Rajoy dimitirá si Rivera apoya la censura

La corrupción del PP alcanza al sistema judicial porque, además de otros casos sospechosos, acabamos de saber que Rosalía Iglesias, la esposa de Bárcenas, no va a ingresar en prisión y queda en libertad bajo fianza de 200.000 euros, tras ser condenada a 15 años de cárcel. Y en contra de lo ocurrido con otros condenados como Álvaro Pérez (El Bigotes) que debió ingresar en prisión con 13 años de condena.

La no entrada en prisión de Rosalía Iglesias era la condición que puso Bárcenas para no hacer nuevas revelaciones –antes del debate de la moción de censura- que implicaban a Rajoy en la corrupción del PP.

Y parece que Rajoy cumplió con Bárcenas, con ayuda ‘administrativa’ del presidente del CGPJ Carlos Lesmes que se movilizó y utilizó su voto de ‘calidad’ para que el magistrado Prada -que firmó la sentencia de Gürtel- no estuviera en la Sala de la vistilla que debía de decidir sobre los ingresos en prisión, lo que debería ser investigado por si existe en todo ello un presunto delito de prevaricación.

Asimismo, se ha sabido que la sentencia de Gürtel debió publicarse el pasado 21 de mayo, pero se retrasó para que no se conociera antes de la votación de los Presupuestos de 2018, al retardarse la entrega del voto particular, contrario a la condena del PP, del magistrado Hurtado considerado próximo al PP y a Lesmes.

Ambos hechos, de la mayor gravedad, deben ser entendidos por Albert Rivera, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias como obscenas maniobras que pudieron ser impulsadas desde La Moncloa con la colaboración de sus afines en el Poder Judicial, lo que constituiría otro grave motivo para que PSOE, Cs y Podemos apoyen la moción de censura contra Rajoy.

Pero si Rivera anuncia su apoyo a la censura presentada por Sánchez y con una fecha pactada de elecciones a Rajoy no le queda más remedio que dimitir (como hizo Cifuentes en Madrid).  De lo contrario Sánchez, en el tiempo que esté en Moncloa quitará al PP el control de RTVE y la Fiscalía se lanzará a la investigación a fondo de la corrupción del PP, lo que podría llevar a Rajoy ante los tribunales (cante o no Bárcenas).

Además, en caso de que Rajoy no dimita la moción de censura podría ser apoyada por casi el conjunto de la oposición (salvo CC) y saldría aprobada por una gran mayoría del Congreso (212 diputados frente a 138) lo que significará un duro castigo a Rajoy y al PP.

Lo que no tiene sentido es que Rivera diga que quiere elecciones y no actúe para conseguirlo cuando afirma que la legislatura está acabada. Bastó que Cs no hubiera aprobado los Presupuestos de 2018 (mientras se ocultaba la sentencia de Gürtel) para provocar el adelanto electoral. Y lo de proponer de candidato a una investidura a Redondo, Solana o Jáuregui es una ocurrencia e intromisión en la vida interna del PSOE.

Rivera coincide con Rajoy en no querer que Sánchez sea el presidente del Gobierno, de lo que se deduce que Rajoy deberá dimitir bloqueando la moción de censura. La que por otra parte sería imparable si el PNV y resto de nacionalistas dan su apoyo a Sánchez y en ese caso Sánchez si permanecerá más de un año en La Moncloa, cosa que no desea Rivera y teme Rajoy.

De manera que la llave de la censura está en las manos de Cs y del PNV. Y lo más lógico es que Rivera le exija a Rajoy que dimita de inmediato para frenar la moción de censura lo que conducirá, si Rivera y Sánchez así lo pactan, a la deseada convocatoria electoral. Pablo Sebastián