El acercamiento de dos presos de ETA al País Vasco provoca la indignación del PP

Carlos Iturgaiz, al que los etarras planearon matar, dice que no le han pedido perdón, una de las condiciones para obtener el tercer grado

El traslado de dos presos de ETA a una cárcel del País Vasco ya ha provocado las primeras reacciones de los partidos políticos. La decisión es polémica y se encuentra de frente con el rechazo unánime de un PP que afirma que el PNV ha empezado a cobrar al Gobierno de Pedro Sánchez los favores por haber apoyado la moción de censura contra Mariano Rajoy. Instituciones Penitenciarias ha aclarado que los presos etarras Olga Sanz Martín y Javier Moreno han sido trasladados a la prisión de Villabona (Asturias) a la de Basauri (Vizcaya) “en cumplimiento del tercer grado penitenciario” tras cumplir tres cuartas partes de sus condenas y que no se trata de ningún ‘acercamiento’ como tal, pero el caso es que no deja de ser la primera decisión de los socialistas al frente del Ejecutivo desde que anunciaron que aplicarían una nueva política penitenciaria. Sin embargo, el Gobierno insiste en que el traslado es “un hecho puntual” y no “un gesto” al PNV.

Los dos presos, que son pareja, fueron trasladados desde la cárcel de Asturias al de Basauri tras haberlo solicitado a instituciones penitenciarias. Ambos reclusos ya se arrepintieron y desvincularon del colectivo de presos de la banda, EPPK, e incluso, según fuentes penitenciarias, pidieron perdón a las víctimas. Esos son precisamente algunos de los requisitos para pedir el tercer grado.

Precisamente, asociaciones de víctimas como AVT (Asociación de Víctimas del Terrorismo) denuncian que aunque el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, les informó de la noticia, apenas les dio datos, como los nombres de los etarras que salían de prisión, en base a la ley de protección de datos. En ese sentido, la asociación afirma que el interés legítimo de la víctima está por encima de esa protección.

Sin embargo, desde la AVT dejan claro que el traslado “se ajusta a la ley” y por eso “no se oponen” al mismo, aunque estarán “vigilantes” de cara a lo que pasa en un futuro, dejando así al PP solo en sus críticas.

Iturgaiz: “A mi nadie me ha pedido perdón”

Los dos etarras fueron detenidos en 1998 y condenados en el año 2002 por la Audiencia Nacional a 71 años de cárcel la mujer y a 74 años él, junto a otros 14 miembros y colaboradores del ‘comando Bizkaia’, que había planificado el asesinato del exconsejero del Interior del Gobierno Vasco Juan María Atutxa o del entonces presidente del PP en el País Vasco, Carlos Iturgaiz.

El propio Iturgaiz, ahora eurodiputado, ha criticado en una carta remitida al ministro de Interior que los dos etarras “no se han puesto en contacto” con él para pedirle perdón.

Recuerda que, según las informaciones publicadas sobre el caso, los dos presos han progresado de grado, entre otras razones, por haber pedido perdón a sus víctimas. “En calidad de tal, permítame recordarle e informarle a los efectos oportunos, de que ninguno de ellos se ha puesto en contacto conmigo a tal efecto“, señala Iturgaiz.

Por ello, considera que el pase al tercer grado se debe a “un peaje que el Gobierno de Pedro Sánchez paga a sus apoyos nacionalistas e independentistas, y que pasa por premiar a los verdugos y castigar a las víctimas”.

En esa misma línea se ha expresado la vicesecretaria de Comunicación del PP, Marta González, que ha manifestado la preocupación de su partido por este hecho. Así, ha afirmado que este los “réditos” al PNV por haber apoyado la moción de censura “empiezan a cobrarse”.

En una entrevista en RNE, González ha apuntado que puede tratarse de un “primer paso” de una nueva política penitenciaria por parte del Gobierno, que supondría un “trato diferente” al que se ha dado hasta ahora a los presos de ETA.

Así, aunque el traslado se presenta como una “evolución natural” del cumplimiento de su condena en tercer grado, al PP este hecho le “preocupa”. Y el hecho de que el PNV haya valorado esta medida, reafirma al PP en su opinión de que los “réditos” por su apoyo a la moción de censura que echó a Mariano Rajoy de La Moncloa “empiezan a cobrarse, de diferente forma, y una de ellas puede ser esta nueva política penitenciaria”, según González.

Por su parte, el Gobierno Vasco, aunque “ve con bueno ojos” la llegada a la cárcel de Basauri de los dos presos, ha exigido al Ejecutivo central que “cumpla la legalidad” y con su anuncio de que acercará reclusos de la banda a centros penitenciarios de Euskadi.

Batet habla de “un hecho puntual”

También ha opinado sobre este acercamiento la ministra de Política Territorial, Meritxel Batet, que ha dicho que el traslado es “un hecho puntual” y no un “gesto” hacia el PNV, defendiéndose así de las acusaciones del PP.

En declaraciones a Antena 3, la ministra se ha referido a que, en uno de los casos, el tercer grado le fue concedido en febrero, con el anterior Gobierno del PP, “porque cumplía con todos los requisitos”.

Preguntado por si era un gesto para el PNV, Batet ha indicado que “es una cuestión objetiva” y “un hecho puntual y el traslado responde a esta cuestión”.

Respecto a las críticas de las víctimas a los traslados, ha dicho que entiende “perfectamente la sensibilidad de las víctimas” y que “somos impotentes” para “acabar con su dolor”. Por ello, ha mostrado su “máximo respeto” y se ha comprometido a “acompañarlas siempre y a tenerlas en el centro de la política antiterrorista”.

En cuanto a otros posibles acercamientos a cárceles vascas de presos de ETA, Batet ha precisado que hay que analizar “caso por caso porque cada uno es distinto”, y en todos ellos tienen que cumplir con los requisitos previstos por la ley y luego el Ministerio del Interior “ira decidiendo en cada caso”.

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