este verano, tras recibir luz verde del Ejecutivo de Pedro Sánchez. Sin embargo, los inmigrantes del Open Arms no tendrán ningún estatus especial y serán tratados como cualquier otro inmigrante que llega a las costas españolas en patera desde el norte de África, una circunstancia que no se produjo con los 629 inmigrantes que llegaron a bordo Aquiarius el pasado 17 de junio al puerto de Valencia. El contexto de presión migratoria le ha llevado al Gobierno a replantearse su política de acogida, lo que ha provocado las críticas de la Red Española de Inmigración, que ha acusado a Sánchez de “discriminar” a los nuevos pasajeros del barco catalán.

A los inmigrantes, que fueron rescatados frente a las costas de Libia el jueves de la semana pasada, los espera a pie de muelle un dispositivo policial integrado por unidades de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, que cuentan con tres autobuses para su traslado, además del dispositivo sanitario que habitualmente recibe a los grupos de inmigrantes y personal de Frontex.

Los inmigrantes fueron llevados al nuevo centro de atención temporal CATE de Algeciras, que está instalado en la misma zona portuaria y que fue inaugurado el jueves pasado, a continuación de un pabellón de la Policía Nacional empleado habitualmente en identificación de inmigrantes indocumentados. Junto al pabellón, han sido levantadas una decena de tiendas de campaña de gran tamaño en las que los inmigrantes podrán estar un máximo de 72 horas, ya que se les aplicarán los mismos protocolos que al resto de los inmigrantes que prácticamente a diario son rescatados por Salvamento Marítimo en las aguas del Estrecho.

Críticas por la elección de Algeciras

La decisión del Gobierno de ofrecerles el puerto de Algeciras no ha terminado de ser bien acogida: “Nos sorprendió bastante que nos mandaran tan lejos. Son náufragos y tienen que ser llevados lo antes posible a un puerto seguro. Pedimos Barcelona y Valencia pero nos dijeron que Algeciras, alegando que estaba preparado para los inmigrantes”, asegura el jefe de operaciones de Open Arms, Ricardo Gatti.

En los mismos términos se ha expresado Andrés de la Peña, portavoz de la Asociación Pro Derechos Humanos (APDH) en Algeciras. Para él, “ha sido una cuestión de postureo político. No es de recibo trasladarlos hasta Algeciras, igual que la gente que rescatan en el mar de Alborán no vienen a Algeciras, sino a Motril, Almería o Málaga. El Aquarius se desembarcó en Valencia con 680 personas a bordo, y allí hay comisarías suficientes. Estas son 87 personas nada más”.

Sin embargo, el Ejecutivo de Pedro Sánchez consideró que Algeciras era el puerto que tiene el dispositivo más adecuado y seguro para la recepción de los migrantes. “La elección de estas instalaciones es consecuencia “de la planificación y medidas que se han llevado a cabo por parte del Gobierno ante la falta de previsión del Gobierno anterior gestionado por el PP”, señaló el Ejecutivo en un comunicado.

Cabe recordar que el Gobierno de la Generalitat de Cataluña y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, pusieron a disposición del ‘Open Arms’ los puertos catalanes para que pudiese atracar la embarcación de rescate humanitario, antes de conocerse la autorización oficial a desembarcar en Algeciras. También Valencia ofreció sus “infraestructuras” y “recursos económicos y humanos”. Los puertos de Cataluña y el valenciano estaban más próximos a la ubicación inicial del buque.

No tendrán estatus especial

Los 87 inmigrantes del Open Arms que han desembarcado en Algeciras no tendrán ningún estatus especial y serán tratados como cualquier otro inmigrante que llega a las costas españolas, lo que ha provocado las críticas de la Red Española de Inmigración, que ha pedido que se les den “los mismos permisos de acogida” que a los 629 inmigrantes que llegaron el 17 de junio al puerto de Valencia a bordo del Aquiarius, a los que se les concedió un permiso de entrada extraordinario por motivos humanitarios de 45 días.

Durante el tiempo que le estén tramitando el expediente, un mínimo de seis meses, no podrán ser expulsados, y serán dirigidos a unos recursos concretos en Sevilla, Madrid o Barcelona.

La red solicitará ante el Congreso de los Diputados a través de los grupos parlamentarios que mediante una Proposición no de Ley se inste al Gobierno a elaborar, en colaboración con las organizaciones sociales, sociedad civil y organizaciones implicadas en la acogida, un protocolo de trabajo conjunto en estos casos propio del país que amplíe el mandato europeo.

Francia acogerá a 20 inmigrantes

Francia acogerá a unos 20 inmigrantes de los 87 que llegaron este jueves al puerto de Algeciras, según confirmaron fuentes del Palacio del Elíseo. La actuación del Gobierno francés responde a un espíritu de “solidaridad europea, dada la situación que vive España, confrontada con una llegada importante de inmigrantes, y en concordancia con las conclusiones del Consejo Europeo de junio”, precisó la fuente. Una delegación de la Ofpra (Oficina Francesa de Protección de los Refugiados y Apátridas) se desplazará a España “lo más rápido posible” para proceder a la identificación de refugiados.

El gesto se repite dos meses después del desembarco del Aquarius, -otro navío gestionado por las organizaciones SOS Mediterráneo y Médicos Sin Fronteras- en el puerto de Valencia, cuando Francia envió a trabajadores de la oficina que gestiona las demandas de asilo y recibió a 78 refugiados en su territorio. El Elíseo detalló que ha hecho lo mismo en el caso del Lifeline, en Malta, del que recibió a 52 de sus pasajeros el pasado 5 de julio, así como de otros barcos atracados en Sicilia.

Estas acciones de acogida suceden por la nueva postura antiinmigración del Gobierno italiano, de coalición entre la ultraderechista Liga y el populista Movimiento Cinco Estrellas. Este Ejecutivo ha negado a los buques de oenegés que rescatan a migrantes en el Mediterráneo que desembarquen en puertos italianos, como hacían antes.

El alcalde de Algeciras carga contra el Gobierno

El alcalde de Algeciras (Cádiz), José Ignacio Landaluce (PP), pidió este miércoles que la ciudad “no se convierta en puerto permanente de acogida de inmigrantes”, unas declaraciones que fueron contestadas por Podemos, para quien son un “discurso xenófobo e ignorante”. 

Landaluce manifestó en un comunicado que “aceptan una vez más la llegada de estas personas a nuestra zona, pero no comparte algunas de las decisiones que el Gobierno de la Nación está adoptando en esta materia“.

Ha dejado claro que “no se trata de ninguna cuestión personal, sino simplemente de que no se puede aceptar ninguna improvisación de las que lleva a cabo el Ejecutivo, a lo que se une la total falta de comunicación hacia las autoridades locales, lo que genera una situación de incertidumbre también entre la ciudadanía“.

“Algeciras es una ciudad de más de 120.000 habitantes en la que conviven personas de 104 nacionalidades distintas, pero no quiero que se desequilibre y terminar padeciendo un problema social“, ha precisado el alcalde.

Como ejemplo, Landaluce señala que ante las últimas llegadas masivas de inmigrantes los servicios de asistencia se vieron desbordados, “lo que supone falta de atención a las personas necesitadas que residen en la ciudad”.

Casado: “El PSOE me da la razón”

El presidente del PP, Pablo Casado, ha dicho este jueves que, respecto al tema de inmigración, “en apenas dos semanas el PSOE” le “ha dado la razón, ya que no era posible la política de papeles para todos”. El líder del PP ha señalado que “parece” también que el Gobierno “nos da la razón en cuanto a que la Ley de Seguridad Ciudadana y el establecimiento de medidas de protección en la valla de Ceuta y Melilla eran necesarias, tal como dijo el director de la Guardia Civil y el ministro de Interior”.

El dirigente popular ha opinado que desde el Gobierno “se están dando cuenta que ese efecto llamada era problemático y que la inmigración se puede abordar, tal y como hizo el PP, con plena solidaridad a aquellas personas que arriesgan su vida para venir a un mundo mejor y que necesitan cooperación en sus países de origen”. Y eso, según Casado ha añadido, es compatible “con una política responsable de defensa de las fronteras y de apoyo a la Guardia Civil y a la Policía Nacional”.

El dirigente popular no ha querido pronunciarse sobre el mensaje que publicó en Facebook y luego borró el vicepresidente de la Diputación de Alicante Alejandro Morant (PP) en el que pedía “deportaciones masivas” frente a la inmigración ilegal.

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