Análisis urgente: Lo que significa el espectacular triunfo de Casado  sobre Soraya…

Pablo Casado (37 años) se ha convertido este Sábado en Presidente del Partido Popular y aspirante a la Presidencia del Gobierno, en una votación apasionante en el Congreso convocado en Madrid para buscar un sucesor a Mariano Rajoy. Un Rajoy que decidió dimitir  hace mes y medio   no de Presidente del Gobierno con lo que no hubiera perdido la moción de censura,  presentada contra él por el líder del  PSOE Pedro Sánchez, sino Presidente del Partido desde 2004.

El triunfo de Casado por una notable diferencia  de 450 compromisarios es, el triunfo de una generación que supone,  ya de por sí,  una regeneración en el partido;  un cierto voto de castigo  a Mariano Rajoy que le hubiera gustado que la triunfadora hubiese sido Soraya Saenz der Santamaria a la que tenía preparada desde hace años como su sucesora si él hubiese dimitido y a la que ayer , de forma indirecta,  defendió de la desastrosa política realizada en Cataluña ; un fracaso definitivo de Javier Arenas.

Resucitado despues de permanecer años en la sombra, Arenas  es el que ha estado trabajando, por ambiciones estrictamente personales,  para que en la primera votación los militantes socialistas votasen a favor de Santamaría , gracias a los cuales en esas primarias de militantes ganase la ex vicepresidenta del Gobierno y, sobre todo , la colocación definitiva del partido en la derecha , a la vista de los pronunciamientos que el candidato ganador ha hecho en la larga campaña  por todo el país, y repetido en el brillante discurso pronunciado horas antes de la votación . Un discurso que,  en ocasiones ha estado más cerca de Vox (de ahí el apoyo que ha recibido de “Hazte Oír”)  que de Ciudadanos adonde se han ido los más moderados del Partido Popular…

Se ignora  el efecto final que haya podido tener el discurso de los candidatos antes de las votaciones, dentro de una gran expectación. La verdad es que se ha tratado del discurso de una funcionaria, que dicen que lo sabe todo, frente al discurso de un político que ha sabido a  dirigirse  a cada compromisario, al rural y al urbano, al de centro, pero sobre todo, al de derechas  más tradicional y defensor de los valores tradicionales del PP, y,  que  probablemente esté más cerca de Aznar que de Rajoy.

Ha sido el discurso enlatado de una opositora,  de una funcionaria,  demasiado creída de sí misma y que ha ejercido el poder de una forma sectaria,  especialmente en sus relaciones con la prensa, frente al discurso improvisado y espontaneo, no leído,  de un líder político ambicioso que perdió en la primera vuelta en la votación de la militancia  y que ha remontado en la segunda vuelta, ganándose a pulso a muchos de los compromisarios. Especialmente los andaluces,  manejados por el incombustible Arenas que,  hay que reconocerlo,  fue el artífice del triunfo de Soraya en una Andalucía dividida que, en principio parece haber rectificado a pesar de las presiones que hasta últimas horas de la noche del Viernes estuvieron sufriendo por parte de la candidatura de la vicetodo.