Santamaría y Casado se reúnen en la sede del PP tras la irrupción de Rajoy y no llegan a ningún acuerdo

Los dos candidatos a presidir el PP, Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado, se han reunido este martes en la sede del partido, en la calle Génova en Madrid, en un encuentro que ha tenido un tono "cordial", según han informado fuentes de sus respectivas candidaturas, pero que no ha servido para cerrar ningún acuerdo como el que, supuestamente, habría intentado promover el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, a través de la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal. Rajoy, que se comprometió a permanecer neutral cuando anunció su dimisión de la presidencia del PP, habría decidido intervenir ante la escalada de tensión entre los candidatos que se está viviendo en los días previos al congreso.

La de este martes ha sido la segunda ocasión en que Santamaría y Casado se han encontrado durante este proceso para liderar el partido, tras coincidir la semana pasada en la cena del grupo parlamentario. En aquella ocasión, solo charlaron durante unos minutos pero sin abordar la cuestión fundamental: la posibilidad de ir al congreso extraordinario con una candidatura unitaria que Casado descarta.

El segundo encuentro ha sido “discreto”, como parte de los contactos que Santamaría ha dicho que quería mantener con Casado para estudiar la posibilidad de la candidatura de integración, que el vicesecretario de Comunicación del partido ha rechazado en varias ocasiones porque quiere ir hasta el final en este proceso interno. De hecho, en el encuentro, que ha durado unos cuarenta minutos, Casado ha reiterado que hay que respetar las normas del partido para llegar a la segunda vuelta en el congreso extraordinario y ha asegurado que integrar antes del congreso es lo que está haciendo él mismo con los cuatro precandidatos que no pasaron el corte de la primera vuelta.

Pero también ha puesto en valor que habrá espacio después, según fuentes de su candidatura, para la integración y que dará las máximas facilidades posibles para que haya huecos para todos. En este sentido, ha recordado que el organigrama, con los puestos de vicesecretarios o secretarios ejecutivos, se establece después del cónclave. Desde la candidatura de Santamaría no se han dado detalles sobre el contenido de este encuentro.

Ella, que en la primera vuelta de las primarias obtuvo unos 1.500 votos más que Casado, es quien ha insistido desde el primer momento en formar una lista unitaria, propuesta que según ha publicado ‘El Mundo’ contaría con el aval de Rajoy. El expresidente, según el diario, habría roto su compromiso de permanecer neutral para instar a la integración a través de la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, y con el fin de que Santamaría se convierta en su sucesora. Cospedal, la eterna rival de la exvicepresidenta, habría rechazado la posibilidad y se habría alineado decididamente con la tesis de Casado: las reglas no se cambian a mitad de partido y en unas primarias hay que confrontar candidaturas por lo que hay que llegar hasta el final del proceso, es decir, hasta el congreso que se celebrará los próximos viernes y sábado.

La propuesta de Rajoy surge cuando la escalada de tensión entre los dos candidatos está propiciando continuos reproches de Casado hacia la gestión de Santamaría como vicepresidenta, en concreto hacia la ‘operación diálogo’ en Cataluña que no produjo ningún resultado a favor de las tesis del Gobierno, y en consecuencia contra su propia gestión como máximo responsable del Ejecutivo.

A la pugna programática que mantienen los candidatos, una reivindicando su experiencia en los despachos del poder y el otro apelando a la renovación que entierre formas a su juicio fallidas de encarar la política nacional, se suma la matemática. Cada una de sus candidaturas asegura contar con más compromisarios que la otra y el resultado es que no salen las cuentas. La de Santamaría asegura que cuentan con el 60% de esos delegados y cree que ganará la exvicepresidenta con una diferencia de al menos quince puntos. El equipo del vicesecretario de Comunicación calculaba hace unos días que cuenta con 2.000 apoyos de los 3.082 compromisarios votarán en el congreso. Exactamente, el entorno de Casado dice tener el respaldo de 2.100 compromisarios frente a los 800 de Santamaría. Y eso, traducido a porcentajes, significa un 65% de apoyos para el candidato y un 27% para la exvicepresidenta.

Frente a quienes vuelcan para Casado un número alto de compromisarios procedentes de partidarios de Cospedal, en el equipo de Santamaría se insiste en que cada compromisario es “de su padre y de su madre”. Incluso apuntan que en muchas provincias en las que había ganado Cospedal hay un cincuenta por ciento de los compromisarios que ya han decidido irse con la exvicepresidenta y no con Casado. Y recalcan que la defensa de que gobierne la lista más votada está tan “acuñada” en el partido que son muchos los que por esa razón se están posicionando en favor de la candidata.

A tres días del congreso del PP, los nervios están a flor de piel y los candidatos se aceleran en la búsqueda de apoyos, especialmente los de dirigentes del partido que puedan ejercer un ‘efecto arrastre’ en el cónclave ‘popular’. Este martes, ambos han acudido al pleno del Congreso en el que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, explicaba su programa de Gobierno, pero apenas han prestado atención al orador principal ocupados como estaban en granjearse la simpatía de sus compañeros diputados. A Casado se le ha visto charlando con otro vicesecretario, Javier Maroto, la exministra de Sanidad Dolors Montserrat, el exministro de Justicia Rafael Catalá y el exministro de Hacienda Cristóbal Montoro, figuras todas del anterior gobierno de Mariano Rajoy. Santmaría ha estado con el exministro de Cultura Íñigo Méndez de Vigo, y con los diputados Marta Escudero y Francisco Martínez.

Sin embargo, el momento más fotografiado ha sido cuando Casado ha pasado junto a Sáenz de Santamaría para ocupar su escaño. El cruce se ha resuelto con un leve roce del exvicesecretario en el hombro de Sáenz de Santamaría y, con una breve sonrisa por parte de ambos. El vicesecretario de Comunicación, por cierto, ha sumado este martes un nuevo apoyo de una conocida exdirigente del PP que ha hecho pública su postura en Twitter.

Otra expresidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ya se había posicionado a favor del candidato y este martes ha vuelto a la carga contra Santamaría en un chat con los que fueron sus concejales en el Ayuntamiento de Madrid que ha revelado eldiario.es. En ese foro, Aguirre critica que el número 3 del PP, Fernando Martínez-Maillo, hable en nombre de la dirección del partido para pronunciarse contra el debate que ha reclamado insistentemente Pablo Casado. Una vez convocado el congreso –recuerda Aguirre- al partido solo lo representa el comité organizador. Del histórico Javier Arenas, uno de los dirigentes que trabaja para la lista de Santamaría, dice que se quedará sin coche oficial, chófer y escolta si finalmente Casado gana las primarias este fin de semana.

En cualquier caso, ya queda menos para conocer el desenlace. Será el sábado cuando se proclame el resultado de la votación y el nombre del nuevo líder del PP.