Puigdemont dice que no va a tardar 20 años en pisar suelo catalán y pide ‘hechos’ a Sánchez, no gestos

El expresidente catalán Carles Puigdemont ha comparecido ante la prensa en Berlín con el estímulo de la retirada de la euroorden que dictó el juez Llarena contra él y tras haberse hecho con el control del PDeCAT el pasado fin de semana, lo que le permite recuperar la iniciativa política en Cataluña y desactivar toda tentación de renunciar a la senda de la unilateralidad que él mismo impulsó como ‘president’. De hecho, ha dejado claro desde la capital alemana que tiene la "voluntad de continuar el mandato de la gente" y proseguir con su actividad política. El objetivo sigue siendo el mismo: conseguir que la república catalana sea una realidad.

Eso ha quedado claro cuando al plantearle que por mucho que pueda moverse libremente por Europa tiene vetado el regreso a España salvo que esté dispuesto a ingresar inmediatamente en prisión, ha asegurado que quizá no pise suelo español en 20 años, pero seguro que en ese tiempo pisará “suelo catalán”. “Hoy mismo podría pisar suelo catalán”, ha asegurado precisando que eso se produciría “en la parte del actual estado francés, pero no dejaría de ser Cataluña”.

El político catalán ha confirmado que el próximo sábado viajará a Waterloo, la localidad belga en la que había fijado su residencia antes de emprender el viaje que llevó a su detención en territorio alemán. Hasta Waterloo viajarán también para recibirle el actual presidente de la Generalitat, Quim Torra, y la portavoz del Govern y ‘consellera’ de Presidència, Elsa Artadi, así como otros miembros del Ejecutivo catalán y una delegación de diputados de JxCat. “Allí es donde tenemos la casa de la República y donde tenemos que trabajar por el Consell de la República. Allí se centrará mi actividad política, con la voluntad de continuar el mandato de la gente, para producir un retorno a la normalidad”, ha dicho Puigdemont.

“En Bélgica seguiremos con lo que estaba haciendo antes de mi viaje a Finlandia. Siempre hemos estado dispuestos a encontrarnos, incluso con el Gobierno español. Vemos extraño que en el pasado se ha encontrado con la banda terrorista de ETA pero no lo quieren hacer con los demócratas independentistas de Cataluña. Por lo tanto, la puerta del diálogo estará siempre abierta, pero está claro que ya no es una cuestión que se pueda resolver solo dentro de España, sino que también es Europea, y desde donde se mira mejor Europa es Bruselas”, ha señalado.

Sobre el cambio de Gobierno en España y lo que ello puede suponer para el conflicto catalán, ha considerado: “Evidentemente, el cambio en el Gobierno español ha supuesto un cambio de estilo, de clima y de lenguaje. La entrevista entre Sánchez y Torra creo que sirvió para exponer de una forma respetuosa los puntos de vista de los dos gobiernos”. “No se entendería que después de todo, que no se hablara de la relación Cataluña-España. Es un principio que para nosotros forma parte de la esencia de la democracia. Respetar la voluntad de un pueblo que decide democráticamente”.

“Ahora tiene que venir el tiempo no de los gestos sino de los hechos”, ha continuado Puigdemont, quien ha precisado: “Hemos demostrado siempre disposición, y la tendremos siempre, al diálogo, pero hay que abordar lo esencial”. Sobre si el PDeCAT va a seguir apoyando o no al Gobierno de Sánchez, ha considerado que el apoyo se puede mantener en en ciertas votaciones en el Congreso siempre que el Ejecutivo “corresponda”.

“El señor (Pedro) Sánchez ha tenido los votos de nuestro grupo parlamentario para ser elegido y lo que es normal es que alguien que reciba los votos corresponda. Mientras eso sea así no veo ningún sentido para cambiar la intención de voto”, ha dicho y ha insistido en que él no tiene “responsabilidad” en relación con lo que decida el grupo en el Parlamento del PDeCAT en el Congreso. “Desconozco cuál es la política del grupo parlamentario”, ha asegurado y ha añadido: “Estoy informado de las cuestiones generales. Lo que es la vida habitual del grupo parlamentario a mí se me escapa un poco”. Y es que, según ha aclarado, durante los últimos tiempos se ha estado ocupando de asuntos “más transcendentales” en su vida.

Respecto a la actuación del juez Llarena, Puigdemont ha calificado de “paradójico” y “contradictorio” que el magistrado del Tribunal Supremo haya retirado la euroorden contra él y a la vez le impida cobrar como diputado del Parlament. “Es un poco paradójico o contradictorio que el juez diga que yo estoy suspendido como diputado y que ese mismo juez no quiera perseguirme con una euroorden”, ha señalado.

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