Mundial 2018

España sufre ante Marruecos pero se alía con la fortuna y el VAR y pasa como primera (2-2)

La selección española empató ayer in extremis ante Marruecos (2-2) y certificó su pase para octavos de final del Mundial de Rusia, en los que se enfrentará a a la anfitriona. España, tras protagonizar un encuentro en el que una vez más debió sacar más partido a su dominio del balón y cometió numerosos despistes en defensa, se encaminaba hacia la derrota en los últimos compases, aunque el resultado del Irán-Portugal evitaba su eliminación. El gol con suspense por el VAR de Iago Aspas, unido a un gol de penalti del cuadro iraní le daban en el descuento a los de Hierro una inesperada y afortunada primera plaza del grupo. Y el cruce con Rusia en lugar de con Uruguay en busca de los cuartos. Ojalá sea la suerte del campeón.

Eran muchas las especulaciones sobre las posibles variaciones de Hierro en el once de España en el decisivo de este lunes. Finalmente, la entrada de Thiago en lugar de Lucas Vázquez fue la única novedad en la ‘Roja’ con respecto a la segunda jornada. El contundente triunfo de Uruguay con respecto a Rusia (3-0) y especialmente, la superioridad demostrada por la ‘celeste’ ante la anfitriona había dejado claro que tanto a España como a Portugal les convenía terminar primeras de grupo. Medirse a Rusia el domingo parecía definitivamente más apetecible que enfrentarse el sábado a Uruguay.

España, que ayer sí vestía de rojo, se sabía superior y dominó sin contemplaciones el esférico desde el primer momento, aunque los africanos, con un par de acciones bruscas, demostraron la importancia que tenía para ellos el encuentro en una competición de esta magnitud y ante un rival de ‘campanillas’. Ramos y Piqué no se arrugaron y ya en los primeros minutos hubo un par de conatos de tángana.

A nivel futbolístico parecía todo controlado, pero un despiste entre Iniesta y Ramos lo iba a pagar caro la Selección. Si De Gea había comenzado el partido como el único portero que todavía no había hecho paradas en lo que llevábamos de campeonato, iba a encajar un nuevo gol sin haber  intervenido ante Marruecos. El pase del manchego se quedó corto y el sevillano tampoco dio el paso al frente para recibirlo. En esa falta de entendimiento, Boutaib se plantó solo ante De Gea y marcó por bajo.

Era el minuto 13, y afortunadamente, como el Irán-Portugal seguía empatado sin goles, España no estaba fuera del Mundial en ese momento. Aun así, no habría que sufrir mucho para que las aguas volvieran a su cauce. Porque una gran jugada colectiva iniciada por Isco, continuada por Costa y en la que Iniesta sirvió el pase definitivo a Isco, supuso cinco minutos después el empate.

El gol frenó en parte la euforia de los más de diez mil marroquíes que superaban en una proporción de diez a uno a los españoles en las gradas y que llevaban minutos coreando con ‘olés’ los pases de los suyos para jactarse de la ventaja en el marcador. Pero no sucedió lo mismo con los jugadores africanos, porque no bajaron el pistón en cuanto a intensidad se refiere. O mejor dicho, no en cuanto a intensidad sino en cuando a dureza. Porque tras un nuevo despiste defensivo español, esta vez en un saque de banda rival que dejó a Boutaib otra vez ante De Gea, quien esta vez logró rechazar el disparo, Marruecos se dedicó a frenar a España con entradas peligrosas. Y a coleccionar tarjetas amarillas, protestándolas con vehemencia, aunque alguno tendría que haberse marchado camino del vestuario.

Hasta el descanso, España dominó aunque sin crear ocasiones muy claras, Iniesta era el más destacado, Busquets e Isco ganaban presencia y Marruecos continuó repartiendo estopa con Amrabat a la cabeza pese a estar amonestado. En  el último suspiro, un pase de la muerte del de Fuentealbilla fue tocado en boca de gol por Diego Costa, que llegaba forzado al remate, y estuvo a punto de significar el segundo gol, pero el balón salió fuera por muy poco. Malas noticias, como las que llegaban desde Saransk, donde Portugal acababa de adelantar a su selección ante Irán. España comenzaría el segundo parcial como segunda de grupo.

España comenzó con dudas la segunda parte. Si no traducía en ocasiones su control del balón en muchas fases del primer tiempo, esa situación se multiplicaba en los primeros compases de la segunda. La primera gran ocasión, de hecho, fue para Marruecos, con un chutazo de Amrabat que repelió la escuadra derecha de la portería de De Gea.

Fue sin embargo espejismo. Paso a paso, España comenzó a arrinconar a Marruecos en su área. El cuadro africano, con una línea de seis, tres hombres por delante y sólo uno en punta tratando de hacerse milagrosamente con algún balón suelto, se pertrechaba sin embargo muy bien para conservar su valioso botín del empate. Los de Hierro se acercaron al gol con dos cabezazos. Uno, de Isco, fue despejado por Saiss a córner en línea de gol. Otro, de Piqué y a la salida del córner, hacía que el balón saliera fuera pero a pocos centímetros del poste derecho de la portería que defendía Munir, el guardameta del Numancia.

Aunque España seguía en líneas generales dominando, con Isco como principal recurso, los minutos pasaban y hacían falta más alternativas porque merecía la pena arriesgar. Como Portugal seguía ganando sólo por la mínima, un gol de España le daba en esos momentos a la ‘Roja’ la primera plaza. Y si Marruecos marcaba, no conllevaba la eliminación, porque debía ir emparejado a dos tantos de Irán. La inclusión de Iago Aspas y de Asensio por Diego Costa y por Thiago confirmó la intención de Hierro de buscar ese cambio de escenario.

Pero a diez minutos del descanso se confirmó que España, en defensa, tiene muchos puntos débiles. Y que a balón parado es un desastre. Esta vez fue a la salida de un córner. Cabezazo de Nesyri superando a Sergio Ramos en la marca y gol de Marruecos. Otra vez más a España le creaban ocasiones clarísimas y le hacían varios goles con contadas oportunidades. Quedaban pocos minutos e Irán seguía perdiendo, así que la clasificación no peligraba.

Torrente de emociones

Quién iba a decirnos que quedaban tantas emociones en los dos minutos que quedaban más el tiempo añadido. Porque tras una jugada polémica que terminó en córner -no nos ofrecieron repeticiones pero posiblemente el balón traspasó la línea de fondo antes del centro de Thiago, además de que se sacó desde la parte derecha y debió sacarse desde la izquierda-, Iago Aspas marcó de tacón, el asistente señaló fuera de juego y los asistentes del VAR concedieron el gol. Ni viendo la repetición quedaba claro si el brazo del celtista estaba más adelantado que el pie del defensa. Con toda España conteniendo la respiración mientras se deliberaba, llegaban noticias de que en el otro partido del grupo ¡había un posible penalti para Irán! Vaya terremoto de emociones en lo que parecía un trámite. Quién lo iba a decir.

El colegiado decretó el gol de Aspas…y…¡gol de Irán! Los astros se alineaban y en un abrir y cerrar de ojos España se convertía en primera de grupo. La España desastrosa en defensa, que por algunos momentos nos hacía mirar de reojo el otro partido temiéndonos el adiós al Mundial, iba a finalizar primera y a medirse a Rusia, una selección más asequible que la Uruguay de Giménez, Godín, Luis Suárez, Cavani y compañía. Seguro que ellos, pese a las lagunas defensivas en La Roja, también agradecieron ese final y prefieren verse las caras con Cristiano Ronaldo y Portugal.

Porque España destila calidad por los cuatro costados. Pero en la defensa hace aguas con una facilidad asombrosa. Lo bueno es que parece claro dónde deben llegar las correcciones. Porque en todos los partidos se ha repetido una máxima. Los rivales necesitan muy poco para hacer goles.

ESPAÑA, 2 – 2 MARRUECOS (1-1, al descanso)

ESPAÑA: De Gea; Carvajal, Ramos, Piqué, Jordi Alba; Busquets, Thiago (Asensio, min.74); Silva (Rodrigo, min.84), Iniesta, Isco; y Diego Costa (Aspas, min.74).

MARRUECOS: Munir; Dirar, Saiss, Da Costa, Achraf; Belhanda (Fajr, min.63), El Ahmadi, Boussoufa, Amrabat, Boutaib (En-Nesyri, min.71) y Ziyach (Bouhaddouz, min.85).

GOLES: 0-1, minuto 14. Boutaib. 1-1, minuto 20. Isco. 1-2, minuto 80. En-Nesyry. 2-2, minuto 92. Aspas.

ÁRBITRO: Ravshan Irmatov (UZB). Amonestó a El Ahmadi (min.21), Amrabat (min.29), Da Costa (min.31), Boussoufa (min.31), Munir (min.88) y Achraf (min.93), por Marruecos.

ESTADIO: Arena Baltika de Kaliningrado.