Indignación en Filipinas tras tildar Duterte a Dios de “estúpido”

El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, se ha negado a disculparse por decir recientemente que "Dios es estúpido", unos comentarios que han desatado una oleada de críticas en el país, de mayoría católica.

| REUTERS/Ezra Acayan

El mandatario usó el insulto contra Dios por el concepto del pecado original. “¿Quién es este Dios estúpido? Crea algo perfecto y luego piensa un evento que destruirá la calidad de su trabajo. ¿Cómo se puede racionalizar un Dios así?”, se preguntó. “Ahora todos nacemos con el pecado original. Incluso en el vientre (de las madres) se ha pecado. ¿Qué tipo de religión es esa?”, dijo durante el acto, unas afirmaciones que han provocado indignación en el país.

El lunes, el presidente sostuvo que su creencia religiosa es una decisión particular. “Si decido no creer en Dios, ¿cuál es el puto problema? Cada uno es libre de elegir”, manifestó.

Asimismo, dijo que sus declaraciones acerca de Dios estaban relacionadas con su frustración con las críticas de una monja australiana a su Gobierno, según ha recogido el diario local Inquirer.

“Puedo aceptar el insulto de un basurero, un general o un alcalde. Lo que voy a preguntar es si cuando lo hace (insultarle) es un filipino”, manifestó, antes de criticar que “los extranjeros crean que tienen el privilegio de insultar (a los filipinos)”.

Las palabras de Duterte han sido criticadas por el obispo filipino Arturo Bastes, quien ha tildado de “loco” al presidente y ha pedido a la población que rece para que sus “declaraciones blasfemas y sus tendencias dictatoriales lleguen a su fin”.

En respuesta, el portavoz de la Presidencia, Harry Roque, ha defendido las declaraciones de Duterte y ha recalcado que se trata de sus convicciones personales. “Nuestra libertad religiosa incluye la libertad de no creer en ninguna religión”, sostuvo.

El presidente filipino se ha mostrado crítico en el pasado con la Iglesia Católica en un país en el que el 90 por ciento de la población es cristiana y la gran mayoría de ellos, católicos.