Casado entrega 5.000 avales, Cospedal 3.336, Santamaría no lo dice y el PP se divide entre las dos

Finalmente, son siete los candidatos a liderar el Partido Popular y suceder a Mariano Rajoy: Soraya Sáenz de Santamaría, María Dolores de Cospedal, Pablo Casado, José Manuel García-Margallo, José Ramón García Hernández, José Luis Bayo y el último en presentarse poco antes de que se cerrara el plazo, Elio Cabanes Sanchís. La avalancha de candidatos es vista en el partido como prueba de democracia y juego limpio. Y en principio lo es, aunque la última palabra no la tienen los militantes sino los compromisarios y pese a que desde el minuto uno de la campaña se ha podido constatar que para los ‘ilustres’ del PP hay dos opciones: Santamaría y Cospedal.

Aunque los estatutos del PP solo exigían 100 avales para presentarse, Casado ha entregado varias cajas, unos 5.000 según ha declarado a los medios. Al parecer, proceden de toda España y tanto de las bases como de mandos intermedios de la formación como el vicesecretario de Política Sectorial, Javier Maroto, que ha sido uno de sus acompañantes para cumplimentar el trámite en la sede de la calle Génova.

La apariencia de lealtad y transparencia que se quiere dar en el PP puede verse empañada por el caso de las convalidaciones que salpica a este candidato, quien ya ha sugerido que ese posible lastre para su campaña “se está sacando” con el único propósito de perjudicarle. Este miércoles, se ha sabido que la Universidad Rey Juan Carlos no encuentra ningún documento que avale esas convalidaciones. Pero Casado no se arredra. “Las casualidades en la vida no existen y hay que hacer una reflexión, si pese a querer mirar al futuro del PP y de España empezamos a poner palos en la rueda y a jugar sucio”, ha reflexionado . “Hoy hablamos de ilusión, de juego limpio y de mirar hacia delante sin ningún tipo de juego sucio”, ha reclamado.

Casado ha defendido su candidatura como la “única que garantiza que el PP no se rompa”, en alusión a la supuesta división que provocan las de Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal, y ha asegurado que esa unidad es lo que necesita este partido para volver a ganar elecciones, empezando por las europeas, municipales y autonómicas del año que viene. Pero, hasta el momento las declaraciones de dirigentes del partido se están produciendo para apoyar a una u otra candidata, lo que en principio confirma que la gran batalla se va a librar entre las dos.

Es lo que otro de los candidatos, el exministro de Asuntos Exteriores José Manuel García Margallo ha llamado la “guerra de las Dos Rosas o una entre los Montesco y los Capuleto” para alertar sobre el riesgo de fragmentación del PP. Margallo ha asegurado que tiene cerca de 500 avales de todas las partes de España, aunque sobre todo de su tierra, Alicante, y que cuenta también con el apoyo de algunos exministros, sin especificar quiénes. Ha dicho que lo tienen que decir ellos “si quieren”, pero ha aclarado que cuenta con un grupo de amigos en este ámbito “relativamente numeroso, bastante inteligente y muy reformista”. Lo cierto, no obstante, es que los exministros que han hablado se han decantado en su mayoría por la exvicepresidenta, que no ha querido desvelar el número de avales que ha presentado. Desde su entorno han despachado el asunto afirmando que “muchos, muchos”. Quien sí lo ha contado es Cospedal: 3.336. Casado, por cierto, ha aclarado que ha entregado 3.000 y que los 2.000 restantes se estaban enviando por correo desde las sedes provinciales.

Los apoyos de cada una de las ‘Dos Rosas’

Por lo demás, el episodio más espectacular de los prolegómenos de la campaña ha sido el protagonizado por el extitular de Fomento, Iñigo de la Serna, que ha llegado al extremo de convocar una rueda de prensa solo para apoyar a Santamaría. De la Serna ha empezado autodescartándose para la carrera. “Creo que no estoy preparado para ese reto”, ha dicho y ha detallado que “Soraya Sáenz de Santamaría tiene las mejores cualidades (para liderar el PP) si sale elegida”. “Haré lo que esté en mi mano para apoyar su candidatura”, ha añadido en rueda de prensa en Santander.

Además, ha aprovechado para lanzar un aviso que inmediatamente se ha interpretado como una pulla a otra de las candidatas, la secretaria general, María Dolores de Cospedal. “El PP no es solo Génova” ha asegurado, después de que este martes, al anunciar que competiría por la presidencia ‘popular’, Cospedal presumiera de su profundo conocimiento del partido y de la labor que ha desempeñado durante años desde su cargo orgánico. No obstante, cuando los periodistas le han preguntado por el significado de ese mensaje, él ha negado que fuera dirigido a Cospedal y ha señalado: “Todos los candidatos tienen mi máximo reconocimiento por dar un paso al frente”.

Al mismo tiempo, la ex ministra de Empleo daba su apoyo a la exvicepresidenta en los pasillos del Congreso. “Yo estoy con Sáenz de Santamaría”, ha dicho la exministra, quien ha asegurado que le parece “muy bien” que haya varios candidatos y que se produzca un “debate interno”. “Entre todos buscaremos al mejor candidato y seguiremos con un proyecto común de todos e integrador”, ha dicho. También Álvaro Nadal, responsable de Economía del PP y ex ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, adelantó el martes su apoyo a Santamaría. Por la exvicepresidenta se han decantado asimismo el exministro de Educación, Iñigo Méndez de Vigo , y el líder del PP vasco y exministro de Sanidad, Alfonso Alonso.

Sea porque se ve ganadora o porque piensa que no todos los candidatos están en condiciones de aguantar hasta el final del proceso, Santamaría se ha mostrado dispuesta a hablar “antes, durante y después” para integrar candidaturas porque lo importante, según ha subrayado, es “fortalecer el partido” en el Congreso extraordinario que se celebrará en julio. Ha sido al comentar una posible integración tras ver quien lidera el proceso de renovación del PP, cuando ha reconocido que a ella le gustaría “trabajar incluso antes”. “Estoy preparada para dirigir este partido y me siento preparada para presentarme frente al resto de partidos políticos y el conjunto de españoles de cara a las próximas elecciones generales”, ha asegurado.

Frente a los partidarios de la exvicepresidenta, la primera ministra del Gobierno de Mariano Rajoy que se ha integrado en el equipo de Cospedal es la que fuera titular de Sanidad, Dolors Montserrat, que será la portavoz de la candidata. Montserrat lleva sonando con insistencia como posible sucesora de Xavier García Albiol al frente del PP catalán tras el hundimiento del partido en las elecciones autonómicas de diciembre de 2017. También el presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, ha reconocido este miércoles que de las candidaturas a dirigir el PP su “perfil” favorito es el de María Dolores de Cospedal porque tiene “experiencia de gobierno y de partido” que le permitiría ser una buena candidata a la Presidencia del Gobierno. Con respecto a la variedad de candidaturas, Garrido ha afirmado que “lo lógico” sería que algunas se agruparan pues el número que hay “no ayuda mucho”.

La opinión de Garrido podría ser importante porque Madrid es una de las comunidades que más compromisarios enviarán al congreso de julio. Ocupa el quinto lugar, por detrás de Andalucía, Galicia, Comunidad Valenciana y Castilla y León. En todas ellas, parece que las preferencias están aún muy divididas. Por lo que se refiere a los líder, la valenciana Isabel Bonig está considerada como más próxima a Cospedal y lo mismo podría decirse del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, a quien de hecho la secretaria general ofreció su apoyo en el caso de que decidiera presentarse.

De todas formas, el dirigente gallego sigue jugando a la ambigüedad y preguntado sobre quién es su candidato / a favorito / a, se ha limitado a apostar por que del Congreso Extraordinario que celebra su partido el 20 y 21 de julio salga un líder que tenga “la posibilidad real” de ganar las elecciones de nuevo. Sobre si se mantendrá neutral en el proceso interno, ha respondido: “Solo tengo un voto”. E inmediatamente después ha añadido: “El resto de compromisarios gallegos tiene derecho exactamente igual que yo y en la misma proporción a votar”.

La presidenta del Congreso, Ana Pastor, no ha querido decantarse por ningún candidato. Pastor, que ha descartado presentarse a las primarias “por responsabilidad” debido al cargo que ocupa, sí ha reconocido que para ella fue un “disgusto gordo” la decisión del presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, de renunciar a presentarse. Tampoco ha querido entrar a comentar las razones de Feijóo para no presentarse. “Son las decisiones que uno toma en la vida”, ha considerado y ha hablado de “disgusto gordo” con Feijóo y también con la marcha de Mariano Rajoy a quien ya “echa mucho de menos” y desea “lo mejor”.

El séptimo candidato, hipercrítico con el PSOE y Rajoy

Por otra parte, el concejal del PP de La Font de la Figuera (Valencia), Elio Cabanes Sanchís, ha presentado su candidatura a la presidencia del Partido Popular a solo unas horas de que termine el plazo. Con él ya son siete los candidatos a liderar el Partido Popular y suceder a Mariano Rajoy: Soraya Sáenz de Santamaría, María Dolores de Cospedal, Pablo Casado, José Manuel García-Margallo, José Ramón García Hernández y José Luis Bayo.

Cabanes se ha mostrado en los útlimos tiempos muy crítico con Mariano Rajoy, al que ha acusado tras la moción de censura de haber dejado España en manos de “la peor izquierda que ha existido en nuestro país” advirtiéndole de que “estos no son Zapatero, este era solo un tonto motivado”. “No nos los quitaremos hasta que España pase hambre de nuevo”, escribió en un mensaje en Facebook que se ha recuperado ahora en las redes sociales, y en el que también aconsejaba a Rajoy hacer “como un samurái” a la española, es decir, ‘clavarse la espada’ y marcharse. “Si ama a este país y tiene vergüenza y haga lo de los samuráis”, afirmó.

 

Preguntado por este comentario en Antena 3, Cabanes se ha limitado a decir que sus afirmaciones estaban sacadas de contexto.

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