Trump matiza sus duras palabras contra May y dice ahora que respaldará su plan para el Brexit

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este viernes que para su Gobierno "estará bien" lo que haga el Ejecutivo británico en relación al Brexit, tras haber criticado previamente su estrategia. De esta forma, Trump se retractó de unas duras declaraciones en las que cargaba contra Theresa May por su Brexit blando en una entrevista en 'The Sun' que ha causado gran malestar en Reino Unido.

En una rueda de prensa con la primera ministra británica, Trump aseguró que “lo único importante” es que los dos países “puedan comerciar” después de la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), prevista para el 29 de marzo de 2019.

Trump dijo que una entrevista publicada por The Sun, en la que critica la estrategia de May con Bruselas, es una “noticia falsa”, porque, argumentó, no incluye los comentarios favorables que también hace sobre ella.

En esa entrevista, que ha causado estupor en el Reino Unido, Trump afirma que el plan de Brexit de May, que propone crear un mercado común de bienes con la UE, seguramente “matará” toda posibilidad de un acuerdo comercial con su país, puesto que en esas circunstancias Washington tendría que negociar con Bruselas. Además, sostuvo que le había dicho a May cómo hacer un trato sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea pero “ella no estuvo de acuerdo; no me escuchó”, apostilló. “Le dije cómo hacerlo. Depende de ella tomar la decisión pero ha querido ir por una ruta diferente”, aseveró.

Por otro lado, después de que el Gobierno británico remitiera a Bruselas el Libro Blanco del Brexit, que ha costado la dimisión de dos de sus principales ministros, Trump respaldó a Boris Johnson, extitular de Exteriores, que dimitió por entender que el Reino Unido quedaba sometido a la UE si admitía sus planes. Trump agregó en la entrevista que Johnson, de quien presume de “amigo”, sería un “gran primer ministro” y agregó que tiene “todo lo que se necesita” para serlo, en unas extrañas declaraciones que no dejan de ser una injerencia en la política de Reino Unido. 

El presidente estadounidense matizó su postura en la rueda de prensa posterior a una reunión bilateral con May en la residencia oficial de la jefa del Gobierno en Chequers (sureste inglés), el acto político más importante de su primera visita oficial al Reino Unido.

Trump dijo entonces que en los últimos días sus relaciones con May han progresado “rápido y bien”, y alabó la histórica relación especial entre los dos países, “un vínculo como no hay otro” e “indispensable para la causa de la libertad, la justicia y la paz”.

El presidente de Estados Unidos afirmó que él y May coincidieron en la necesidad de frenar el desarrollo de armas nucleares por parte de Irán, en estrechar la cooperación en defensa y “en la importancia de controlar la inmigración para detener el terrorismo”.

Trump agradeció a su anfitriona el trato dispensado durante esta visita y se mostró encantado especialmente con la cena de anoche en la mansión de Blenheim, donde nació el primer ministro Winston Churchil (1874-1965), por quien profesa gran admiración.

Antes de acceder al podio, Trump y May avanzaron juntos por los jardines de Chequers y puso verse como él le tomaba en ocasiones la mano.

Esta es la primera rueda de prensa que ambos líderes mantienen juntos desde la visita de May a Washington en enero de 2017, cuando invitó a Trump a realizar una visita de Estado al Reino Unido, que de momento ha sido pospuesta por la oposición que suscita en este país.

La visita oficial -con menos honores- de Trump y su esposa, Melania, ha sido acogida con numerosas protestas en todo el Reino Unido y especialmente en Londres, ciudad que la pareja ha tratado de evitar a toda costa para eludir el rechazo de la población.

Después de la cita en Chequers, los Trump se dirigieron al castillo de Windsor, a unos 40 kilómetros de Londres, donde tomaron el té con la Reina Isabel II de Inglaterra, antes de partir en visita privada hacia Escocia.

El Libro Blanco del Gobierno de May

El acuerdo de Checkers, suscrito el pasado viernes para obtener un libre comercio de bienes con el bloque, significaría que se estaría “lidiando con la Unión Europea en lugar de tratar con el Reino Unido, por lo que probablemente eso mataría un posible pacto”, indicó.

El Gobierno del Reino Unido remitió este jueves a la UE el Libro Blanco con su plan de futura relación bilateral, que incluye un mercado común de bienes, cooperación en defensa y facilidades para la movilidad de los ciudadanos

La respuesta de Bruselas será clave para determinar la evolución del Gobierno de May, golpeado por la dimisión por desacuerdos con la estrategia oficial de Johnson, y del ministro para la salida de la UE, David Davis, caras visibles del Brexit más radical.

El Libro Blanco detalla el Marco Futuro, complementario al Acuerdo de Retirada de la UE que también se negocia, e incluye propuestas para una asociación económica, de seguridad y en otras áreas mixtas así como un marco “constitucional” para la gobernanza y supervisión de la futura relación.

En el área económica propone la creación de “un área de libre comercio para bienes”, con equivalencia normativa y un “dispositivo facilitado de aduanas”, que haría que este país y los Veintisiete funcionaran como “un territorio aduanero combinado”.

Esto evitaría la imposición de controles fronterizos, incluido en la frontera con Irlanda, una exigencia central de Bruselas cuando este país deje el bloque el 29 de marzo de 2019.

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