Puigdemont rompe con Pedro Sánchez y retira el apoyo del PDeCAT para forzar nuevas elecciones

La ruptura desestabiliza el Gobierno de Sánchez, impide el nombramiento del Consejo de RTVE y podría provocar el adelanto de elecciones generales

La pretendida luna de miel de Pedro Sánchez y Quim Torra en Moncloa se acaba por orden de Carles Puigdemont que acaba de tomar el mando en el PDeCAT tras destituir a Marta Pascual como líder del partido, precisamente por haber apoyado a Sánchez en la moción de investidura contra Rajoy.

Y a partir de ahora el Gobierno de Sánchez se queda en minoría, no podrá tomar decisiones importantes como el nombramiento del Consejo de RTVE o la aprobación del techo de gasto para 2019, lo que le situará en el umbral de unas elecciones anticipadas a partir del próximo otoño.

El vuelco llevado a cabo por Puigdemont en el PDeCAT, camino de disolver este partido para integrarlo en su nueva formación La Crida, busca sobre todo el enfrentamiento directo y sin resquicio con el Estado y pretende que la vida pública española entre en un largo periodo de inestabilidad.

Y parece descartado que la oferta de Sánchez de un nuevo estatuto catalán pueda prosperar como lo ha confirmado en Madrid Ernest Maragall durante su entrevista con el ministro Josep Borrell.

De manera que bien poco le ha durado a Sánchez su mayoría parlamentaria y vamos a ver como y cuando tiempo resiste ahora en la Moncloa a base de decretos que le serán muy difíciles de convalidar en el Congreso si, como parece, a partir de ahora los ocho diputados del PDeCAT van a votar contra todas las iniciativas del Gobierno de Sánchez.

Y todo ello y a pesar de que Sánchez haya consentido los desprecios al Rey de Torra en Tarragona y Gerona, del acercamiento a Barcelona de los presos golpistas del procés y de los regalos económicos (quita de la deuda) y en las infraestructuras que Sánchez pretende hacer al Gobierno de la Generalitat.

Sobre esta cuestión catalana y sobre el calendario electoral seguramente hablaron ayer en la Moncloa Pedro Sánchez y la presidenta andaluza y su muy reciente adversaria en el PSOE Susana Díaz. Porque la andaluza se ha quejado de su escasez presupuestaria en contraste con lo que Sánchez pretende darle a Torra si es que se mantiene esa relación que Puigdemont pretende hacer saltar por los aires.

En cuanto al calendario electoral parece claro que Susana Díaz pretende adelantar los comicios andaluces al otoño, pero ya veremos si en franca coincidencia con unas elecciones generales anticipadas, aunque cabe imaginar que Sánchez hará todo lo posible para seguir en el poder.

Y todo ello a pesar de carecer de una mayoría parlamentaria estable y de haber tardado Sánchez en entender que el diálogo con el independentismo catalán no conduce a ninguna parte, porque ellos han roto con el Estado y no están dispuestos a acatar la Constitución ni la legalidad.

Y lo que es peor, los soberanistas están avanzando en pos de provocar un enfrentamiento civil en Cataluña (como lo denunciaba ayer Albert Rivera) ocupando espacios públicos y desafiando sin parar el orden público y la legalidad.

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