La juez estrecha el cerco a Casado para enviar su causa al Supremo

La jueza ha mantenido este jueves la imputación por prevaricación administrativa y cohecho impropio contra tres compañeras de promoción del máster que cursó el presidente del PP, Pablo Casado, una de las cuales ha confesado que le regalaron el título de posgrado porque no hizo absolutamente nada aquel año. Con esta decisión, la titular del Juzgado de Instrucción número 51 de Madrid, Carmen Rodríguez-Medel, da un paso adelante para estrechar el cerco contra el líder del PP, en tanto que las alumnas que esta tarde han comparecido aprobaron el máster de forma similar a la manifestada por el presidente popular.

Fuentes jurídicas han explicado que la magistrada está cada vez más cerca de enviar una exposición razonada al Tribunal Supremo, órgano competente para investigar a Casado por su condición de aforado, dado que es la primera vez que aprecia indicios de delito en la actuación de unas alumnas de la promoción del líder popular.

Al término de la comparecencia, la jueza ha mantenido la imputación a la profesora de la URJC María Dolores Cancio y a dos ex altos cargos del PP Alida Mas Taberner y María Mateo Feito. En concreto, la magistrada imputa a Feito y Cancio el delito de prevaricación administrativa, mientras que a Más Taberner le ha añadido, además, el de cohecho impropio al tratarse de un alto cargo del gobierno valenciano, precisamente la misma condición que ostentaba Casado, que en aquella época era diputado autonómico.

Feito y Taberner aprobaron el máster de similar forma a la que Casado ha manifestado públicamente, es decir, con varias convalidaciones y calificaciones de sobresalientes en unos pocos trabajos, calificados la mayoría por el director del Instituto de Derecho Público de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Enrique Álvarez Conde.

Más sorprendente ha sido la versión de Cancio, que ha confesado ante la jueza que Álvarez Conde que le regaló el título sin hacer nada, ni presentar trabajos ni acudir a clase. Cancio, profesora y coautora de varias publicaciones con Conde, ha apuntado directamente al exdirector del instituto, uno de los principales imputados en la causa, como el responsable de las presuntas irregularidades que están detrás de su título.

Fue Álvarez Conde quien ofreció el máster a todas ellas, según ellas mismas han reconocido, e incluso en el caso de Cancio, entonces becaria de investigación en el Instituto, le aseguró que cursar dichos estudios era la vía para poder acceder a unos estudios de doctorado. Cancio accedió y finalmente -ha dicho- consiguió obtener el título de posgrado, aunque jamás fue a clase ni entregó ningún trabajo para conseguirlo, pues, según le decía Álvarez Conde, no hacía falta que hiciera nada.

Ninguna de ellas realizó un trabajo de fin de máster, como Casado o las tres alumnas que han también comparecido este jueves como testigos; tan solo elaboraron una especie de itinerario que, cuando llegó el turno de presentar, no entregaron porque desde la dirección del máster les dijeron que ya estaban aprobadas.

De las tres, solo Feito fue a alguna de las clases, pues, en el caso de Mas Taberner, ha dicho que precisamente uno de los motivos por los que accedió a cursar el máster fue por las facilidades que le dio Conde para hacerlo a distancia.

Unas acusaciones contra Conde sobre las que él mismo no se ha pronunciado, dado que se ha negado a declarar de nuevo hasta que la Audiencia Provincial de Madrid no resuelva si eleva o no el caso al Tribunal Supremo.

No obstante, no ha dado explicaciones sobre el máster de Casado, a quien aprobó tres de los cuatro trabajos que realizó para obtener el título, mientras que la otra profesora que le calificó, Alicia López de los Mozos, ha afirmado no recordar “nada” del líder del PP, ni si fue a clase ni las asignaturas convalidadas ni los correos electrónicos de aquel año, que ella misma borró.

Durante la jornada de este jueves, clave para la investigación, también ha declarado el exrector de la Universidad Fernando Suárez, que ha reconocido que en la promoción de Casado, a quien no conocía, no era obligatorio presentar un TFM para obtener el título, aunque ha explicado que la libertad de cátedra ampara a los profesores que opten por crear un tribunal para evaluar algunos de los trabajos. La misma versión que ha mantenido Pilar L.S., exvicerrectora de títulos propios y de posgrado en la URJC, quien ha testificado que la normativa entonces vigente no exigía la elaboración de un TFM para obtener el título.

Las declaraciones sobre esta pieza continúan este viernes con las comparecencias de otros testigos, entre ellos aquel que halló una caja de documentación en la URJC referente a la promoción del líder del PP, y de dos profesores, pero estos ya en la causa principal que investiga el máster de la expresidenta madrileña Cristina Cifuentes.