Diecisiete años de cárcel para dos yihadistas que planeaban atentar en Ceuta

Un testigo protegido alertó de sus reuniones y de que habían enterrado un subfusil y machetes en un descampado

La Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha condenado a 17 años de cárcel a los ciudadanos españoles Abdelilah Chellaf Baali alias ‘Stilike’ e Icham Abdeselam Mohamed alias ‘Barbarroja’, por integrar una célula yihadista que guardaba armas de guerra en el domicilio del primero de ellos y planeaba atentar en Ceuta.

La sentencia impone a cada uno la pena de ocho años de prisión por el delito de participación activa en organización terrorista y nueve por depósito de armas de guerra con fines terroristas además de inhabilitación absoluta por 29 años.

Los magistrados explican en su resolución que queda probado que los ahora condenados, que residían en la barriada ceutí de El Príncipe, formaban parte de un grupo permanente que se reunía en el garaje de uno de ellos “en la más estricta confidencialidad” para hablar de la yihad islámica.

Aunque en un primer momento los encuentros servían para tratar temas de drogas, los condenados acabaron radicalizándose y aprovecharon las reuniones para escuchar “postulados salafistas”, cánticos yihadistas (Nasheed), exhibir vídeos violentos y proferir consignas de exaltación a atentados y actos suicidas.

En lo que respecta a la posesión de armas, explican los magistrados que el tío de ‘Stilike’, condenado a doce años de cárcel por pertenencia a organización terrorista, dejó, antes de ser detenido, una serie de armamento obtenido en Marruecos en el garaje del condenado, el cual, ante el temor a ser descubierto, los llevó junto con el resto de miembros del grupo a un paraje conocido como ‘Arcos Quebrados’.

De encuentros sobre droga a terrorismo

Allí cavaron un hoyo y envueltos en una tela enterraron un subfusil tipo MP5 de fabricación iraní, dos machetes corta cañas y un cuchillo de grandes dimensiones. Los agentes se incautaron de ellos gracias a la declaración prestada por una de las personas que participaba en las reuniones, que confesó que se asustó cuando los integrantes (varios de ellos venidos de Marruecos) comenzaron a hablar de “hacer algo” en Ceuta para defender “a sus hermanos”.

Ante el miedo a un ataque inminente, esta persona confesó a la Guardia Civil el lugar en el que se escondieron las armas y llevó a los agentes hasta el mismo. Se trata de un relato que prestó en calidad de testigo protegido en la vista oral celebrada en la Audiencia Nacional en abril y en cuyo testimonio se apoyó la Fiscalía para pedir 20 años de cárcel para cada uno.

Añade la resolución que “nada” han aportado los dos condenados para desvirtuar las pruebas de cargo que pesan contra ellos, más allá de negar todos los hechos. La defensa de ‘Stilike’ puso el acento en el juicio en que este sufre una paraplejia que le mantiene en silla de ruedas pero el tribunal le recuerda que ello no implica que no pueda acudir a las citadas reuniones que solían celebrarse los jueves y los lunes de Ramadán.

Además, hay un dato “esencial” y es que los agentes se incautaron durante el registro de sus domicilios de fotografías del paraje donde posteriormente fueron encontradas las armas. “Lo cierto, en conclusión, es que los vídeos exhibidos en el juicio oral encontrados en los registros de los domicilios así como las armas a su disposición permiten concluir que formaban parte de una organización con carácter terrorista”, reza la resolución.

Se refieren los magistrados al resultado de los registros efectuados tras sus detenciones y de los cuáles se incautaron, en el caso de ‘Stilike’, un teléfono con abundante material radical como imágenes de sacrificio de un cordero, vídeos sacando de un vehículo el cuerpo de una persona asesinada de un disparo en la cabeza, o de enterramiento de una persona viva. A ‘Barbarroja’, por su parte, le encontraron imágenes de cadáveres, de un hombre ahogado, de casas ardiendo y numerosos cánticos terroristas.