Podemos no da por rota la tregua a Sánchez pero busca forzarle a negociar

Unidos Podemos no da por rota la tregua al Gobierno de Pedro Sánchez a pesar de que su abstención ha servido para tumbar el techo de gasto, un toque de atención tras el que esperan que el Ejecutivo reflexione y se dé cuenta de que tiene que negociar con quienes apoyaron la moción de censura.

“No es un no, es una invitación franca para hacer las cosas bien”, explicaba el diputado de Podemos Txema Guijarro al Gobierno antes de abstenerse en la votación de la senda de déficit, mientras el líder de IU, Alberto Garzón, recalcaba que lo que hacían era abrir una puerta de oportunidad para “hablar”.

Tanto en la formación morada como en IU creen que Sánchez no puede ignorar a quienes le ayudaron a llegar a La Moncloa y confían en que tras ver fracasar la senda de déficit les busquen para negociar y abordar juntos una política económica y social que ponga fin a la austeridad.

A esa abstención, no obstante, llegaron tras un debate intenso en el grupo parlamentario de Unidos Podemos-En Comù Podem-En Marea, con diferentes opiniones y discrepancias.

Había partidarios, como un sector de IU, de marcar distancias con el PSOE y votar no; otros que alertaban del riesgo de situarse con su voto más cerca de PP y Cs que de los socialistas y pedían un voto a favor; y por ultimo, los que planteaban abstenerse.

Finalmente, ganó el camino de en medio -la abstención-, si bien eso no significa, según admiten a EFE fuentes de la dirección, que den por roto su apoyo al Gobierno de Sánchez.

Recuerdan, por el contrario, que su posición ideológica y política podía estar más cerca del no y que su abstención ha sido un gesto de buena voluntad sobre el que el Ejecutivo debe reflexionar.

Una reflexión que pedía también el diputado Rafael Mayoral, al tiempo que advertía de que Podemos no le dará “ni un huequito a la involución democrática” y que es una “fuerza política de cambio” que no ha venido “a bailarle el agua a nadie”.

Aun así, en el partido morado todavía tienen confianza en que los socialistas empiecen a contar con ellos y les planteen una negociación seria en la que les reconozcan como interlocutores necesarios y prioritarios, como en muchas ocasiones ha pedido el líder del partido, Pablo Iglesias.

Desde la dirección recalcan que el PSOE contará con el apoyo de Podemos cuando impulse medidas “antiausteridad” y en beneficio de la mayoría social, aunque lo económico no es el único elemento que les distancia.

Unidos Podemos ha hecho del caso Corinna y el rey Juan Carlos el eje central de su oposición en las últimas semanas.

Ha elevado la presión al PSOE para que apoye una comisión de investigación en el Congreso y cree que es “más pertinente que nunca” tras la información que aportó el director del CNI, Félix Sanz Roldán, a la Comisión de Secretos Oficiales, donde dijo que no había investigado al rey emérito porque no es su función y ningún Gobierno lo había pedido.

A esa investigación parlamentaria Unidos Podemos añade la exigencia de que Sánchez cumpla su palabra y haga pública la lista de defraudadores que se acogieron a la amnistía fiscal de Cristóbal Montoro.

Peticiones que han caído en saco roto porque el presidente del Gobierno ha dicho poco al respecto, pero ha dejado claro que no tiene dudas sobre las explicaciones del CNI y que no cederá a ningún chantaje al Estado.

Así que la relación entre Podemos y el Gobierno no es ni mucho menos la ideal, especialmente en una situación en la que el Ejecutivo necesitará de su apoyo para sacar adelante la mayoría de las medidas que presente.

La próxima prueba será la negociación de los Presupuestos para 2019, en la que Podemos espera poder tener un papel importante, y fuentes del partido morado insisten a Efe en que no buscan dejar al Gobierno en la cuerda floja o abocar a un escenario de adelanto electoral.

De hecho, ha habido otras polémicas que han afectado al Gobierno en las que han preferido quedarse al margen, como el viaje de Sánchez al Festival Internacional de Benicàssim (FIB) en un avión oficial, episodio por el que no se ha escuchado ningún reproche de Podemos al Ejecutivo.