Previa del España-Marruecos

 

La selección española intentará certificar su pase a los octavos de final del Mundial de Rusia sin sustos ni complicaciones, objetivo para el que depende de sí misma y que para cumplir únicamente debe evitar la derrota este lunes en el Arena Baltika de Kaliningrado (20.00 horas/Telecinco) ante una Marruecos peligrosa, herida en su orgullo, y que juega sin presión por estar eliminada. Este Mundial está siendo “inesperado” en muchos aspectos, con selecciones favoritas como Alemania y Argentina sufriendo más de lo esperado, y España sabe el peligro que conlleva creerse ganador. Los Isco y compañía tienen como objetivo no romperse en el centro del campo como sucedió ante Irán tras conseguir el gol Diego Costa, lo que propició las contras del rival, y tener más el control del balón, sobre todo si el equipo se adelanta, para evitar sufrimientos. Preocupa mucho el aspecto defensivo y el haber concedido al rival tantas ocasiones por no saber pausar el ritmo del encuentro, algo que está siendo una tónica habitual en los partidos que se están viendo en Rusia en los que pocos equipos (quizás México y el otro día Brasil contra Costa Rica) saben dar al encuentro la pausa que necesita cuando van por delante en el marcador.

El combinado nacional llega a la jornada final del Grupo B bien colocada con cuatro puntos y sabedora de que el billete a un primer cruce ante la anfitriona Rusia o la dura Uruguay pasa por sus manos. Las cuentas son claras: el triunfo y el empate lo garantizan y la derrota lo dejaría todo en manos del duelo a la misma hora entre Portugal e Irán. Sin embargo, clasificarse perdiendo supondría un duro golpe a la moral de la selección.

España afrontará el partido ante los de Hervé Renard en cabeza de su grupo empatada con la actual campeona de Europa, y con uno de ventaja sobre los de Carlos Queiroz que necesitan sí o sí el triunfo para estar entre las 16 mejores. Si salta esta sorpresa o hay empate, los de Fernando Hierro serán primeros ganando, mientras que si los ‘tugas’ cumplen, el ‘goal average’ general podría decidir. Ser primero o segundo, más allá del cruce de octavos, definiría ir por el camino de Croacia o por el de Francia o Argentina (si es que se clasifica) en los cuartos. 

Tanto Portugal como España cuentan ahora con la misma diferencia de goles. En caso de que los dos equipos empaten o ganen, se clasificaría como primero de grupo el equipo que menos tarjetas amarillas hubiera acumulado en el campeonato.

Si España perdiese, el peor de los escenarios, quedaría pendiente del otro partido, ya que cualquier resultado diferente a que no gane Portugal (lo que le daría también la clasificación) pondría en liza de nuevo el ‘goal average’ y las tarjetas amarillas.

Matemáticas futuras aparte, la triple campeona de Europa no puede fallar en un partido con ‘trampa’ porque Marruecos ya avisó de su peligro en la derrota ante Portugal y, sin presión sobre sus hombros, podría jugar más suelta en busca de despedirse con un triunfo que ponga fin a la racha de 22 partidos invicto de los españoles, menos sólidos e incisivos en su segundo partido que en el estreno.

A la selección española le costó mucho sacar adelante el cerrojo que le planteó Irán, un rival que defensivamente demostró estar muy bien trabajado y con las cosas muy claras, que apenas concedió ocasiones y que sólo permitió el gol de Diego Costa en una jugada de carambola que no escondió la falta de fluidez en una circulación que debería encontrar más espacios este lunes, aunque la preocupación puede ser el estado del terreno de juego del escenario, que ha provocado incluso que la FIFA, para preservarlo, haya prohibido que ninguno de los dos equipos pueda entrenar en él en la víspera. Fernando Hierro, aseguró en la previa sin embargo, que no habrá problemas con el césped.

Para sacar la victoria, Hierro sólo introduce un cambio, el de Thiago por Lucas. Preocupa en España el hecho de poder controlar el partido en determinados momentos y no provocar sustos innecesarios y para eso es fundamental tener el balón en el centro del campo, haciéndolo circular rápidamente, y una defensa atenta. Ante Irán, el equipo se relajó, perdió el balón y a punto estuvo de tener un final devastador para los de Hierro.

Por su parte, Marruecos saltará al campo dispuesto a no marcharse de vacío de Rusia, a donde llegó tras un año sin perder un partido, racha que se quebró por una jugada de mala suerte ante Irán en el descuento de la segunda parte y que terminó por lastrar a un equipo cuyas buenas sensaciones y dominio ante Portugal no tuvieron premio por su falta de puntería y un despiste fatal en un marcaje en un saque de esquina ante Cristiano Ronaldo.

El francés Hervé Renard no prepara excesivos cambios en su once para complicarle la vida a España en un partido donde intentará contrarrestar la mayor posesión de balón que seguramente tendrán los de Fernando Hierro después de haber tenido que llevar el control en los dos partidos anteriores. Ziyech y Amrabat serán las principales amenazas de un rival al que la selección no se mide desde hace 57 años, cuando le derrotó por 3-2 y 0-1 en la repesca de la fase de clasificación para el Mundial de Chile de 1962.

ALINEACIONES

ESPAÑA: De Gea; Carvajal, Ramos, Piqué, Jordi Alba; Busquets, Thiago; Iniesta, Isco, Silva; y Diego Costa.

MARRUECOS: Munir; Dirar, Benatia, Da Costa, Achraf; Belhanda, El Ahmadi, Boussoufa, Amrabat, Boutaib y Ziyech.

–ÁRBITRO: Ravshan Irmatov (UZB).

–ESTADIO: Arena Baltika de Kaliningrado.

–HORA: 20.00/Telecinco.