Un centenar de nicaragüenses pide a la OEA que condene al presidente Ortega

Bajo una pancarta con el mensaje: "Daniel Ortega, tus crímenes no quedarán impunes", los manifestantes piden que se le "preste la debida atención" a Nicaragua

Un centenar de nicaragüenses se manifestó frente a la sede en Washington de la Organización de Estados Americanos (OEA) para pedirle que condene la “dictadura genocida” del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, protagonista de una crisis que ha dejado al menos 108 muertos.

Los nicaragüenses se concentraron frente a la sede de la OEA en Washington con los colores azul y blanco de su bandera y con una gran pancarta con el mensaje: “Daniel Ortega, tus crímenes no quedarán impunes”.

El objetivo de los manifestantes, según dijo la coordinadora nacional del opositor Frente Amplio por la Democracia (FAD), Violeta Granera, es pedir al secretario general de la OEA, Luis Almagro, que preste la “debida atención” a Nicaragua, de la misma forma que ha hecho con la crisis venezolana.

No aceptamos que se hable solo de que hay dictadura en Venezuela y Cuba. Nicaragua es una dictadura desde hace 11 años que se ha perpetrado en el poder mediante fraudes electorales, pero que ya se ha convertido en una dictadura genocida con esas masacres de los últimos días”, afirmó Granera.

Desde el 18 de abril, Nicaragua vive su crisis más sangrienta desde los años 80 con al menos 108 muertos y cerca de un millar de heridos, según el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).

Las protestas contra Ortega y contra su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, comenzaron por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en un reclamo que pide la renuncia del presidente, después de 11 años en el poder, con acusaciones de abuso de poder y corrupción.

La violencia se ha intensificado en los últimos días y solo en la “Madre de todas las marchas”, celebrada el 30 de mayo, hubo 15 muertos y 199 heridos, según cifras del Gobierno.

Muchos de los manifestantes que se concentraron frente a la OEA eran inmigrantes nicaragüenses que llevan décadas viviendo en Estados Unidos y que llegaron de diferentes partes del país, como Nueva York, Filadelfia y Miami.

Una de las manifestantes era Blanca Bermúdez, de 58 años y que lleva 39 viviendo en Estados Unidos, aunque asegura que se siente “muy cercana” a lo que está ocurriendo en su país.

“Nicaragua es mi vida y voy a seguir luchando desde aquí y desde donde yo esté“, dijo Bermúdez, que participa en un grupo de baile folclórico en la localidad de Falls Church (Virginia) y que ayudó a organizar la concentración mediante las redes sociales.

La OEA celebra un encuentro entre Almagro y representantes de los Estados Miembros, así como con grupos de la sociedad civil en el marco de la Asamblea General del organismo, su foro político más importante que celebrará su periodo de sesiones el 4 y el 5 de junio.

La crisis de Nicaragua no figura en el temario de la Asamblea General, donde se espera que Venezuela sea la protagonista.