Santamaría apela a la unidad del PP y reprocha a Casado que haya mantenido su candidatura

Soraya Sáenz de Santamaría se ha presentado ante el plenario del congreso del PP con el aval de haber sido la candidata más votada en la primera vuelta de las primarias y con las expectativas de futuro que, según ha defendido en su campaña, ella representa con más fuerza que su rival. "Me han elegido para ganarle al PSOE y a Pedro Sánchez (...) pero para derrotar también a los populistas y a los que quieren romper España", ha asegurado. Pero además, lo ha hecho con reproches a su rival, Pablo Casado por haber mantenido su candidatura hasta el final. “Si yo no hubiera sido la más votada (por los afiliados) no estaría en esta tribuna. Estaría contigo, Pablo”, ha dicho.

Soraya Sáenz de Santamaría interviene ante el plenario del XIX Congreso del PP para presentar su candidatura y después lo hará Pablo Casado, según ha determinado un sorteo realizado esta mañana. Se trata de dar a conocer el nombre de las personas que han elegido para acompañarles en la dirección del partido en caso de ser los más votados y de exponer su programa de actuación. Se trata en definitiva, de quemar los últimos cartuchos antes de que se proceda a la votación de los compromisarios.

Al contrario de lo que hizo Mariano Rajoy en su discurso del viernes, Santamaría sí ha hecho una mención expresa a la corrupción como uno de los grandes problemas que han restado votos al PP. “No tenemos más corrupción que otros partidos”, ha afirmado y ha añadido: “Pero nos ha pesado más que al resto”.  Y al hilo de esta reflexión sobre lo que ha ocurrido hasta ahora ha hablado del futuro: “Yo me puedo comprometer a cambiar el pasado, pero si a que no vuelva. Tenéis mi palabra”.  En cualquier caso, ha aprovechado para lanzar un mensaje al resto de las formaciones que reprochan al PP sus escándalos: “Tolerancia la nuestra ninguna, pero inquisición de los demás tampoco (…) No acepto lecciones de aquellos que llegan (…) Es hora de reivindicarnos de partido de gente honrada”.

La candidata también se ha despegado de la línea ‘oficial’ seguida por quienes la han precedido en la tribuna al referirse a José María Aznar no para lanzarle un mensaje corrigiendo sus recomendaciones sobre la refundación del partido para recuperar el centro derecha, sino simplemente como uno de los dirigentes que han hecho grande al PP. “Este es un partido joven que tiene mucha historia gracias, a Manuel Fraga, Gerardo Fernández Albor, Antonio Hernández Mancha, José María Aznar y Mariano Rajoy”, ha asegurado.

La exvicepresidenta se ha reivindicado como víctima de escraches y como defensora de la unidad de España frente a los independentistas. “Lo más dañino que existe en nuestro país es el independentismo”, ha proclamado y ha recordado su papel: “He defendido la unidad de España con uñas y dientes. Y para eso se necesita un Partido Popular fuerte y unido”. Como prueba de su papel contra el secesionismo ha esgrimido la querella presentado por el presidente de la Generalitat, Quim Torra, contra Rajoy y ella misma por un presunto delito de “prevaricación por omisión” al haberse negado a publicar el decreto de nombramiento del Govern del pasado 19 de mayo. En ese Govern figuraban los consellers que se encuentran en prisión o en el extranjero. “Por defender la unidad de España que me pongan una y mil querellas”, ha asegurado Santamaría y ha continuado: “Tengo toda la fuerza que hace falta y la que no tengo me la dais vosotros (…) Confío en vuestro apoyo (…) No nos debemos nada más que los afiliados porque servimos a toda España”.

El discurso de Santamaría ha subrayado su perfil de vicepresidenta del anterior Gobierno pero ha sido poco ilusionante mirando al futuro, pese a que ella ha tratado de matizar esa personalidad tecnócrata que se le atribuye presentándose como una persona que procede de la ‘España rural’ -un detalle inédito en su currículum- y que ha estado en permanente contacto con la calle, cosa que no se recuerda de toda su época como número dos del Ejecutivo ni de la que la precedió como portavoz del PP en el Congreso.

En un momento dado, y para subrayar que quiere un partido que reivindique todo el espacio político que abarca desde la derecha al centro, ha recurrido a la ‘performance’ del abanico, es decir, ha sacado un abanico con los colores de la bandera de España para explicar cuál es su idea de partido. Un partido que cerrado aparece compacto y unido, pero a medida que se va abriendo “cumple su verdadero fin”. Y los principios y valores del PP, ha añadido, están “en cada una de las varillas” del abanico, que siguen siendo “firmes” y que son además el “armazón común” del proyecto político popular. “Así es como se ganan las elecciones y aquí es donde se ganan elecciones”, ha subrayado la candidata

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