Trece detenidos por estafar 700.000 euros con tarjetas de crédito clonadas

La organización se dividía en tres grupos, uno de ellos formado por menores de edad con amplios conocimientos en informática

Los Mossos d'Esquadra y la Policía Nacional han detenido a 13 personas acusadas de haber estafado más de 700.000 euros mediante la clonación y la utilización fraudulenta de tarjetas bancarias de crédito.

Según han informado ambos cuerpos policiales, un operativo conjunto ha permitido la detención de estas 13 personas, de edades comprendidas entre 17 y 43 años, de nacionalidades española, marroquí, venezolana, búlgara y dominicana, como presuntos autores de un delito de estafa continuada y de pertenencia a organización criminal.

Las investigaciones se remontan al mes de junio de 2017, cuando de forma paralela en ambos cuerpos policiales se comenzaron a recibir denuncias de clientes de una determinada entidad bancaria, tanto de Cataluña como de otras ciudades del resto de España, en las que manifestaban haber sido estafados mediante el uso fraudulento de sus respectiva tarjetas de crédito.

Se estableció entonces un equipo de investigación conjunta entre Policía Nacional y Mossos d'Esquadra que logró la identificación del principal responsable de lo que resultó ser un grupo criminal, perfectamente organizado, y la posterior detención de sus 13 integrantes.

Los agentes comprobaron que el líder del grupo había dado de alta una empresa ficticia, supuestamente dedicada a reparaciones informáticas, y había solicitado a una entidad bancaria una terminal de punto de venta (TPV), con el único objetivo de facturar los supuestos servicios que prestaba.

Al mismo tiempo, una red de personas, algunas menores de edad, conseguían, a través de aplicaciones de mensajería de teléfonos móviles, y desde el extranjero, los datos bancarios y números pin personales de numerosos clientes, con los que realizaban las compras fraudulentas.

La organización se dividía en tres grupos, el primero integrada por jóvenes menores de edad y un mayor, que poseían conocimientos avanzados de informática, y que captaron al resto de los integrantes de la banda.

El segundo grupo, compuesto por individuos de origen dominicano, estaba en connivencia con la empleada de una tienda, de origen búlgaro, y llevaba a cabo el uso fraudulento de las tarjetas en pequeños comercios y en grandes centros comerciales de Barcelona ciudad.

La tercera y última célula de la banda hacía uso de las tarjetas clonadas en comercios de otras poblaciones.

Las investigaciones, que continúan abiertas, se han desarrollado, por parte de Policía Nacional, por el Grupo de Policía Judicial de la comisaría de Mataró, en colaboración con la Brigada Provincial de Policía Judicial de la comisaría de Ciudad Real, mientras por los Mossos se ha encargado del caso la Divisió d'Investigació Central (DIC) y la comisaría de Horta-Guinardó.