El PNV hará presidente a Sánchez con su apoyo a la moción del PSOE tras la negativa de Rajoy a dimitir

180 diputados del Congreso de los Diputados, todos los grupos menos el PP y Ciudadanos, han anunciado su apoyo a la moción de censura del PSOE contra Mariano Rajoy que se votará este viernes a partir de las dos de la tarde. La sentencia del caso Gürtel, que ha motivado esa moción, ha acabado pues con la ‘era Rajoy’ de la forma más abrupta, expulsado de la mayoría de la Cámara, puesto que parece que el presidente se resiste a dimitir. Si no lo hace, y María Dolores de Cospedal ha rechazado que la dimisión entre en sus planes, Pedro Sánchez se convertirá automáticamente en presidente consciente de las muchas dificultades que le aguardan por la heterogeneidad de sus apoyos.

Cospedal, secretaria general del PP además de ministra de Defensa, ha asegurado que Rajoy no piensa dimitir porque eso “no garantiza que el PP siga el Gobierno. La aritmética parlamentaria impide que si Rajoy dimitiera gobernara el PP”. Además, ha arremetido contra los que propagan ese rumor atribuyéndolo a un intento de “tapar sus vergüenzas” por apoyar esta moción de censura y hacer presidente a Sánchez, contra quien ha reiterado el ataque que por la mañana había lanzado su jefe de filas acusando al líder socialista de responder sólo a “intereses personales y partidistas”.

Preguntada por si Rajoy seguirá al frente del Partido Popular, ha respondido que los asuntos relacionados con la estructura del partido se comunicarán “en el momento oportuno” porque ahora no es el momento de hablar de eso. “No es el momento de esa cuestión ni de hablar de la situación personal de Mariano Rajoy, lo que le puedo decir hoy es que desde luego no debe dimitir, porque lo planteado por algunos es absolutamente falso”.

La secretaria general del PP ha contraprogramado al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, que justo en ese momento subía a la tribuna de oradores para ofrecer un pacto consistente en que Rajoy dimita y se convoquen elecciones. Pero eso, como ha quedado claro ante el escritorio de la Cámara, no va a suceder. Ahí es donde ha comparecido Cospedal ante los medios en plena crisis de nervios de su partido por la confirmación del PNV de que apoyará la moción de censura socialista, lo que significa echar a Mariano Rajoy de la presidencia y a los ‘populares’ del Gobierno.

“Creemos que respondemos a lo que nos demanda la ciudadanía vasca votando sí”, ha anunciado el portavoz del PNV, Aitor Esteban, desde la tribuna de oradores dando rango oficial a lo que ya había trascendido a primera hora de la tarde: la llamada del Euskadi Buru Batzar al PP y al PSOE para comunicarles su intención de apoyar la moción de censura contra Rajoy. Aitor Esteban ha explicado que, pese a la premura de los tiempos -no hace ni una semana que la moción de censura entró en el registro del Congreso- su partido ha intentado hacer una reflexión sopesando los pros y los contras de votar en uno u otro sentido. “No ha sido fácil decidir, pero lo hemos hecho”, ha dicho y ha añadido: “Nuestro compromiso está siempre con Euskadi. Y a nosotros nos cae la responsabilidad de decidir, lo asumimos. Si tomamos una decisión seremos encubridores de la corrupción y si tomamos otra contribuiremos a la inestabilidad y ambas cosas serán falsas”.

Mientras el EBB se reunía por la mañana en Vitoria, Pedro Sánchez se comprometía ante el pleno del Congreso a mantener los Presupuestos que Rajoy pactó con el PNV, es decir las inversiones para Euskadi y las mejoras para las pensiones, pese a que el PSOE rechazó esas cuentas enmendándolas en su totalidad. Esteban ha recordado que “tener un presupuesto ahora es algo bueno por mucho que les disguste a algunos ese texto. Si no pasa el trámite del Senado será una irresponsabilidad igual a la que se reprocha a otros”. Y es que no se descarta que el PP utilice su mayoría en la Cámara alta para devolver el proyecto al Congreso y dificultar así su tramitación.

El portavoz del PNV a Sánchez: “No le arriendo la ganancia”

El portavoz del PNV ha afirmado, además, que la sentencia del caso Gürtel “tiene indudable impacto por mucho que se quiera negar” y que “la percepción pública es pésima”. Pero eso no es todo. Se ha referido también a las mociones de censura con las que amenazan otros grupos parlamentarios si fracasa la socialista como “el juego de muñecas rusas incesantes que iba a tener en vilo a este Parlamento”, con el agravante de las nuevas decisiones judiciales que se esperan para los próximos meses. “Ese diferir en el tiempo las decisiones a través de los tribunales puede tener efecto rebote”, ha dicho y ha pedido a Sánchez otro compromiso a cambio de su apoyo, el de consensuar iniciativas parlamentarias y la fecha de las próximas elecciones, tras recordarle que de él “depende elegir el momento para apretar el botón de disolución de las Cámaras”.

El portavoz vasco ha lanzado un aviso al candidato: “No le arriendo la ganancia porque va a contar usted con 85 diputados. Podemos le va a poner las cosas difíciles, Cs estará en tensa espera electoral, y tendrá que asumir hostilidades con un PP enrabietado. Si ya era un hervidero este hemiciclo, me parece que se va a convertir en un pim pam pum continuo”. De hecho, el propio Sánchez ha reconocido en una de sus intervenciones de la tarde que, si gana la moción de censura contra Rajoy, su Gobierno trabajará en unas circunstancias “extraordinariamente complejas” y con “limitaciones, como la de gestionar unos Presupuestos que no hemos apoyado”.

El líder socialista se ha comprometido a que el PNV sea “socio preferente para eventuales cambios legislativos”. Y como anticipo de lo que le espera al futuro presidente, el líder de Ciudadanos también ha caído presa de los nervios repartiendo mandobles a todo el hemiciclo, pero con especial ferocidad a los nacionalistas y, por extensión, al líder socialista por haber aceptado su apoyo. “No estamos de acuerdo en que la solución sea que Bildu, los antiguos amigos de Batasuna, o que el señor Puigdemont o Torra, tomen las riendas de nuestro país”, ha aseverado.

Albert Rivera está como loco por que se produzca el adelanto electoral que, según las encuestas, permitiría crecer a su partido. Pero lo quiere a medida como se desprende de la revelación que ha hecho Sánchez en su réplica, al desvelar que en las conversaciones entre el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, y el secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, la formación ‘naranja’ adelantó que no iban a aprobar el techo de gasto de los Presupuestos de 2019 que debía presentar próximamente el Gobierno con el fin de “desestabilizar al máximo posible” al Gobierno de España hasta la convocatoria de un adelanto electoral. Ciudadanos, ha añadido Sánchez, también estaba determinado a levantar el veto a muchas de las leyes que presentó la oposición en esta legislatura y bloqueó el Gobierno de Rajoy con el apoyo de los ‘naranjas’.

Sánchez ha hecho estas revelaciones, extraídas de unas conversaciones privadas entre Ábalos y Villegas, para dejar en evidencia a Rivera, que “presume de que es una persona leal al PP y al Gobierno”. El líder socialista y candidato a la Presidencia del Gobierno también ha asegurado que Ciudadanos se negó a apoyar una moción con él como candidato porque sólo aceptaba negociar una moción con un candidato independiente. En definitiva, Rivera se ha resistido todo lo que ha podido a que Sánchez fuera presidente y tuviera en su mano la facultad de convocar las elecciones.

En cuanto a Podemos, Pablo Iglesias ha respondido a un comentario que Rajoy ha hecho por la mañana admitiendo que “durante unos meses nos vamos a comer con patatas sus presupuestos” pero con una diferencia: “En esa comida no va a haber ni un solo corrupto”. Ahora bien, también ha tenido reproches para Pedro Sánchez por aceptar las cuentas que antes había rechazado y por dejar que el PP le “humillara” recordándoselo.

Rajoy, el gran ausente de la segunda parte del debate

Mientras tanto Mariano Rajoy, que ha estado toda la mañana en el Congreso debatiendo con los socialistas José Luis Ábalos y Pedro Sánchez, el diputado que ha presentado la moción y el candidato a la investidura, no ha hecho acto de presencia esta tarde. Una vez descartada su dimisión, a Cospedal se le ha preguntado si participará en la votación de este viernes y la respuesta de la secretaria general ha sido afirmativa.

Aunque la incógnita sobre si iba a dimitir o no se ha mantenido hasta bien entrada la tarde, lo cierto es que él mismo había rechazado esa alternativa de forma rotunda cuando Pedro Sánchez le ha instado a hacerlo por la mañana. “Dimita ahora y todo terminará. Su tiempo acabó. Dimita y esta moción de censura habrá acabado aquí y ahora”, le ha espetado mientras el portavoz del PNV, que había permanecido impasible hasta ese momento, asentía con la cabeza. La invitación a una retirada voluntaria se ha repetido varias veces en las sucesivas intervenciones del líder socialista pero el presidente se ha mostrado inasequible al desaliento. “¿Por qué tengo que dimitir yo, que por el momento tengo la confianza de la Cámara y la que me dieron las urnas? Aquí quien tiene que dimitir es usted”, le ha espetado a Pedro Sánchez tras recordarle sus malos resultados electorales, las broncas internas del PSOE incluyendo la rebelión de los ‘barones’ contra el secretario general e incluso los casos de corrupción que también salpican a los socialistas.

El caso es que con los cinco votos del PNV, la moción socialista cuenta con apoyos más que suficientes para salir adelante: 84 del PSOE, 71 de Unidos Podemos y Compromís, 1 de Nueva Canarias, 9 de ERC, 5 del PNV, 2 de EH Bildu y 8 del PDeCAT. El portavoz de los nacionalistas catalanes se ha hecho esperar y no ha confirmado su apoyo hasta su turno de réplica, después de escuchar a Sánchez. Una vez ratificados esos ocho votos a favor, habrá 180 síes en el tablero electrónico del Congreso. Para que la moción prospere se necesita mayoría absoluta, es decir, 176 votos a favor.

Entre los síes no estará Coalición Canaria que había anunciado un no sin paliativos a la moción. Pero Rajoy se ha quedado con un apoyo menos ya que la diputada de esa formación, Ana Oramas, anunciado durante su turno de réplica al líder socialista que ha decidido cambiar ese voto en contra de la moción por una abstención.

El portavoz del PDeCAT, Carles Campuzano, le ha dicho a Pedro Sánchez que “estamos ante un problema político al que hay que dar soluciones políticas. Somos escépticos, hay mucho dolor en Cataluña pero dependerá de usted que le apoyemos en su moción”. También le ha avisado de que “confianza, no mucha; pero usted hoy en el debate ha hecho afirmaciones que valoramos”. No obstante, el grueso de las críticas de este portavoz ha tenido un destinatario preferente: Mariano Rajoy, al que ha acusado de ser “el principal responsable” del conflicto con Cataluña. “Un Estado que no tuviese miedo a la democracia hubiera encontrado vías legales para dar respuesta a las legítimas demandas de los catalanes”, ha señalado y ha añadido: “El presidente del Gobierno optó por el choque de trenes”. Al final, Campuzano ha anunciado que los diputados del PDeCAT van a “apoyar la moción de censura desde la discrepancia”.

La respuesta de Sánchez ha sido muy conciliadora pero sin comprometerse a nada en concreto: “Sabe que somos los únicos que nos hemos tomado en serio la crisis en Cataluña y hemos intentado buscar una salida. Le puedo asegurar que en el diálogo y en el pacto van a encontrar al PSOE y a mi persona”. El candidato ha recordado que el Tribunal Constitucional ya dijo en su momento que “hay mecanismos y caminos que tenemos que explorar juntos para encontrarnos” y ha subrayado, eso sí, que ese recorrido habrá que hacerlo “siempre dentro de la Constitución”. “A partir de ahí, construyamos”, ha añadido.

El portavoz de ERC, Joan Tardà, ha aclarado que el voto favorable que dará su grupo a la moción de censura del PSOE, no es un sí al líder socialista para que llegue al Gobierno, sino que en realidad es un no a que Mariano Rajoy siga siendo presidente. Tardà ha asegurado que, pese a que el PSOE ha apoyado la aplicación del artículo 155 en Cataluña y “ha legitimado hoy por hoy la existencia de presos políticos”, ERC tiene claro que para Cataluña existen diferencias entre un Gobierno socialista sustentado por Podemos y un Gobierno del PP sustentado por Ciudadanos, prefiriendo al primero. Sánchez también le ha ofrecido diálogo pero ha dejado clara su postura: “No puedo compartir con usted que el poder judicial en España no sea independiente: creo que lo es; ni que haya presos políticos, y no lo digo yo: lo dice Amnistía Internacional”.

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