Feijóo sopesa optar a liderar un PP que hará oposición a Sánchez por su acercamiento al independentismo

La carrera sucesoria arranca en el PP con todas las miradas puestas en el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y con el temor generalizado a que la lucha por el liderazgo que ha dejado vacante la dimisión de Mariano Rajoy o por cuotas de poder traiga consigo una profunda división del partido. Este lunes se reunirá la Junta Directiva Nacional del partido que ha de convocar el congreso extraordinario para el relevo de Mariano Rajoy aún bajo la presidencia del expresidente del Gobierno y sin quién o quiénes aspiran a sucederle hayan desvelado sus intenciones.

Ese futuro líder, sea quien sea, tiene ya más o menos definida su estrategia de oposición para desgastar al gobierno socialista de Pedro Sánchez: reprocharle que lo primer que haga sea contentar a los independentistas con su anuncio de una reforma constitucional.

Aunque está por ver en qué dirección se produciría la reforma solicitada desde hace tiempo por una buena parte del espectro político, el PP se ha apresurado a comentar las declaraciones que hizo el sábado la titular de Política Territorial, Meritxell Batet, en su primer acto como ministra, en la jornada “Reforma constitucional, federal y con derechos” celebrada en la sede del PSC en Barcelona. La ministra dijo que  “es viable y estamos preparados para ella (la reforma constitucional). Somos una democracia consolidada con la fortaleza suficiente para afrontar una reflexión profunda conjunta”. A lo que añadió la defensa de la “necesidad de renovar el pacto territorial de España” partiendo de que “está en crisis, no se le escapa a nadie y nadie lo puede negar”.

Ante estas consideraciones, la vicesecretaria de Estudios y Programas del Partido Popular, Andrea Levy, ha reprochado este domingo al Gobierno de Pedro Sánchez que “lo primero que haga” sea “contentar” a los independentistas con el anuncio de una reforma constitucional. Durante una visita a la Feria del Libro de Madrid, Levy se ha referido concretamente a las palabras de Batet pidiéndole “rigor”, ya que a su juicio no pueden anunciarse este tipo de reformas “a espaldas” del partido que tiene “la mayoría en el Congreso y en el Senado”.

Levy también ha advertido a Sánchez sobre los partidos independentistas, quienes no se han vuelto “de repente” constitucionalistas, sino “todo lo contrario”. Y ha opinado que esa reforma “lo único” que puede generar es “malestar” entre los partidos independentistas, además de “descontento” en el resto de la sociedad española al ver con “temor” que se “premia” a estas formaciones.

Lo cierto es que la dirigente ‘popular’ se ha fijado solamente en el anuncio de Batet sobre del anuncio de una posible reforma que no está ni siquiera sobre la mesa y no en las declaraciones de la vicepresidenta, Carmen Calvo, quien en una entrevista con ‘El País’ ha dejado claro que el Gobierno se propone actuar siempre dentro el marco de la Constitución, sin mencionar ningún plan para modificarla. Cuando se le plantea que Joaquim Torra, quiere hablar con el presidente del Gobierno del derecho de autodeterminación, su respuesta es: “El presidente del Gobierno va a recibir a todos los presidentes para hablar de los problemas cotidianos que hay en las comunidades autónomas, que afectan en una parte muy importante a la financiación, y de los problemas de la sociedad. Todo en el marco de la Constitución”. Las periodistas repreguntan: “Entonces la autodeterminación queda fuera”. Y ella contesta: “Es que la Constitución no contempla la autodeterminación”.

Por cierto que tanto Batet en declaraciones a ‘El Periódico’ como Calvo en ‘El País’ han dejado claro que un eventual acercamiento de los dirigentes del ‘procés’ a cárceles catalanas está en manos del juez instructor y que solo él puede tomar una decisión al respecto. Pero la titular de Política Territorial dijo también que vería con buenos ojos una medida de este tipo, lo que Levy parece no haber comprendido porque ha recomendado a Sánchez “que no interfiera” en la acción de la justicia al no ser “bueno” hacer concesiones políticas en temas que están “judicializados”, recriminando al presidente que utilice esta cuestión para hacer un “trueque” político.

Este es el panorama con el que se va a celebrar la Junta Directiva Nacional del PP, este lunes, bajo la presidencia de Rajoy que pondrá en marcha un proceso que el partido ya ha vivido en regiones y provincias pero nunca a nivel nacional: la elección democrática de su líder. Lo hará con un sistema a dos vueltas similar a las presidenciales francesas. En el caso del PP, los militantes votan en la primera ronda y al congreso llegan solo dos candidatos entre quienes eligen a su líder los compromisarios.

Un escenario que está muy alejado de aquel cuaderno azul en el que supuestamente llevaba José María Aznar apuntado el nombre de su sucesor y que es también muy distinto de los ‘dedazos’ con los que se elegía antes a candidatos o líderes territoriales. Pero hay un temor que crece en muchos dirigentes y, sobre todo, en sus ‘barones’ regionales: el de que una lucha encarnizada por el poder cierre de mala manera la sucesión y deje un partido dividido a menos de un año de las elecciones autonómicas, municipales y europeas de 2019.

Tres nombres han sonado sin descanso en la última semana desde que Rajoy anunciase su marcha: Alberto Núñez-Feijóo, Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal. La vieja enemistad entre estas dos últimas es lo que más preocupa como daño potencial a la unidad del partido. Entre sus defensores, muchos recuerdan que Cospedal merece un reconocimiento por haber sido la que más ha dado la cara por el partido cuando le azotaban los casos de corrupción. Otros, en cambio, subrayan que Sáenz de Santamaría ha sido siempre la miembro del Gobierno de Rajoy más valorada -según el CIS- y que esa simpatía podría traducirse en votos.

Unos y otros temen, no obstante que si la partida se juega entre ellas dos el PP acabe polarizado. Y les preocupa también que aunque no pugnen por el liderazgo lo hagan por tener cuota de poder en un eventual PP presidido por la persona más citada por el partido en este momento: Alberto Núñez Feijóo. Rajoy, por su parte, ya manifestó en su discurso de despedida su intención de ser neutral y es previsible que lo reitere este lunes.

De momento, se espera que Feijóo dé un paso al frente y a esa intención parecen responder sus declaraciones de este domingo, cuando ha invitado a “todos aquellos que crean que pueden aportar algo” en el partido a que presenten su propuesta y equipo. El presidente gallego ha evitado nuevamente desvelar si él mismo se presentará durante la conmemoración del 50 aniversario de la bodega orensana Viña Costeira, ubicada en Ribadavia, en medio de una gran expectación mediática, y se ha remitido a los plazos que fije la Junta Directiva Nacional de su partido. Pero sus intenciones pueden leerse entre líneas de este mensaje: “Todos aquellos compañeros que crean que pueden aportar algo en el partido: trabajo, experiencia y liderazgo y que tengan un compromiso con los millones de votantes que presenten su propuesta, su equipo; yo animo a todos”.

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