Fin del curso político

Sánchez reclama una oposición “responsable” y Casado le exige “fortaleza” frente al separatismo

Casi tres horas. Eso es lo que ha durado la primera reunión en Moncloa entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el nuevo líder del PP, Pablo Casado. Un encuentro en el que Sánchez ha pedido a Casado una oposición "responsable y leal" en cuestiones de Estado mientras éste ha ofrecido "lealtad" en asuntos de Estado y ha reclamado la defensa de la unidad de España y 'fortaleza' frente al separatismo.

A la espera del balance que haga este viernes Sánchez sobre esta reunión -comparece ante los medios al cierre del curso político- Casado ha explicado que ha transmitido a Sánchez su intención de ser leal y seguir la colaboración en la defensa de la unidad de España, pero también ha advertido de que será “tremendamente exigente” con el PSOE y “muy vigilante” con su relación con los independentistas.

“No cabe ni el apaciguamiento ni la confianza frente a los que quieren romper la unidad de España”, ha dicho Casado, quien también ha advertido de que si los independentistas siguen por el mismo “cauce” el PP tendrá una posición “firme y sin complejos”. Y si el PSOE no está “a la altura”, los tendrá “enfrente”.

Casado ha recordado que el próximo 17 de agosto tendrá lugar el primer aniversario de los atentados en Barcelona y Cambrils y ha dicho que espera que no haya “ningún altercado”. “Y si el Rey decide acudir, espero que no haya ningún espectáculo de quiebra de la seguridad ni ultrajes a su figura a través de los CDR”, ha demandado.

A tiempo están los socialistas “de no equivocarse”, ha dicho Casado, quien por otra parte ha admitido estar dispuesto a hablar con Sánchez de asuntos de Estado y buscar posibles pactos, pero ha advertido de que eso es compatible con la oposición “firme” que piensa hacer. Y será firme su oposición, ha explicado, porque entre otras cosas lidera el partido mayoritario del Congreso y del Senado y no ve enfrente, en esa “exigua mayoría” que les echó del Gobierno, un proyecto para España.

Además ha justificado no pactar medidas o leyes económicas como el techo de gasto porque, en su opinión, “el foco” no está en lo que el PP sea capaz de acordar”, sino en “qué estabilidad” tiene el PSOE.

Pablo Casado ha salido de la reunión asegurando que había sido “cordial” y provechosa, pero también ha recalcado desde el primer momento que ha acudido a La Moncloa a exponer sus “exigencias” a Sánchez, no solo sobre Cataluña, también sobre otros asuntos.

Como por ejemplo el posible acercamiento de presos de ETA al País Vasco. Ha advertido de que el PP “no va a admitir” que eso ocurra, y propondrán también una proposición de ley de memoria, dignidad y justicia para las víctimas que prohíba cualquier tipo de enaltecimiento al terrorismo, como el que se prevé cuando dentro de tres días el terrorista Santi Potros salga de prisión.

En estos días en los que ha habido muchos reproches al Gobierno por parte del nuevo líder del PP, pero también de otros partidos como Ciudadanos, ante la crisis migratoria, Pablo Casado ha insistido ante Sánchez en defender su “doble posición” de garantizar por un lado la seguridad en las fronteras y promover por el otro un “plan Marshall” de cooperación en los países de origen.

Y se ha defendido de las “descalificaciones” que dice haber sufrido por parte de varios dirigentes socialistas y del Gobierno, subrayando que tiene “buen encaje” y que a la política hay que “llegar llorado”. “No me van a descentrar de mi objetivo porque me insulten”, ha dicho el líder del PP, quien una vez más ha rechazado la etiqueta de radical o extremista, para insistir en que piensa seguir defendiendo sus ideas “sin complejos”. Y “si ellos son los que están a favor de los papeles para todos, de que los policías puedan ser agredidos, de que España se rompa o se suban los impuestos, nos veremos en las urnas”, le ha dicho a los socialistas, seguro de que incluso “muchos votantes del PSOE” se identificarán más con su discurso, que “nada tiene que ver con la extrema derecha europea”.

No se ha olvidado el líder del PP de explicar al presidente del Gobierno su propuesta de una reforma electoral para que en los ayuntamientos gobierne la lista más votada, o de reclamarle un nuevo modelo de financiación o un pacto de pensiones.

Desbloquear la ley de educación, defender la libertad y los derechos humanos en países “hermanos” como Venezuela y Nicaragua, o una posición internacional en la que España se haga oír y tenga, entre otras cosas, un vínculo “prioritario” con Estados Unidos, han sido algunos otros de los asuntos demandados por Casado en el encuentro.

Casado no ha querido revelar en ningún momento cuál ha sido la respuesta que le ha dado Sánchez a sus propuestas o reclamos. El presidente del Gobierno, que ofrecerá las oportunas explicaciones durante la rueda de prensa de balance tras el último Consejo de Ministros antes de las vacaciones, ha detallado en un mensaje en Twitter algunas de las cuestiones sobre las que ha pedido lealtad a Casado: emigración, política europea, violencia de género e infraestructuras.

Quien sí ha valorado el encuentro ha sido la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, que ha asegurado que “hay que confiar en la palabra” de Casado cuando promete oposición “leal y responsable”, pero los socialistas estarán “muy atentos” por si el nuevo líder ‘popular’ vuelve a caer “en demagogia partidista”. Narbona espera, además, que las tres horas con Sánchez le hayan servido a Pablo Casado para darse cuenta de que su arranque en el liderazgo del PP ha sido “completamente equivocado”.

Una reunión tras un CIS que ‘catapulta’ al PSOE

La reunión se ha celebrado horas después de que el CIS publicase su última encuesta con estimación de voto, la primera desde que Sánchez llegó a La Moncloa. Dicho sondeo coloca al PSOE como primera fuerza política por primera vez en nueve años y lo sitúa nueve puntos por encima de PP y Cs, aunque el partido de Casado ya ha subrayado que no puede apreciarse el efecto del ascenso de su nuevo líder porque se produjo después de elaborarse el sondeo.

Según el último barómetro del CIS del pasado mes de julio, los socialistas suben casi ocho puntos en estimación de voto desde la encuesta de abril, mientras que los populares bajan casi cuatro puntos y Ciudadanos dos, empatando ambos en estimación de voto, con el 20,4 por ciento. Unidos Podemos y sus confluencias también se dejan cuatro puntos y se quedan en el 15,6 por ciento de los apoyos.

A pesar de que esta importante subida del PSOE, solo un 28,8 por ciento de los encuestados reconocer tener “mucha” o “bastante confianza” en Pedro Sánchez, un porcentaje muy semejante a la estimación de voto que obtiene el PSOE.

En cuanto a la gestión del nuevo Ejecutivo, sólo el 19,1 por ciento la ve buena o muy buena, frente al 27,3 por ciento que la califica de mala o muy mala y el 33,9 por ciento que la ve regular. Frente al 28,8 por ciento que dice confiar mucho o bastante en Sánchez, hay un 65,6 por ciento que tiene poca o ninguna confianza en el jefe el Ejecutivo.

Pese a ello, Pedro Sánchez se ha convertido en el líder político mejor valorado de los cuatro principales partidos, puesto en el que sustituye al presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, que pasa a ocupar el segundo puesto en este listado. El nuevo jefe del Ejecutivo consigue una nota de 4,04 sobre diez, mientras que Albert Rivera obtiene un 3,35. La encuesta aún no pregunta por Pablo Casado y sí por Rajoy, que obtiene la peor calificación de los cuatro, 2,83 puntos, por detrás del secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, que logra un 2,96.

Comparecencia de Sánchez antes del parón veraniego

El presidente del Gobierno comparecerá este viernes en la Moncloa para hacer balance político y económico tras la última reunión del Consejo de Ministros antes de las vacaciones de verano.

También dará cuenta de los asuntos que aborde el Consejo de Ministros, en el que finalmente se ha decidido aplazar hasta después del verano el real decreto para hacer efectiva la exhumación de Franco del Valle de los Caídos.

Sánchez explicará la decisión de incluirlo en un próximo Consejo y abordará previsiblemente otras cuestiones como el problema de la inmigración ilegal, la situación en Cataluña, la relación con el PP o los datos del último barómetro del CIS conocido este jueves.

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