El ministro Màxim debe dimitir

Se ha sabido que el ministro Màxim Huerta fue condenado por fraude fiscal en dos sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, por un engaño continuado a la Hacienda Pública de más de 250.000 euros, y por lo tanto debe dimitir sin demora del Gobierno de España.

Un defraudador con dos condenas firmes a su espaldas no puede ser un Ministro ejemplar del Gobierno de España, y más de Pedro Sánchez quien llegó al poder denunciando la corrupción del PP.

Y no caben explicaciones ni justificación alguna por parte de Màxim Huerta, que nunca debió ser nombrado Ministro porque no tiene el nivel, ni él debió aceptar ese cargo en el que, desde que llegó a su Ministerio de Cultura y Deportes (de los que dijo que los odiaba), no ha dejado de meter la pata o de hacer el ridículo.

Y nos parece indecente que el ministro Màxim Huerta diga, tras dar al presidente Sánchez unas explicaciones que no fueron aceptadas por los Tribunales ni por Hacienda: ‘el caso está cerrado’. ¿Quién es él para decidir si está o no cerrado un caso que inunda los medios nacionales, y está inmerso en el debate parlamentario como es lógico? ¿Hasta dónde llega la incapacidad política y el descaro de este personaje?

Va listo el defraudador y Ministro si cree que eso se va a quedar así porque su conducta no es ejemplar, y porque si Sánchez lo mantiene en el cargo el Presidente -y su ‘Consejo de Ministras y Ministros’- serán cómplices del defraudador.

Además, visto como ha empezado su mandato, y la que va a liar como siga en el cargo, lo mejor que le puede pasar a Sánchez es que dimita o que el presidente lo cese sin perder un solo minuto, porque semejante situación moral y democráticamente no se puede aceptar. Pablo Sebastián