Colau y Ocasio, dos lideresas alternativas para salvar la Democracia

Una construyó un partido nuevo en España, Barcelona En Comú, la otra ganó contra pronóstico al establishment del Partido Demócrata de Nueva York, pero tanto Ada Colau como Alexandria Ocasio-Cortez tienen un punto en común: se presentan como lideresas alternativas y "sin miedo" para salvar la Democracia.

Después de asistir al Foro de Alto Nivel de la ONU sobre Desarrollo Sostenible, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y la nueva promesa de la izquierda estadounidense, la candidata a congresista demócrata Alexandria Ocasio-Cortez, de origen puertorriqueño y de solo 28 años, protagonizaron un diálogo ante cerca de 400 personas en el auditorio de la Universidad de Nueva York, entre ellas el consejero catalán de Acción Exterior, Ernest Maragall.

Un debate dirigido por Amy Goodman, una periodista y escritora progresista estadounidense, presentadora de “Democracy Now!”, un informativo independiente de noticias internacionales que se emite por la red de televisión pública de los EE.UU.

Colau fue presentada como una “activista” nacida en la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y ella recogió el guante para recordar que no sólo se convirtió hace tres años en la primera “alcaldesa” de Barcelona, sino en la primera persona “de origen humilde y de familia trabajadora” en tomar la vara municipal, una activista “feminista” proveniente de movimientos sociales a diferencia de los hombres de la burguesía cercanos al poder político y económico que se habían visto hasta el momento.

Una “victoria de David contra Golliat” que le recuerda a la que ha ganado recientemente Ocasio-Cortez en Nueva York.

La alcaldesa ejerció más que nunca de dirigente alternativa y criticó a plataformas como Uber o Airbnb, que “no se sentó a hablar con nosotros hasta que no le pusimos una multa de 600.000 euros por publicar pisos ilegales”, criticó a la ONU porque “no es contundente” en hacer aplicar sus resoluciones y fue muy dura al descalificar a la Unión Europea, a la que acusó de “ser peor” que Donald Trump y su política de inmigración, que “causa sufrimiento y crueldad”.

“Es una vergüenza (…) En el mar Mediterráneo no sólo sufren (los migrantes), sino que hay niños, mujeres y hombres que cada día mueren” al cruzar el mar hacia la UE, recordó Colau, que alertó del ascenso del fascismo en Europa y de unas políticas que pueden ser el “fin de la Democracia”.

Tras tres años de actividad institucional y en la recta final de una nueva campaña, la moderadora Amy Goodman preguntó a Colau: “¿pero ahora eres activista o no?”, a lo que Colau contestó que “ahora no soy activista pero tengo los mismos compromisos y al ser alcaldesa tengo que conseguir resultados. El objetivo -añadió entre el aplauso del auditorio- es conseguir más poder para la gente”.

Colau, al igual que Ocasio-Cortez, buscan “reconstruir la Democracia desde abajo”, frente a la América de Donald Trump y el auge de la ultraderecha en Europa: “Desde la comunidad hemos de transformar el miedo en esperanza”, dijo Colau.

Por su parte, Ocasio-Cortez se expresaba en términos más suaves, al fin y al cabo busca formar parte del engranaje institucional de EE.UU. como futura congresista demócrata, si bien, dijo en un dificultoso español, “estaré en política mientras sea útil y efectiva” para los ciudadanos.

Ocasio-Cortez derrotó hace unas semanas a Joe Crowley, un hombre fuerte del Partido Demócrata que le doblaba en edad, contaba con un presupuesto de 3 millones de dólares para su campaña y dio por ganada la contienda hasta el punto que evitó debatir con su rival.

Con un programa marcadamente izquierdista -se define “socialista”- si gana las elecciones legislativas de noviembre, Ocasio-Cortez se convertirá en la congresista más joven de la historia del país. Su objetivo es “construir consensos” para mejorar la vida de los ciudadanos.

Ocasio-Cortez quiere convertirse en la voz de los ciudadanos del Bronx y Queens, critica con dureza la política de inmigración y separación de familias de la Administración Trump y rechaza el trato que recibe la comunidad puertorriqueña, incluso la falta de atención hacia Puerto Rico tras un huracán que llegó a afectar a su familia.

Colau y Ocasio-Cortez sobre todo tienen una causa en común: empoderar a sus respectivas comunidades para hacer frente “sin miedo” a los poderes económicos y las políticas de la ultraderecha y poder “salvaguardar los derechos humanos, sin los cuales no hay Democracia”.