Theresa May, ante su mayor crisis de Gobierno al renunciar David Davis y Boris Johnson

El ministro de Exteriores de Reino Unido, Boris Johnson, ha presentado este lunes su dimisión a la primera ministra, Theresa May, en medio de la crisis desatada en el seno del Gobierno británico por la renuncia del ministro para el Brexit, David Davis, por sus diferencias con la 'premier'. La renuncia de los dos ministros, dos de los más férreos defensores del Brexit dentro del gabinete, se produce después de que May anunciara el viernes un acuerdo con el Ejecutivo en torno a la posición negociadora "colectiva", al tiempo que recalcó que Reino Unido abandonará la UE el 29 de marzo de 2019.

La primera ministra también parece estar perdiendo el respaldo del electorado. Según un sondeo de ORB International publicado este lunes, el apoyo de los votantes a la gestión de May de la negociación sobre el Brexit ha caído al 29 por ciento, su nivel más bajo desde noviembre de 2016.

Boris Johnson ha alertado en su carta de dimisión de que la propuesta de Brexit que defiende May es un “Brexit a medias” y ha alertado que de tener éxito, convertiría a Reino Unido en una “colonia” de la UE. “El sueño del Brexit está muriendo, ahogado por unas dudas internas innecesarias”, ha añadido.

“Esta tarde, la primera ministra ha aceptado la renuncia de Boris Johnson como ministro de Exteriores. Su sustituto será anunciado en breve”, ha indicado un portavoz de Downing Street, citado por el Telegraph, asegurando que May “agradece a Boris su trabajo”. La nota agrega que May “agradece a Boris su trabajo” al frente del Foreign Office, del que tomó las rindas en julio de 2016, menos de un mes después del referéndum en el que el 51,9 % de los votantes se pronunciaron a favor de abandonar la Unión Europea (UE).

Johnson, que fue alcalde de Londres entre mayo de 2008 y mayo de 2016, fue una de las caras más visibles de la campaña favorable al Brexit antes de aquel plebiscito. El hasta ahora responsable de Exteriores criticó la semana pasada el plan de May de formar un “área de libre comercio” con la UE tras el Brexit, aunque el viernes, en una reunión de los miembros del Gobierno en la residencia campestre de Chequers, no se opuso de manera formal a su aprobación.

Según reveló la cadena BBC, durante el encuentro a puerta cerrada Johnson argumentó que el plan de May convertiría al Reino Unido en un “Estado vasallo”, al comprometerse a cumplir el “libro de normas” comunitario en cuanto al comercio de bienes, a pesar de estar ya fuera del bloque comunitario.

El sustituto de Davis

May ha nombrado ya a Dominic Raab como nuevo ministro para el Brexit, tras la dimisión el domingo de David Davis por estar en desacuerdo con la estrategia gubernamental, lo que ha provocado una profunda brecha en el Gobierno británico a tan solo ocho meses de la salida de Reino Unido de la Unión Europea. Raab, hasta ahora secretario de Estado en diferentes ministerios, encabezará las negociaciones con Bruselas hasta que llegue el Brexit.

El político de 44 años, del bando favorable a un Brexit duro o ruptura total con los Veintisiete, sustituye a Davis, que ha dejado el cargo por “una cuestión de principio” al discrepar con el plan de futura relación bilateral británico-comunitaria acordado el viernes por el Gobierno en la residencia oficial campestre de Chequers.

Nacido el 25 de febrero de 1974, Raab, antiguo abogado, ganó su escaño en la Cámara de los Comunes en las elecciones de 2010, tras lo cual ocupó secretarías de Estado en el ministerio de Justicia y, desde enero de 2018, en el de Vivienda, Comunidades y Gobierno local. Aunque su perfil no es muy conocido, lo que puede favorecerle en el nuevo cargo, en el pasado se ha pronunciado a favor de un Brexit duro y en contra de la inmigración.

La dimisión de Davis ha abierto una crisis en el Gobierno británico y varios diputados conservadores así como la oposición laborista han pedido la dimisión de la primera ministra, Theresa May.

En una misiva, Davis expresa su disconformidad con la propuesta de futura relación bilateral con el bloque comunitario acordada por el gabinete de ministros el pasado viernes, que contempla la creación de un mercado común de bienes, lo que fue muy criticado por los diputados conservadores partidarios de un Brexit radical.

En su carta, el dimisionario argumenta que la armonización normativa y aduanera que requeriría la creación de ese área de libre comercio de bienes entre este país y la UE “haría que el control del Parlamento británico fuera más ilusorio que real“.

La equivalencia regulatoria “entregaría el control de buena parte de nuestra economía a la UE y ciertamente no nos devuelve el control sobre nuestras leyes en un sentido auténtico”, señala.

“Tampoco estoy convencido de que nuestro enfoque negociador no vaya a llevarnos a más demandas de concesiones” por parte de Bruselas, prosigue Davis.

El hasta ahora ministro dice a May que, esté él equivocado o no, “el interés nacional requiere un ministro” del Brexit que sea un “creyente entusiasta” en la estrategia de la primera ministra y no “un recluta reticente”.

May, en desacuerdo

En su respuesta, May subraya que no coincide “con la descripción” que hace del plan acordado el 6 de julio y lamenta que haya decidido dejar el Gobierno “después de todos los progresos hechos” y “a ocho meses de la fecha en que el Reino Unido deje la UE”, el 29 de marzo de 2019.

May defiende la propuesta de futura relación “precisa, responsable y creíble” consensuada en Chequers y asegura que cumple con las pautas del Brexit incluidas en el manifiesto conservador de dejar el mercado único y la unión aduanera pero forjando una “asociación especial” con el bloque comunitario.

Varios diputados ‘tories’ del ala dura han alabado la decisión de Davis, entre ellos Peter Bone, que dijo en Twitter que “ha hecho lo correcto, una decisión valiente y de principios”.

“Una noticia fantástica. Bien hecho David Davis por tener los principios y el coraje de dimitir. Me quito el sombrero. Tenemos que asegurarnos de que esto cambia ahora el curso del Brexit”, tuiteó a su vez la parlamentaria Andrea Jenkyns.

El líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, afirmó que la marcha de Davis significa que May “no tiene autoridad” y es “incapaz de ejecutar el Brexit, y subrayó que si se aferra al cargo lo hará “por su interés pero no por el del país”.

La diputada laborista Seema Malhotra, miembro de la comisión del Brexit en la Cámara de los Comunes, se preguntó si no podría haber un “efecto dominó”: “¿no sería concebible que May se fuera en unos días o semanas, que los ‘tories’ se sumieran en el caos y se convocaran unas elecciones generales?”.

La dimisión de Davis, que accedió al cargo tras el triunfo del Brexit en el referéndum del 23 de junio de 2016, se produce tras un fin de semana de conjeturas sobre la unidad del Gobierno después de que los diputados llegaran el viernes “in extremis” a ese consenso sobre la futura relación bilateral.

La propuesta acordada en Chequers (sur inglés), que aún debía ser estudiada por la UE, no gustó en absoluto, aunque finalmente la aceptaron, a la poderosa minoría de ministros pro-Brexit duro, entre ellos Davis y el titular de Exteriores, Boris Johnson.

La marcha de Davis es un duro golpe para Theresa May, que pierde a su negociador con Bruselas, y se produce antes de que este lunes la jefa del Gobierno comparezca ante el grupo parlamentario conservador para convencerle del nuevo plan de relación con la UE.

La líder conservadora comparecerá por la tarde en la Cámara de los Comunes y posteriormente ante el grupo parlamentario ‘tory’ para defender sus planes de futura relación con el bloque europeo, que todavía no se han remitido oficialmente a Bruselas.

May planea remitir el próximo jueves a la UE un Libro Blanco con este plan y otros detalles de la postura británica sobre la futura relación con el bloque europeo, que se aplicaría al término del periodo de transición de 21 meses posterior al Brexit, previsto para el 29 de marzo de 2019.