Casado se convierte en presidente del PP tras derrotar a Santamaría con un giro a la derecha

Pablo Casado ha ganado y es el nuevo presidente del PP. Se podría decir que su victoria ha sido contra el aparato del partido, pero no sería del todo cierto. El hasta ahora vicesecretario del partido ha contado con el apoyo de la anterior secretaria general, María Dolores de Cospedal, que ha enjugado la derrota en la primera vuelta de las primarias con esta victoria ‘en diferido’. A lo que ha dado carpetazo el PP es al ‘marianismo’ identificado con la figura de su vicepresidenta durante siete años: Soraya Sáenz de Santamaría. Casado ha obtenido 1.701 votos de los compromisarios frente a los 1.250 de Santamaría. La proporción es del 58% al 42%.

Se puede afirmar que el ‘aznarismo’ se ha impuesto sobre el ‘ marianismo’ porque Sáenz de Santamaría significaba la continuidad de la línea del anterior presidente, tantas veces criticada por Aznar como blanda y carente de sustancia ideológica. Casado, que fue jefe de gabinete de Aznar entre 2009 y 2011, ha ganado con un discurso no muy lejano al que emana de la fundación FAES. Casado ha defendido todos su principios, uno por uno, pero con un empuje y un entusiasmo que ya le daban como el gran triunfador del cónclave antes incluso de la votación de los compromisarios.

Frente al discurso de Soraya Sáenz de Santamaría plúmbeo, funcionarial, aburrido y con afirmaciones poco creíbles como la de presentarse como producto de la España rural, Casado ha apelado al alma del partido con una intervención emocionante y dirigida a recuperar la ilusión de los ‘populares’, para sacarlos del desánimo en el que los ha sumido la pérdida del Gobierno por la moción de censura del PSOE y la renuncia de Mariano Rajoy al liderazgo del PP.

“Aquí no hay revisionismo, hay orgullo”, es la frase que resume el espíritu con el que Casado ha subido a la tribuna de oradores para presentar su programa de Gobierno y dar la lista de los nombres que le acompañan en su candidatura, entre gritos de “presidente, presidente”. “Gracias por esta campaña limpia y ejemplar” ha dicho Pablo Casado dirigiéndose a su rival, Soraya Sáenz de Santamaría, y respondiendo así a los reproches de la exvicepresidenta que ha empezado su discurso con una regañina al vicesecretario del PP por no haber retirado su candidatura pese a no haber sido el más votado por los afiliados.

Al respecto, el candidato se ha comprometido a integrar a sus adversarios en esta batalla por el liderazgo ‘popular’, es decir, a la exvicepresidenta porque el resto de los candidatos que se presentaron inicialmente ya se han sumado a su proyecto. “No voy a hacer pública la estructura de organigrama porque quiero una integración real” ha explicado y ha añadido: “Me comprometo a integrar a todo el equipo que Santamaría considere oportuno”.

Al contrario que Santamaría, que se ha centrado en el recorrido de lo hecho hasta ahora, Casado ha puesto todo el énfasis en el llamamiento a la “ilusión” para recuperar los tres millones de votos que ha perdido el PP en las últimas elecciones: “Me presento para recuperar la ilusión (…) La ilusión que yo quiero volver a ver en vuestros ojos (…) Quiero que volvamos a sentir ese orgullo de pertenecer al Partido Popular (…) Hay que recuperar esos tres millones de votos. Hay que darles una razón para que vuelvan a confiar en nosotros. Hay que decirles que seguimos siendo su proyecto vital”.

Esto no significa que el candidato haya omitido las referencias al pasado, que como su predecesora en la tribuna ha reivindicado para valorar las aportaciones de Fraga, Aznar y Rajoy. Pero con todo, Casado ha defendido que el PP no puede ser rehén de su pasado y que debe apostar por la renovación: “Necesitamos volver a los once millones de votos para gobernar sin bisagras. Ilusión, pero también renovación (…) Un cambio de etapa en donde cabe todo el mundo, porque tenemos que dar oportunidades a los jóvenes de nuevas generaciones”.

A partir de ahí, ha iniciado una larga retahíla de menciones a los sectores sociales que, según él, caben y tienen un papel preponderante en el Partido Popular: Somos el partido de las clases medias, de la España que madruga, de los autónomos, de los desempleados que saben que con el Partido Popular es más fácil conseguir empleo, de los pensionistas, las mujeres y los agricultores”.  Y ha proseguido: “Somos el partido que defiende la vida y la familia. Esto no es de derechas ni de izquierdas, es la base social de todo el país porque no hay nada más progresista que defender la vida, la natalidad”. Por todo ello, ha dicho, “nos vamos a oponer a la ley de la eutanasia de Pedro Sánchez. Esto no es religión. De hecho, ya habéis legislado los presidentes el testamento vital. Somos el partido de la familia”.

De Casado se puede decir que ha hecho un repaso exhaustivo de los grandes temas de la política nacional, señalando cuáles serán sus líneas de actuación si es elegido para liderar el PP, frente al discurso gris y sin garra que ha pronunciado su rival. “Decidir el colegio de los hijos con el corazón, no con un código postal”, ha señalado sobre la educación.  “Somos el partido de la seguridad. Y en esa cúspide están las víctimas del terrorismo”, ha manifestado para acto seguido subrayar que “nosotros no somos un partido al que le den pena los familiares de los terroristas. Somos el partido de la unidad de España. Somos un partido para servir a España, diversa, plural, una única España”.

Eso sí, si Santamaría ha reivindicado su papel como vicepresidenta, Casado ha apelado al suyo dando la cara por el partido en los momentos más complicados, “dando esa rueda de prensa que nadie quería dar”, como también ha venido defendiendo la hasta ahora secretaria general, María Dolores de Cospedal, que perdió en la votación de los afiliados y se sumó a su candidatura.

Casado ha conseguido poner en pie al plenario varias veces durante su discurso entre aclamaciones que han sido especialmente atronadoras cuando ha declarado: “Quiero que se caiga el engaño nacionalista independentista. (…) Quiero representar a los catalanes que quiero empezar a reconquistar, quiero que la mancha de libertad y de igualdad llegue a todas partes”. En definitiva, Casado ha retomado los valores tradicionales del Partido Popular en su discurso. familia, educación concertada y unidad de España.

Disqus Comments Loading...