Rivera cierra el curso pidiendo elecciones y Sánchez ofreciendo pactos de Estado a Casado para evitarlas

Albert Rivera considera que la legislatura está definitivamente acabada y que hay que ir a elecciones. El líder de Ciudadanos ha comparecido en el Congreso para hacer balance de los dos meses de Gobierno socialista y ha vuelto a la carga con una reclamación que cree que le beneficia. Pablo Casado acaba de tomar las riendas del PP y aún no ha tenido tiempo de asentar el nuevo giro que se ha propuesto imprimir al partido. Pese a todo, tanto él como sus portavoces aseguran que los ‘populares’ están preparados. El menos interesado en el adelanto electoral es Pedro Sánchez, que apenas ha podido recuperar cuota electoral. Ambos, Sánchez y Casado, podrán discutirlo el próximo jueves cuando se reúnan en Moncloa.

El Ejecutivo y el PP ha informado este martes del próximo encuentro entre Sánchez y Casado, el primero entre el presidente y el líder del principal partido de la oposición desde el relevo al frente de la Presidencia del Partido Popular. Los ‘populares’ afirman, como Ciudadanos, que el Gobierno del PSOE está “agotado antes de empezar” y ya están “preparados” para unas elecciones generales. No opina lo mismo el Gobierno cuya vicepresidenta, Carmen Calvo, ha avanzado lo que el jefe del Ejecutivo llevará a la reunión del jueves: “Sánchez va a ofrecer al PP algo que yo creo que es muy importante a proteger en la política española, las políticas de Estado”.

Para la vicepresidenta, el consenso en políticas de Estado es “defender España” y la “coherencia” del PSOE durante los últimos 40 años de democracia es suficiente garantía. “Nos avalan los hechos y el comportamiento leal que hemos tenido con otros gobiernos”, ha sostenido. A su juicio, hay una serie de temas que requieren “altura de miras” y eso es lo que pedirá Pedro Sánchez al recién elegido líder del PP, al margen del resto de asuntos en los que haya “divergencias”. “Confrontación pero también cultura de colaboración”, ha insistido. Calvo, además, cree que este mensaje será bien recibido por Casado, un “líder joven” que debe entender esta cultura del acuerdo. “Eso es defender España. Y luego hay otros asuntos en los que se puede discrepar”, ha dicho la vicepresidenta.

Lo cierto es que Sánchez aún no ha podido aplicar las reformas prometidas para recuperar el Estado del bienestar y su debilidad parlamentaria siembra muchas dudas sobre la posibilidad de que pueda hacerlo. Pese a todo, insiste en que su propósito es dilatar la convocatoria de elecciones todo lo que pueda y, además, le debe al PNV el compromiso de intentarlo.

El PNV, el partido más deseado del panorama político español de los últimos tiempos, propició con su voto que saliera adelante la moción de censura contra Mariano Rajoy y que Pedro Sánchez llegara a la Moncloa para que las incorporaciones a los Presupuestos que pactó con el Gobierno del PP no se fueran por el sumidero y para evitar unas elecciones ‘exprés’ ante las que tenía motivos para temer un avance de Ciudadanos en esa parte del electorado que también es el suyo, el de centro derecha. Los nacionalistas vascos cuentan para ello con Sánchez y con tener por delante al menos un año, hasta las elecciones municipales y autonómicas del próximo año.

El PNV cuenta con Sánchez y recela del PP casi tanto como de Cs

Por cierto que al PNV no le ha hecho ni pizca de gracia la reforma de la ley electoral que propuso en su día Ciudadanos y que ahora ha retomado Casado para garantizar que gobierne la lista más votada y suprimir la posibilidad de alcanzar el poder mediante pactos. El presidente de los nacionalistas vascos, Andoni Ortuzar ha afirmado que su partido tiene voluntad de seguir yendo al Congreso para llegar a acuerdos pero, “si cambian la ley de manera torticera” para evitar que los nacionalistas participen en la vida parlamentaria española, muchos vascos se preguntarán “qué pintamos en el Estado”. Ortuzar ha presidido la ofrenda floral que cada año el 31 de julio hace el PNV ante la estatua de su fundador Sabino Arara en Bilbao y ha aprovechado para denunciar que “algunos quieren echarnos de Madrid”. “Ellos, que se les llena la boca con la Constitución, quieren ahora retorcerla para hacerse un Congreso de los Diputados a su medida”, ha añadido.

En cuanto a las próximas elecciones, a Casado, a priori, le vendría bien un poco más de tiempo para consolidar su liderazgo, aunque su aterrizaje en la presidencia del PP se ha producido con fuerza, con una oposición frontal a las políticas del Ejecutivo -en terrenos tan variados como Cataluña, la inmigración y hasta el conflicto de los taxistas- que le permite disputarle el cetro del centro derecha a nivel nacional al mismísimo Ciudadanos, que hace solo unos meses tenía las encuestas de cara y amenazaba con arrebatar al PP el título de partido más votado. El lunes, tras la primera reunión de su comité de dirección, su secretario general, Teodoro García Egea, pisó el acelerador y aseguró que el Gobierno de Pedro Sánchez está “agotado antes de empezar” y que en su partido están “preparados” para cuando “decida convocar” elecciones generales. Según explicó, el PP quiere “evitar” que el Ejecutivo socialista “haga el mayor daño posible a los españoles” porque está “multiplicando los problemas”. Y en ese punto citó “la inmigración, el taxi y la Economía”.

De hecho, García Egea confirmó que Casado está formando un ‘gobierno en la sombra’ por lo que pueda pasar, con un nuevo reparto de funciones entre las distintas vicesecretarias y los portavoces parlamentarios. Se trata, dijo, de “estar preparados” para “asumir cualquier reto”, como un posible adelanto de elecciones.

En cuanto a Rivera, su postura no deja lugar a la duda. “Le pido (al presidente) que convoque elecciones para tener una mayoría estable y que no alargue más la agonía. No hay leyes, no hay techo de gasto”, ha asegurado el presidente de Ciudadanos en su comparecencia en el Congreso, antes del parón del verano y a tres días de que el propio Sánchez haga su balance tras el último consejo de este curso político. “La situación ahora es peor que la que teníamos antes”, ha considerado Rivera, recordando que el Ejecutivo del PP tenía “una mínima estabilidad parlamentaria” que en estos mementos no hay. “Le pido a Sánchez que reflexione y asuma la realidad. Es un gobierno débil, sin votos, sin escaños y sin mayorías”, ha insistido el líder naranja para concluir que la única salida vuelve a ser convocar a las urnas.

Rivera mete prisa con la excusa de que “España está peor”

Para Rivera, la situación es peor, entre otros motivos, por la situación que se vive en Cataluña donde, según ha dicho, hay un “clima de intimidación a jueces, a fiscales, a cargos públicos y, en general, a catalanes que no son independentistas. Una vez más, ha recordado que Sánchez consiguió que su moción de censura prosperase el pasado 1 de junio gracias a los votos de Podemos, PNV y los partidos independentistas catalanes, ERC y PDeCAT lo que, a su juicio, ha dejado al presidente del Gobierno “en manos de Carles Puigdemont, Quim Torra, Gabriel Rufián y Pablo Iglesias”. “Sánchez ha puesto a todos los españoles en manos de los separatistas”, ha resumido Rivera. En su opinión, para pagar esos apoyos, el presidente del Gobierno está haciendo la vista gorda con la actividad del independentismo en Cataluña y está consistiendo, por ejemplo, que se “acose a los jueces”, según ha dicho en referencia al juez Pablo Llarena, que instruyó la causa contra los líderes del procés en el Tribunal Supremo, y que el fin de semana fue increpado por independentistas mientras cenaba en Palafrugell.

En inmigración, Rivera ha anunciado la presentación por su grupo de una proposición no de ley que urge al Gobierno a dotar de más medios a las fuerzas de seguridad para afrontar la presión de la inmigración ilegal, modernizar los sistemas de control en las fronteras y evitar “ocurrencias y anuncios” que pueden atraer a las mafias. “Si no queremos que el populismo llegue a España, como ha llegado a Italia, los partidos responsables tenemos que poner soluciones”, ha afirmado

Otro de los grandes reproches que Rivera hace a Sánchez es su planteamiento económico, con propuestas de “subir ocho impuestos para contentar a sus barones” y permitirles un mayor endeudamiento que, a su juicio, provocará que se dispare el gasto. Una senda que, ha subrayado, choca con los Presupuestos de 2018 que Cs negoció con el PP y que, como ha defendido, fueron buenos porque han ayudado a la clase media y trabajadora, con bajadas de impuestos, subida de pensiones o más permisos de paternidad, entre otras medidas.

También ha tenido crítica a los “dedazos” en RTVE, el CIS y otras empresas públicas y es por lo que Cs, ha explicado Rivera, ha pedido las comparecencias de estos nuevos responsables. Deben dar cuenta de sus méritos “más allá de ser amigos de Pedro Sánchez”, ha dicho Rivera que quiere saber, por ejemplo, qué conocimientos tiene de hoteles Óscar López, exsecretario de Organización del PSOE y nuevo presidente de Paradores.

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