Las autoridades elevan a 69 la cifra de muertos por la erupción del volcán en Guatemala

Los muertos en Guatemala por la erupción del domingo del Volcán de Fuego alcanzó la cifra de 69, cuatro más que el último reporte oficial, informó este martes el portavoz de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), David de León. De León añadió que los heridos se mantienen en 46 y los afectados en más de 1,7 millones de personas. Agregó que 3.271 pobladores han sido evacuados, y 1.560 son atendidos en albergues de Escuintla y 317 e en Sacatepéquez.

La ceniza que lanzó el coloso alcanzó los 10.000 metros de altura sobre el nivel del mar y, según el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), esta erupción, la segunda en 2018 del volcán de Fuego, es la mayor de los últimos años.

Ante esta catástrofe, el Ministerio de Educación anunció la suspensión de las clases en los departamentos de Chimaltenango, Escuintla y Sacatepéquez, que han sido declarados por la Coordinadora Nacional de Desastres en alerta roja. El Gobierno de Guatemala, encabezado por su presidente Jimmy Morales, decidió decretar el estado de calamidad en los tres departamentos para atender la emergencia, de la que el secretario de la Conred, Sergio García, dio más detalles.

Según explicó, entre los heridos se encuentran al menos 12 niños, cuatro de ellos con quemaduras de tercer grado, lo que obligó a las autoridades a su traslado al Hospital Roosevelt, de la capital.

García dijo que la aldea El Rodeo, en el departamento sureño de Escuintla, prácticamente quedó soterrada por la avalancha que descendió del cono volcánico y que el panorama es “bastante delicado” porque la lava no deja entrar.

De León añadió que han sido evacuados 3.271 vecinos de las faldas del coloso, que este domingo hizo estallar su cráter, lanzando un flujo piroclástico -arena, cenizas y humo con lava- a más de 1.500 metros.

También explicó que los afectados por la erupción y las cenizas, que abarcaron más de 260 kilómetros a la redonda, suman más de 1,7 millones de personas.

El presidente Morales anunció que sus homólogos de México, Enrique Peña Nieto; Honduras, Juan Orlando Hernández, y de El Salvador, Salvador Sánchez, le expresaron su solidaridad y le ofrecieron ayuda.

Aparte de la ayuda de varios países, Naciones Unidas expresó su solidaridad con las familias de las víctimas y los afectados, además de manifestar su “disposición de apoyo” al Gobierno y a la sociedad para atender esta emergencia. Es “importante redoblar los esfuerzos y medidas para prevenir que otras poblaciones resulten afectadas”, dijeron las organizaciones de la ONU en un comunicado, en el que añadieron que ponen a disposición del Estado guatemalteco “los mecanismos de atención humanitaria”.

El ministro de Salud, Carlos Soto, aseguró que todos los hospitales están en alerta para atender a los afectados por esta emergencia.

Medios de comunicación local han divulgado vídeos en los que se observa a las personas atrapadas por la avalancha incandescente que bajó del cráter del cono, el más activo de los 32 de Guatemala.

El Ejército desplazo a varias brigadas para colaborar en la labores de rescate de las personas que están atrapadas en sus comunidades.

Las autoridades advirtieron de que las lluvias son ahora la amenaza no solo para la población, sino para las carreteras que están ubicadas en los alrededores del volcán, e hicieron un llamamiento a los alcaldes para que verifiquen si el agua potable está o no contaminada.

El Gobierno, a través del Ministerio de Desarrollo (Mides), ha enviado asistencia humanitaria para las poblaciones afectadas por la erupción volcánica.

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