M5S y Liga Norte hacen campaña por separado en el sur de Italia

Prometen subsidios y cortar con la inmigración mientras inciden en que son fuerzas distintas que alcanzaron un acuerdo para gobernar Italia

El líder del Movimiento Cinco Estrellas (M5S), Luigi Di Maio, y su homólogo de la Liga, Matteo Salvini, prometieron subsidios para los parados y firmeza contra la inmigración en el sur de Italia, donde hicieron campaña por separado para las elecciones municipales del 10 de junio.

Di Maio, vicepresidente del nuevo Gobierno en Italia y ministro de Desarrollo Económico y Empleo, y Salvini, también vicepresidente y ministro del Interior, han viajado a Sicilia y han participado en diversos actos electorales.

En Ragusa (sur), Di Maio ha prometido que el subsidio para parados, conocido como renta para la ciudadanía y una de las promesas estrella del M5S, será llevado a votación parlamentaria lo antes posible.

“Impulsaremos medidas para ayudar a los ciudadanos que están en situación de pobreza y por tanto no podemos prescindir de la renta para la ciudadanía y de la pensión para la ciudadanía. Serán dos procedimientos que llevaré cuando antes al Parlamento para que sean examinados“, dijo Di Maio a los medios.

También se comprometió ante los votantes a acabar con los sueldos vitalicios e indicó que “la norma ya está preparada en la mesa del presidente de la Cámara de los Diputados, Roberto Fico”.

“Lo prometimos en campaña electoral y lo haremos rápidamente, recortando privilegios a los exparlamentarios. Después que ellos pongan los recursos que consideren, pero el procedimiento se hará y Fico trabaja para ello desde hace ya dos meses”, aseguró.

Paralelamente, Salvini visitó Catania, en el este de Sicilia, una de las ciudades que recibe mayor número de inmigrantes que atraviesan el mar Mediterráneo para llegar a Europa.

“Ya basta de que Sicilia sea el campo de refugiados de Europa. No me quedaré sin hacer nada viendo cómo se producen desembarcos y más desembarcos. Son necesarios los centros de expulsión“, sostuvo.

Salvini, que tiene como prioridad frenar las llegadas de inmigrantes y refugiados y acelerar las deportaciones de irregulares que permanecen en el país, consideró que “la única manera de salvar vidas” en el Mediterráneo es impidiendo que estas personas partan hacia Europa.

“Como ministro haré de todo, trabajaré con los gobiernos, para evitar que personas desesperadas vengan pensando que en Italia está el oro”, expuso.

Tanto Di Maio como Salvini se presentaron ante los votantes como fuerzas distintas, que han llegado a un acuerdo para gobernar en Italia, pero que mantienen su independencia ideológica y política.

El próximo 10 de junio, diversos municipios de todo el país como Ancona, Brescia, Vicenza, Siracusa, Brindisi, Catania o Ragusa celebrarán comicios administrativos y el M5S y la Liga saben que su batalla se jugará en el sur, ya que la formación de Salvini tradicionalmente ha mantenido el poder en el norte.

En las elecciones generales del 4 de marzo, el M5S fue el partido más votado en numerosas localidades del sur, pero la Liga obtuvo importantes apoyos en las zonas de mayor acogida de inmigrantes.