España sufre ante Irán pero se acerca a octavos de final (0-1)

La selección española de fútbol dio este miércoles un paso más hacia los octavos de final del Mundial de Rusia después de conseguir una sufrida victoria frente a un combinado iraní que planteó más dificultades de las esperadas al equipo dirigido por Hierro, que rompió en la segunda mitad el entramado defensivo de Queiroz merced a un gol de rebote de Diego Costa. España, igualada a puntos con Portugal y con un punto más que Irán, cerrará la fase de grupos frente a Marruecos, que ya está eliminada tras haber sido derrotado por el combinado luso (1-0). El empate en esa última jornada bastará matemáticamente a la selección española para llegar a la siguiente ronda.

El guión del partido era muy claro y estaba escrito de antemano. España monopolizaría la posesión del balón ante una nutrida zaga de una selección iraní que intentaría conservar por todos sus medios el empate a cero inicial. Carvajal, ya recuperado de su lesión, entró en el once en el lateral derecho en detrimento de Nacho y en el centro del campo, Hierro optó por ganar en creatividad  con la inclusión de Lucas Vázquez a cambio de sacrificar la contención que aporta Koke.

Se presumían dificultades para derribar la muralla de Queiroz y se cumplieron las previsiones. España, de nuevo de blanco, disfrutaba de la pelota en un ochenta por ciento del tiempo, pero no era suficiente para encontrar la rendija que se buscaba con paciencia. El paso de los minutos, sin embargo, iría minando la moral de los de Hierro.

Un par de libres directos lejanos que Ramos y Silva lanzaron sin crear excesivo peligro y una tijera de Silva que se perdió alta fueron el único bagaje reseñable en la primera media hora, en la que una y otra vez, España tocaba y tocaba y perdía el balón al borde del área rival. Siempre lo mismo. Como la película de ‘El Día de la Marmota’ o ‘Atrapado en el tiempo’. Tiempo, por cierto, que no dejaban de perder tanto el portero asiático, cada vez que sacaba de puerta, como los jugadores iraníes, pidiendo constantemente asistencia médica y contando con la anuencia del colegiado uruguayo, quien tuvo la desfachatez de añadir sólo tres minutos a un primer período en el que para desesperación de los españoles Irán debió perder entre ocho y diez.

Los jugadores españoles rodearon a Cunha cuando decretó el descanso para recriminárselo y se retiraron frustrados al túnel de vestuarios. El uruguayo se había excedido al consentir a los iraníes sus descaradas pérdidas de tiempo, quizás por su modestia o porque estemos más acostumbrados a ver esas marrullerías en selecciones de otras latitudes. Pero ya decía Luis Aragonés que en el fútbol “el más tonto -cámbiese por ‘modesto’- te hace relojes de madera. Y funcionan”. Y las tretas ya traspasan fronteras. La cuestión es que contra pronóstico, España estaba en una situación delicada.

Gol de rebote y gol anulado

Tras el descanso se precipitaron los acontecimientos. Porque en un abrir y cerrar de ojos, Irán disfrutó de una clara ocasión, con un disparo al lateral de la red que con el efecto óptico nos dejó al borde del infarto a más de uno y a continuación España se adelantó…con un gol de rebote. Fue en una jugada gestada por Iniesta, el mejor junto con Isco y Silva, y que Majid Hosseini intenta despejar tras el control de Diego Costa. El balón rebotó en el  delantero rojiblanco y salió repelido como si de un disparo se tratara para batir al portero iraní.

Los de Queiroz se animaron y demostraron ‘lo del reloj de madera’ pero ahora jugando al fútbol. Porque tras el gol español, adelantaron líneas y crearon peligro con un cabezazo que salió fuera e incluso con un gol que fue anulado a Ezatolahi por clarísimo fuera de juego, señalado por el juez de línea con una decisión ratificada por el VAR tras unos tensos segundos que se hicieron eternos. Los iraníes no se habían percatado de la decisión arbitral, y mientras el colegiado permanecía impasible con el brazo derecho levantado ellos celebraron rodando por el césped lo que consideraban un gol para la historia.

Afortunadamente, el VAR volvió a demostrar que bien aplicado, merece tener su espacio en el fútbol, aunque los asistentes no quisieron mojarse poco después en un barullo junto a la línea de gol de la portería asiática en la que debieron avisar al trencilla uruguayo de que un zaguero iraní había frenado con un brazo en el suelo el balón.

Koke entraría por Iniesta y Asensio por Lucas Vázquez para intentar controlar el centro del campo y aportar más mordiente en el ataque. Pero ni mucho menos el rival estaba muerto. Porque si Portugal le hizo a España tres goles con ‘dos ocasiones y media’, Irán necesitó poco para crear mucho peligro ante De Gea. Un cabezazo de Amiri que salió rozando el larguero, tras un centro desde la izquierda, culminado tras una jugada con caño a Piqué incluido, volvió a avisar a los de Hierro en los últimos minutos.

Con Rodrigo en el césped en lugar de Diego Costa, terminó un partido en el que España sufrió de lo lindo para sumar los tres puntos, pero en el que al menos cumplió con su objetivo, el de acercarse a octavos de final. ‘Tirar de vídeo’ y corregir errores es más que necesario.

IRÁN, 0 – 1 ESPAÑA (0-0, al descanso)

ESPAÑA: De Gea; Carvajal, Ramos, Piqué, Jordi Alba; Busquets, Iniesta (Koke, min.71), Silva, Isco, Lucas Vázquez (Asensio, min.79) y Diego Costa (Rodrigo, min.89).

IRÁN: Beiranvand; Haji Safi (Milad, min.69), Pouraliganji, M. Hosseini, Rezaeian; Omid, Ezatolahi, Ansarifard (Jahanbakhsh, min.74), Amiri (Ghoddos, min.86), Mehdi y Azmoun.

GOL: 0 – 1, min.54, Diego Costa.

ÁRBITRO: Andrés Cunha (URU). Amonestó a Amiri (min.79) y Omid (min.92) por parte de Irán.

ESTADIO: Kazán Arena.

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