La victoria de Pablo Casado entierra el legado político de Mariano Rajoy 

Las palabras más usadas entre los compromisarios del PP han sido ‘unidad’ e ‘integración’ tras conocerse que Pablo Casado es el nuevo presidente del PP. Todos hablaban en los pasillos del congreso popular de que a partir del lunes habrá otro modelo de partido, pero que tendrá que apostar por unirse si quiere optar a volver a ganar las elecciones. El nuevo líder ha obtenido el 57,2% de los votos, frente al 42% de Soraya Sáenz de Santamaría

Los partidarios de Casado salieron eufóricos y emocionados del plenario tras oír el discurso ‘mitinero’ de Pablo que, según ellos, ha sido decisivo a la hora de inclinar el voto de los indecisos al haber tocado la fibra sensible de los asistentes quienes ovacionaron en numerosas ocasiones sus palabras pronunciadas sin leer nunca una sola línea. Y así fue. Casado se proclamó presidente, su antecesor,  tras felicitarle le comentó “lo harás bien”. 

Los ‘sorayistas’ sin embargo, trataban de quitar importancia a su discurso, tachándolo incluso de demasiado ‘conservador’. Eso sí insistían en su oferta de integración, pese a que Santamaría ya hubiera nombrado a su secretaria general, Fátima Báñez, mientras que Casado ha dejado de forma generosa la estructura abierta para dar cabida a los partidarios de su máxima contrincante. 

A los compromisarios no les gustó que Soraya no nombrara en los agradecimientos a Cospedal cuando mencionó a las mujeres brillantes del PP, y tampoco les ha gustado que dejara solo cinco cargos abiertos para el eventual perdedor. Algunos de ellos han aprovechado para detallar algunas de las múltiples impertinencias a que sometía en la reunión de subsecretarios o secretarios de Estado de los gabinetes que no eran de su ‘cuerda’. 

Tras conocerse los resultados de manera informal, Pablo Casado había ganado en las 25 meses del escrutinio, la primera en entrar en el plenario ha sido Sáenz de Santamaría que al borde de las lagrimas y con gesto serio, se abrazaba a algunos de sus partidarios. Al llegar a Rajoy, este le ha cogido de forma cariñosa las manos para decirle unas palabras de ánimo. 

La emoción de Casado era evidente cuando entró en el plenario junto a su mujer, que también estaba visiblemente emocionada. Saludó a Soraya Saenz de Santamaría a quien dio las gracias por su labor frente a la vicepresidencia del Gobierno y “por esta campaña limpia de la que salimos más unidos”.

“Hoy salimos más fuertes y más unidos”, le decía a su contrincante que también estaba visiblemente emocionada. 

Lo primero que ha trasmitido en su discurso de agradecimiento tras ser elegido el nuevo presidente del PP es que hablará con Soraya este fin de semana para que se integre en la dirección. “Quiero contar con todos”, ha dicho, para crear un proyecto “ilusionante” y esa será su primera tarea. 

“Apelo a la integración” ha insistido Casado quien ha hecho un repaso de sus objetivos y de su proyecto político para el futuro con un giro conservador pero con una apuesta clara por los jóvenes, la modernidad y lo social.

“Hoy no ha perdido nadie solo ha ganado el partido popular y no os voy a defraudar” decía el flamante presidente. Su intervención previa a las votaciones ya había supuesto una sorpresa para la gran mayoría de los compromisarios que no conocían esta faceta de brillante orador de Casado. Muchos incluso recordaban las anodinas ruedas de prensa de las que resultaba casi imposible destacar una sola idea. 

El solo olor del poder, le insuflaba ya nuevas fuerzas al candidato en su primera intervención de la mañana. Ahora que está investido de la responsabilidad de representar a todo el partido, no cabe la menor duda de que se puede asegurar que ha nacido una estrella.