Los conservadores a favor del Brexit duro y los laboristas piden la marcha de May

La primera ministra lamenta que Davis dimita "después de todos los progresos" y "a ocho meses de la salida del Reino Unido de la UE"

Los diputados conservadores británicos partidarios de un Brexit duro y la oposición laborista reclamaron este lunes la marcha de la primera ministra, Theresa May, después de que la repentina dimisión del ministro David Davis haya abierto una crisis en su Gobierno. May ha nombrado para sustituirle a Dominic Raab, también partidario de un Brexit duro.

Los parlamentarios ‘tories’ piden un cambio en el liderazgo del partido, mientras que el líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, insta a May a convocar elecciones porque “carece de autoridad” para ejecutar el Brexit -la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE)-.

El ministro para el Brexit, David Davis, dimitió el domingo por estar en desacuerdo con el plan de la jefa del Gobierno, consensuado el viernes con los ministros, para la futura relación bilateral con la UE, que contempla la creación de un mercado común de bienes con una armonización normativa y aduanera, algo que ha soliviantado a los euroescépticos.

El portavoz de Economía laborista, John McDonnell, ha dicho que “es hora de que la primera ministra ponga al país por delante del partido” y convoque comicios, pues, con “la inestabilidad en el Ejecutivo”, “es imposible ver que los líderes de la UE vayan a tomarla en serio en la próxima ronda de negociaciones”.

Varios diputados ‘tories’ del ala dura han cuestionado por su parte que May pueda seguir al frente del Gobierno tras la dimisión de Davis, que representaba sus intereses y, en su opinión, aportaba equilibrio ideológico al Gobierno.

La diputada Andrea Jenkyns dijo al programa Today de BBC Radio 4 que “la jefatura de Theresa May se ha acabado” y pidió que la releve “un verdadero partidario del Brexit que pueda aportar un auténtico liderazgo y una visión positiva para el país”.

El parlamentario Laurence Robertson señaló que la primera ministra “debe reconocer que la dimisión (de Davis) representa el parecer de muchos activistas y votantes conservadores”, mientras que Jacob Rees-Mogg alertó de que el descontento con los planes pactados pone en duda “que vayan a ser apoyados” en el Parlamento por la bancada conservadora.

Tras perder la mayoría absoluta en las elecciones generales anticipadas de 2017, May gobierna en minoría con el apoyo de los diez diputados del Partido Democrático Unionista (DUP) de Irlanda del Norte, lo que la hace vulnerable a rebeliones dentro de sus propias filas.

La propia primera ministra respondió a la dimisión de Davis minutos después de producirse. En su respuesta, May subraya que no coincide “con la descripción” que el ministro hace del plan acordado el 6 de julio y lamenta que haya decidido dejar el Gobierno “después de todos los progresos hechos” y “a ocho meses de la fecha en que el Reino Unido dejará la UE”, el 29 de marzo de 2019.

May defiende la propuesta de futura relación “precisa, responsable y creíble” consensuada en Chequers y asegura que cumple con las pautas del Brexit incluidas en el manifiesto conservador de dejar el mercado único y la unión aduanera pero forjando una “asociación especial” con el bloque comunitario.