Despedido de un restaurante tras ser agredido e insultado al grito de “moro de mierda” y “maricón”

El hermano del dueño del local hirió a la víctima, que recibía insultos de forma habitual, en un codo, la muñeca y el costado

La asociación Arcópoli y UGT han denunciado el despido de un trabajador de un restaurante madrileño después de haber sido vejado por su condición sexual y golpeado por un hermano del dueño del negocio. Después de ello, la víctima sufrió una crisis de ansiedad y, para colmo, al día siguiente fue despedido. La agresión fue denunciada ante la policía como un delito de odio y el despido va a acabar en los tribunales.

En sendas notas de prensa, la asociación defensora de los derechos y libertades de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (LGTB) y el sindicato informan de que la “agresión homófoba” se produjo en el puesto de trabajo, en un restaurante del distrito de Tetúan, el pasado día 3 de julio, cuando el supuesto agresor se acercó a la víctima mientras le llamaba “maricón” y le golpeó con un palo. No es la primera vez que le insultaba, también al grito de “marica” y  “moro de mierda”, pero hasta entonces no había habido agresión.

Según UGT, como ya había sucedido en otras ocasiones, ese día el hermano del dueño del restaurante “volvió a increpar, insultar y vejar” a la víctima, Karim S., ayudante de cocinero que llevaba 9 años trabajando en el local, “llegando en esta ocasión a la agresión física, de la que resultó herido en un codo, muñeca y el costado, al intentar protegerse”.

“La agresión es un grado más, tan grave si cabe, como la reiteración en el tiempo y la escalada verbal de insultos y vejaciones que el trabajador recibía delante del resto de los trabajadores y trabajadoras del restaurante”, ha advertido el sindicado.

Arcópoli relata que tras los golpes el trabajador acudió a un centro de salud donde fue evaluado de “policontusiones en codo y dorso de muñeca izquierda así como un ataque agudo de ansiedad”.

Al día siguiente el trabajador recibió una carta de despido disciplinario por una “brutal pelea con su compañero de trabajo C.A.”, motivo por el cual acudió al sindicato UGT para denunciar los hechos.

UGT ha interpuesto una demanda de despido nulo por vulneración de los derechos fundamentales, que Arcópoli apoya “totalmente”, y sus servicios jurídicos asesorarán y defenderán al trabajador.

El sindicato informa de que el propietario del establecimiento donde sucedieron los hechos, “a pesar de tener conocimiento de este comportamiento homófobo, se ha inhibido en todo momento, sin hacer nada para cortar e impedir este comportamiento denigrante hacia la dignidad del trabajador”.