La suspensión de Puigdemont dinamita la unidad de JxCat y ERC y bloquea el Pleno del Parlament

El Parlament de Cataluña ha vivido este miércoles una de sus sesiones más convulsas de los últimos tiempos, culminando en la escenificación de la ruptura entre las dos formaciones hegemónicas del independentismo, JxCat y ERC, que se han cruzado duras acusaciones a propósito de la forma de aplicar la suspensión de los diputados procesados por el juez Llarena. Y, una vez más, el prófugo Carles Puigdemont se ha situado en el centro de la polémica por la pretensión de los posconvergentes de darle un trato especial respecto a los demás líderes del ‘procés’. Finalmente, el pleno parlamentario ha tenido que ser suspendido.

El informe de los letrados solicitado la semana pasada por el PSC propone una salida que recoge lo expuesto por el juez en el auto de conclusión de la instrucción de la causa especial del procés: una sustitución temporal, que sería a cargo de diputados del mismo grupo parlamentario en un primer momento -algo parecido a la delegación de voto- y en caso de mantenerse esta situación, mediante una reforma del reglamento cameral, se implementaría la figura del diputado sustituto.

Pero esta propuesta ha abierto un debate interno en las filas del independentismo, en el que JxCat exigió el martes que la solución que adoptara la Mesa del Parlament solo se aplicara “de manera excepcional” durante el pleno previsto para este miércoles y el jueves. La solución sugerida por el magistrado del Tribunal Supremo había sido bien acogida por los socialistas y por los republicanos, que se apuntaban a la suspensión de los procesados y su sustitución temporal, pero no tan limitada en el tiempo como pedían los posconvergentes. En cambio, PPC y Ciutadans habían visto en ella un “fraude de ley” y el partido naranja había llegado incluso a cuestionar al juez al asegurar que “no admitirá sustituciones no previstas en el Reglamento”.

ERC tampco aceptaba la posibilidad, sugerida también por JxCat, de que Carles Puigdemont no fuera sustituido por ningún otro diputado, a diferencia de los otros cinco parlamentarios suspendidos -Oriol Junqueras y Raül Romeva (ERC), Jordi Sànchez, Jordi Turull y Josep Rull (JxCat)-, que sí delegarían sus funciones para el pleno de esta semana. La candidatura del expresidente alegaba que Puigdemont, que reside en Alemania tras haber huido de la justicia española, no se encuentra en prisión provisional como el resto. Según ERC, no deben establecerse diferencias entre “diputados de primera y diputados de segunda” dentro del grupo de los seis suspendidos por el Supremo: “O todos o ninguno”, habían zanjado fuentes republicanas, que incluso adviertieron de que si no hubiera acuerdo y se persistiera en esa diferenciación entre Puigdemont y el resto de diputados, eso podría desembocar en unas elecciones anticipadas en octubre.

El enfrentamiento ha llegado incluso al seno del Govern, personalizado en el presidente, Quim Torra, y el vicepresidente, Pere Aragonès. Según parece, Torra le ha reprochado a Aragonès que ERC ha incumplido un supuesto “acuerdo previo” entre ambas fuerzas para excluir a Puigdemont de la suspensión, pacto que fuentes de los republicanos han negado asegurando que solo había una “propuesta de trabajo”. El encuentro entre Torra y Aragonés se ha celebrado en privado y lo que se sabe de él ha trascendido a través de fuentes de Presidencia. Pero, ante los micrófonos, Junts per Catalunya ha repetido la misma acusación a través de Eduard Pujol, que ha acusado al presidente del Parlament,  Roger Torrent, de alinearse con el PSC y romper el supuesto acuerdo.

Después, el presidente del grupo de ERC en el Parlament, Sergi Sabrià, ha acusado a los responsables de JxCat de “mentir de forma descarada” con respecto a un supuesto acuerdo sobre la suspensión de los diputados procesados “que no ha existido”, y ha dado por “rota” la confianza entre ambos grupos. “¡Es intolerable! -ha exclamado con indignación este mismo dirigente republicano-, porque la discrepancia principal se ha dado dentro de un grupo (JxCat), y no entre grupos”, y esto se ha evidenciado cuando “incluso han votado distinto sus representantes dentro de la Mesa”.

Se refería Sabriá a que el intento de desencallar la situación ha conducido a una votación de la Mesa que ha terminado en empate. Los dos representantes de ERC y el del PSC han apoyado la propuesta de sustituir a los seis diputados suspendidos por el juez; los dos representantes de Ciutadans y uno de JxCat (Josep Costa) la han rechazado, y el otro representante posconvergentes, Eusebi Campdepadrós, se ha abstenido. Ante este resultado, Torrent ha suspendido la celebración del pleno, tal y como ha informado la propia Cámara en Twitter:

Tras los reproches de ERC, JxCat ha instado a los republicanos a aclarar si su grupo y el presidente del Parlament, Roger Torrent, defienden “la dignidad de los diputados” procesados, entre ellos el expresident Puigdemont, o quieren “blanquear al PSC del 155”. Eso lo ha dicho el diputado Eduard Pujol en alusión a que los socialistas sí han apoyado la propuesta del presidente de la Cámara para aplicar una sustitución temporal para todos los procesados, incluido Puigdemont. Junto a él, han hablado en la rueda de prensa en el Parlament el portavoz del JxCat, Albert Batet, y la adjunta Gemma Geis. JxCat ha lamentado la “paradoja” de ERC de “querer suspender obsesivamente” a Puigdemont como diputado pese a que “la mayoría absoluta del Parlament, con los votos republicanos incluidos, votó investirlo cuando fuese posible”.

Y eso es precisamente lo que trata de reproducir la CUP. Su diputada María Sirvent ha reclamado que se convoque un pleno a fin de que lo voten todos los parlamentarios. Sirvent ha explicado que la CUP “no entiende ni comparte” las posiciones expresadas por JxCat, ERC, PSC y los ‘comunes’ con respecto al informe de los letrados del Parlament y a la pretensión de una parte del grupo de JxCat de que el expresidente Puigdemont tuviera un trato diferenciado con respecto a los otros cinco diputados suspendidos.

El caso es que durante toda la mañana los parlamentarios han esperado inútilmente a que la Mesa y después la Junta de Portavoces resolvieran el debate. Beatriz Silva, diputada del Grupo Socialista, ha compartido una imagen en Twitter de los diputados departiendo en el hemiciclo mientras esperaban el desenlace:

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