El Santander advierte al Gobierno de que las multinacionales “estarán en desventaja si hubiera doble imposición”

El consejo delegado del Grupo Santander, José Antonio Álvarez, ha dado un toque al Gobierno y le ha advertido de que “las multinacionales españolas estarán en desventaja si hubiera doble imposición”, un impuesto que desde el Ejecutivo estudian para financiar el déficit, la subida del techo del gasto y para pagar las pensiones.  

Es más, ha asegurado en rueda de prensa para presentar los que ha calificado como “buenos” resultados del semestre que, en el caso de imponer una tasa a la banca, “podrían replantearse su estructura legal”, ya que no le parecería “fair (justo)” pagar dos veces por los beneficios, en el país de origen y en España.

“Tenemos una tasa fiscal del 36%. Si aquí, sobre los impuestos de Brasil, los tenemos que pagar otra vez no me parecería justo y podría llevar a las empresas a no ser tan multinacionales o a irse del país”, ha lamentado el primer ejecutivo de la entidad.

No estoy hablando de trasladar las sedes”, ha descartado Álvarez cuando le han preguntado si eso significaría trasladar la sede social a otro país. Pero sí ha dejado abierto un resquicio en el hipotético caso de que ocurriera: “tenemos que tratar que los accionistas tengan el mayor valor posible y tomaremos la decisión de acuerdo con los datos cuando ocurra”, ha afirmado.

En cualquier caso, ha señalado que se están barajando distintas ideas de distintos tipos de impuestos y en su opinión “es razonable que cuando se vaya a cambiar el sistema fiscal haya un periodo de adaptación”. Por ello se ha mostrado partidario de que no sólo se contemple como prioridad el empleo sino la “escasez de ahorro”, ya que la deuda española cercana al PIB se deriva de ello.

Por esta razón, le gustaría que “se pensase en el sistema fiscal de ahorro”. A su juicio, una tasa “no debería poner impuestos sobre rentas no generadas. Si perdemos dinero en España (que es el caso) no nos deberían poner un impuesto”.

El primer ejecutivo del Santander tampoco es partidario de otro impuesto que baraja el Ejecutivo de Pedro Sánchez que supondrá una tasa por el empleo.

“Penalizar esto no me parece una buena idea. La fiscalidad debe pensarse para que no cree efectos generalizados”, ha comentado, para añadir que cualquier cambio fiscal que promueva el Gobierno se haga pensando en los “efectos colaterales que puede tener sobre la economía, el empleo y los operadores” del mercado.

Álvarez también se ha referido a los créditos fiscales del Banco Popular y la intención del Santander de reclamar a Hacienda unos 1.000 millones este año, y ha recordado que los créditos fiscales se generan porque en España no se devuelve dinero a las empresas cuando pierden. Es decir, que se puede compensar con ganancias durante cinco años, y, eso, es “un derecho reconocido” que ha pedido que se mantenga. 

Precisamente sobre la integración del Banco Popular en la estructura del Santander, ha anunciado que en la actualidad están en la etapa de integración operativa y esperan comenzar a implantar la integración de la tecnología para noviembre, un proceso que confía en que se finalice hacia el mes de junio del próximo año.

El grupo financiero ha reconocido que los cargos de 300 millones de euros que ha tenido por los costes de integración de Banco Popular ha provocado en la entidad que ganara un 3% menos en el segundo trimestre, hasta los 1.698 millones de euros. Aunque ha recordado que ya habían advertido de que ese impacto tendría lugar hasta los resultados del 2019.

También la depreciación de algunas monedas ha afectado a la cuenta de resultados del grupo que ha ganado un 4% más, hasta los 3.752 millones en el primer semestre del año.

Sin tener en cuenta estos cargos no recurrentes, su beneficio creció un 25% entre enero y junio en euros constantes, hasta 4.052 millones de euros, impulsado “por un incremento del 10% en los ingresos de clientes” y a la transformación digital del banco”, según ha explicado l consejero delegado de la entidad.

En resumen, para Álvarez el año va bien y confía en “superar” las previsiones, e incluso ya han alcanzado algunos de los objetivos previstos en el plan trianual.  Somos razonablemente optimistas respecto a que vamos a crecer en “resultados y rentabilidad”, ha señalado.

Como ejemplo de sus logros ha destacado que en clientes vinculados ya “estamos en buena linea y cumpliendo los objetivos” con 18 millones a junio, cuando el objetivo era lograr 20 en diciembre.

 

También se ha referido a los ingresos que, a su juicio, “van bien” ya que “crecemos a niveles del 11%” o al “coste del crédito que continua cayendo a tasas desconocidas”, ya que es el más bajo desde hace casi una década.

Las comisiones por su parte han crecido gracias a los clientes vinculados y la transaccionalidad que se traslada a un mayor número de negocio. Así en el primer semestre han crecido un 13%, y se ha superado el 10% de media a tres años, que era el objetivo.

Si ha reconocido, en cambio que su ratio de eficiencia es menor de los deseado, pero ha explicado que se deteriora por asumir el del Popular que era del 60% cuando el Santander registraba cifras del 45%, y ahora está en 47%, algo que esperan alcanzar a final de año.

Por último, ha asegurado que están en línea para cumplir su objetivo de que el Beneficio Por Acción (BPA) crezca al doble dígito. En este semestre alcanza los 0,216 euros.

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