Hernando ataca a Sánchez por sus apoyos y califica a Rivera de ‘colaborador necesario’ de la moción

La sesión de este viernes, segúnda jornada del debate sobre la moción socialista contra Mariano Rajoy, ha arrancado con la intervención de la portavoz del PSOE, Margarita Robles, quien ha afeado a Mariano Rajoy su ausencia del debate. Rajoy, quien en ese momento era todavía presidente, no ha aparecido por la Cámara hasta media hora antes de la votación, en la que ha participado, y después de haberse ausentado durante toda la tarde del jueves, en cuanto se supo que el PNV iba a votar a favor de la moción.

“España necesita estabilidad y credibilidad y eso no lo puede dar un señor que hoy no está aquí asistiendo al debate de la moción de censura contra él”, ha reprochado Robles a Rajoy en una intervención muy breve, en la que ha reivindicado la memoria de los dos gobiernos socialistas que han precedido al de Pedro Sánchez, el de Felipe González y el de José Luis Rodríguez Zapatero, y ha hecho algunas puntualizaciones sobre la sentencia de Gürtel para rebatir el argumentario del PP. “La sentencia sí habla de hechos probados”, ha recordado dirigiéndose a María Dolores de Cospedal, quien dijo en sede parlamentaria que su partido no había sido condenado.

A Robles le ha seguido en la tribuna el candidato, Pedro Sánchez, que ha agradecido “de todo corazón” el apoyo de los grupos que han anunciado que votarán a favor de su moción. Y, ante la ausencia de Rajoy, la réplica se la ha dado el portavoz del Grupo Popular, Rafael Hernando, que no ha hecho otra cosa que repetir las mismas críticas que ya se escucharon en boca del presidente durante la mañana del jueves: que Sánchez quiere ser presidente a costa de lo que sea, que ha antepuesto su interés personal al del país y que está haciendo un uso fraudulento de la moción de censura. Argumentos todos ellos que se apoyan en presunciones interesadas y en una falsedad, puesto que la moción de censura es un instrumento constitucional que la Carta Magna regula con una dimensión constructiva, es decir, para echar a un Gobierno cuando las circunstancias así lo exijan (y la sentencia de Gürtel parece un motivo más que suficiente) y paralelamente investir a un nuevo presidente si consigue reunir los apoyos parlamentarios suficientes, como ha ocurrido en este caso.

A los votos de los 84 diputados socialistas se han sumado los 67 de Unidos Podemos, los 9 de ERC, los 8 del PDeCAT, los 5 del PNV, los cuatro de Compromís, los dos de EH Bildu y uno de Nueva Canarias, con la abstención inesperada de Coalición Canaria. Sólo se han pronunciado en contra el PP, Ciudadanos, UPN y Foro, es decir, 169 diputados.

Hernando le ha preguntado a Sánchez si cree que podrá explicar a sus votantes y a Europa sus “nuevas amistades” y le ha espetado al líder socialista: “Hay que tener un cuajo muy grande para aceptar los votos de Bildu, de los amigos de la ETA, no sé si podrá mirar a la cara a las víctimas, nadie, ni siquiera Zapatero habría aceptado esos votos”. Tras reconocer el frente contra “el golpismo” en Cataluña que sumó el PSOE con el PP, lo ha dado por concluido: “Hoy usted se ha ido con ellos”. En definitiva, el portavoz ‘popular’ ha ofrecido un recital de ese argumentario que anticipa el tipo de oposición que va a hacer el PP. Hernando no ha tenido ningún reparo para criticar a la justicia, tras acusar al PSOE de “manipular una sentencia para intentar decir lo que no dice”.

Como el PP no acaba de digerir que le hayan desalojado del Gobierno, Hernando ha atacado a todos los grupos incluido el único que va a secundar el rechazo a la moción de censura, Ciudadanos. El portavoz del PP ha acusado a Albert Rivera de haber sido “colaborador necesario” de la moción de censura del PSOE, por sus “acusaciones falsas” contra el Ejecutivo. Incluso le ha reprochado que haya “contribuido” a “desestabilizar” el Ejecutivo pidiendo elecciones anticipadas con la “colaboración mediática habitual” y ha señalado que ha sido su “deslealtad” con el Gobierno y el PP, con los que tenía un pacto de investidura, la que ha “allanado el camino” a Pedro Sánchez. En definitiva, Hernando se ha hecho eco de lo que Sánchez reveló el jueves ante el pleno, que Rivera le había confesado que no apoyaría el techo de gasto para 2019 como parte de una estrategia para desestabilizar al Ejecutivo y propiciar el adelanto electoral.

Ciudadanos se ha llevado una buena ración de reprimendas no solo del PP sino también del candidato a la investidura. Pedro Sánchez ha afeado a este partido que no tomara la iniciativa en Cataluña a pesar de ganar las elecciones del pasado 21 de diciembre y le ha acusado de “vivir de la confrontación”. Al portavoz ‘popular’, que tanto ha criticado la moción como instrumento para llegar al poder, le ha recordado que está apoyada por grupos que representan a 12 millones de ciudadanos. Y le ha hecho esta petición: “Lo que espero del grupo del Partido Popular es que sea tan leal con el Gobierno socialista como el grupo socialista lo ha sido con el Gobierno popular”.

Se da la circunstancia de que por primera vez en democracia, el futuro presidente del Gobierno no es diputado, por lo que no podrá votar su candidatura, aunque sí asistir a ella desde el hemiciclo. Para que salga adelante la moción -algo que está garantizado- necesita 176 votos a favor, esto es, la mayoría absoluta del Congreso. Una vez aprobada, la presidenta del Congreso comunicará el resultado al Rey, y el Gobierno deberá presentar su dimisión al Monarca, según establece el artículo 114.2 de la Constitución. En ese momento, el candidato, Pedro Sánchez, se entenderá investido de la confianza de la Cámara y, a continuación, el Rey le nombrará presidente del Gobierno. La toma de posesión ante Felipe VI podría producirse ya el sábado.

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