Podemos cree que Canarias puede liderar la regulación del cannabis en España

En California, uno de los 29 estados norteamericanos donde el cannabis terapéutico es legal, esta industria proyecta facturar 6.500 millones de dólares en 2020

El secretario de Acción Institucional y Mediación de Podemos Canarias y coordinador del grupo parlamentario, Juan Márquez, ha afirmado que el archipiélago puede “liderar y ser la vanguardia” en la regulación del cannabis en España.

En un comunicado, Márquez defiende que las islas pueden ser “un excelente escenario” para que España se sume a países como Canadá legalizando el cannabis.

El posicionamiento de la formación morada llega tras la comparecencia en la Comisión de Sanidad del titular de la Asociación de Usuarios y Estudios del Cannabis Medicinal Kaizen Tenerife, Jesús Manrique, quien solicitó en el Parlamento la regulación del uso terapéutico del cannabis en las islas.

Según Márquez, con la aprobación en el Senado canadiense de la legalización del cannabis en ese país, que se formalizará en el mes de octubre, “se abre de nuevo el debate sobre” el uso del cannabis, tanto para fines terapéuticos como recreativos.

En su opinión, la regulación de esta sustancia psicotrópica, “del que se ha demostrado científicamente sus beneficios en el uso terapéutico para determinadas dolencias”, corresponde al Gobierno de España.

Por ese motivo, Podemos recuerda que el Parlamento canario instó en 2017 al entonces Gobierno de Mariano Rajoy a promover “avances sólidos tanto en la regulación como en la interpretación jurídica, que permitan avanzar en el consumo del cannabis”, siempre desde la perspectiva de que este producto conlleva riesgos para la salud.

Márquez subraya que en España el artículo 368 del Código Penal prohíbe la venta de cannabis, pero no su consumo, “por lo que es legal la venta de semillas y el cultivo y consumo personal de la marihuana en lugares privados”, algo que ha permitido la proliferación de clubes y asociaciones.

Como la ley no distingue entre lo terapéutico y lo recreativo, Márquez apunta que varias sentencias muestran que esa cuestión se valora cada vez más, como la dictada por el Supremo el 7 de septiembre de 2015, que dice que “el cultivo compartido de cannabis destinado al consumo exclusivo y excluyente de quienes promueven esa producción a escala reducida, aún siendo actividad no legal, puede carecer de relevancia penal en determinadas condiciones”.

Por ello, en una iniciativa conjunta de PSOE, Podemos y NC aprobada en 2017 por el Parlamento, también se solicitó a los clubes y asociaciones de cannabis -unas 200 registradas en Canarias- que, en tanto no exista una regulación estatal expresa en la materia, establecieran mecanismos de autorregulación, buenas prácticas y colaboración con la administración pública.

“¿Hasta cuándo vamos a seguir obviando la existencia de estos clubes? La gente consume cannabis y, con una regulación por parte del Estado, se evitaría su consumo por menores y el enriquecimiento de las mafias”, expresó Márquez, quien insiste en las “enormes posibilidades” que tiene Canarias para producir esta planta.

En su opinión, los beneficios económicos que obtendría la legalización para el archipiélago son incalculables.

“Por las condiciones naturales de las islas se podría recoger tres cosechas al año y la producción agrícola no solo crearía puestos de trabajo, sino que supondría una inyección económica gigante a través de los impuestos”, explica Márquez.

El dirigente de Podemos agrega que “una empresa pública que asegurara un escrupuloso control en el cultivo y comercialización para fines terapéuticos y recreativos generaría ingentes ingresos al Estado que podrían implicar tener la mejor sanidad pública del mundo”.

Además, Juan Márquez recuerda que en California, uno de los 29 estados norteamericanos donde el cannabis terapéutico es legal, esta industria proyecta facturar 6.500 millones de dólares en 2020.