El PSOE pide a C’s que aparque su ansiedad y avisa de que no va a ‘negociar nada’ sobre la moción de censura

El PSOE ha respondido a Ciudadanos que no va a "negociar nada" sobre la moción de censura presentada por Pedro Sánchez contra el Gobierno de Mariano Rajoy porque lo "único" que quiere es darle "calidad democrática" a España. Eso incluye a los independentistas y es lo que les dirá este lunes Pedro Sánchez a los miembros el Comité Federal, del que se espera un respaldo unánime al secretario general. El ‘susanista’ Ximo Puig ya lo ha escenificado este domingo.

Los socialistas entienden que la moción de censura es la única salida lógica frente a un Ejecutivo enfangado por la corrupción y que ha dinamitado las opciones para seguir gobernando de una forma efectiva al destrozar su alianza con el partido de Albert Rivera. Por eso, el PSOE cree que solo le queda esperar a que los demás reaccionen y, aunque sabe que lo tiene difícil, confía en que el rechazo a Rajoy y su equipo y la necesidad de desvincularse de ellos de cara a las próximas citas electorales pesen más en la balanza que otro tipo de cálculos.

Así lo ha puesto de manifiesto este domingo el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, durante la Fiesta de la Rosa que se ha celebrado en Torrente (Valencia). “Apelamos a la responsabilidad de los 350 diputados constitucionales. No queremos negociar nada”, ha dicho. Ábalos, como el resto de la dirección socialista, se ha embarcado en una campaña explicativa de la moción de censura con la que trata de recabar apoyos convenciendo a sus potenciales aliados del coste de seguir tolerando la situación actual tras la detención de Eduardo Zaplana y la sentencia del juicio por la primera etapa de la trama Gürtel. Por eso, ha respondido a los que tachan la moción de “temeraria” afirmando que los temerarios son ellos por su complicidad con la corrupción.

El dirigente socialista ha preguntado a las formaciones políticas si están dispuestas a permitir que un Gobierno “se sustente en una red de corrupción institucional”. Si la respuesta es que sí, es que entonces “lo demás no vale nada, es la inmoralidad”. Si la respuesta es negativa, “todo lo demás es cuestión de hablarlo, de poder entenderse”, ha asegurado en un guiño implícito a Ciudadanos. “No nos quedaba otra, no era una cuestión de elección era cuestión de ejercer nuestra responsabilidad”, ha indicado Ábalos en referencia a la moción de censura presentada, al tiempo que ha asegurado que el PP está poniendo en cuestión el Estado de Derecho, a los jueces y lo que marca la Constitución”.

Para el secretario de Organización de PSOE, la moción de censura tiene un “carácter constructivo”, porque, a su juicio, “incorpora en sí mismo la estabilidad”. “Lo que es inestable es estar como estamos. Es un Gobierno totalmente abatido, han finiquitado toda posibilidad de seguir gobernando”, ha concretado y ha respondido a la pregunta de por qué ahora: porque después de que la Audiencia Nacional haya “certificado” que el PP ha funcionado desde 1989 como “un auténtico y eficaz sistema de corrupción institucional” “no hay mucho que hablar”. Y menos cuando el propio fallo cuestiona la “credibilidad” del presidente del Gobierno. “¿Cómo puede gobernar un partido así España?”, se ha preguntado Ábalos. A su juicio, uno de los “fundamentos básicos” de la democracia, que es “esencial”, es la “decencia”, que ahora “se plantea como algo accesorio”.

“No disponíamos de una sentencia tan rotunda como la de esta semana. El Gobierno todavía niega todo esto, ahora resulta que la sentencia es recurrible y que se ha extralimitado el juez”, ha criticado Ábalos, destacando que “no hay mucho que hablar” después de que los jueces certificaran que desde su propia fundación el PP “ha estado organizado como una red de corrupción institucional”. Además, Ábalos ha defendido que el PSOE no quiere el poder “de cualquier modo”, sino que lo quiere “según lo establece la Constitución y no por vías ilegales con financiación ilegal”. “No podemos tolerar la corrupción ni la indecencia. Los más antisistema son ellos, que se dedican a enfrentar a los españoles”, ha comentado en referencia al PP.

La “desesperación” del PP y las dudas de Ciudadanos

El número tres del Partido Socialista ha aprovechado para responder al coordinador general del PP, Fernando Martínez Maillo, quien el sábado atacó sin piedad a Pedro Sánchez, tachándole de ser “el Judas de la política española”. Según Ábalos, estas palabras gruesas de Maíllo son producto del “nivel de desesperación” de los populares y reflejan a un “Gobierno totalmente abatido, política y moralmente acorralado”. “Sabemos que los coletazos de alguien en agonía hacen daño. Somos conscientes de lo que nos espera, lo sabemos. Pero han ido muy lejos. Si antes os decía que no teníamos otra alternativa más que esta, la moción -clamaba el secretario de Organización a los militantes y simpatizantes valencianos-, ahora os digo que quien no tiene otra alternativa es España, porque nos han metido directamente en la ingobernabilidad”.

Pero el dirigente socialista se ha dirigido muy especialmente a Ciudadanos, cuyo apoyo es esencial para que triunfe la moción de censura. Al partido naranja le ha recordado la “oportunidad de hacer algo por España” y le ha pedido que “sacrifique un poquito su ansiedad demoscópica, que no pasa nada por esperar algunos meses”. El compromiso del PSOE es ese, gobernar “unos meses” antes de disolver las Cortes y convocar nuevas generales. Pero eso no convence a Rivera, enardecido con las encuestas que le sitúan en lo más alto de la tabla política. A Ferraz le parece que a los de Ciudadanos “se les ve demasiado el plumero y no quieren hacer esta contribución por España”. Sánchez, sentado en La Moncloa, quiere tramitar las leyes vetadas “sistemáticamente” por el Ejecutivo de Rajoy que suscitan consenso parlamentario, para apostar por la regeneración democrática, devolver la “pluralidad” a los medios públicos y organismos reguladores y “desmontar” la obra legislativa que “impuso” el PP y que el actual “Gobierno administrador” defiende a capa y espada.

Por lo demás, los socialistas apelan para que prospere su moción a los “350 diputados constitucionales, a su responsabilidad”, y no renuncian a contar con los apoyos de las formaciones independentistas. Porque “no van a fumigar a nadie que ostente esa condición”. “En la responsabilidad de cada cual estará lo que tenga que hacer. Y como la situación es la que es, no queremos negociar nada, porque lo único que queremos es darle lo que le falta a este país, calidad democrática”, ha insistido Ábalos, para apartar todas las prevenciones. Y también con ese fin ha reiterado que el PSOE seguirá “defendiendo la Constitución como hasta ahora”, y no va a “cambiar nada” su discurso contra los separatistas.

El PNV y el divorcio entre el PDeCAT y el ‘círculo de Puigdemont’

La moción socialista puede prosperar si el Partido Nacionalista Vasco se suma a la predisposición inicial de Esquerra Republicana y de los diputados del PDECat en el Congreso. “Con mirada de independentista no tiene sentido dudar de la necesidad de echar democráticamente al PP”, ha declarado el diputado Joan Tardà. Esa postura no es compartida por el círculo íntimo de Carles Puigdemont, el conocido como ‘círculo de Berlín’, al que lo único que le interesa es mantener la tensión con el Gobierno central y alimentar su propaganda de descrédito de la justicia española, que por cierto ha sufrido un serio revés con la sentencia del caso Gürtel. “¿Qué ganarían los catalanes con ese cambio de Gobierno?”, se preguntaba el viernes Eduard Pujol, una de las voces destacadas de Junts per Catalunya.

El presidente del PNV, Andoni Ortuzar, ha afirmado que la decisión de este partido sobre la moción de censura contra el presidente, Mariano Rajoy, anunciada por el PSOE dependerá de si el planteamiento es “serio y viable o solo obedece a intereses cortoplacistas y electoralistas”. La posición del PNV dependerá también de si el PSOE “acepta abordar un cambio en el modelo territorial del Estado, en la aceptación de los autogobiernos de Euskadi y Cataluña”, si “sintoniza con la agenda vasca y la defensa de los intereses de Euskadi”, y de las medidas de “regeneración democrática” que se quieran poner en marcha, ha destacado Ortuzar en un acto de su partido en la localidad vizcaína de Barakaldo. Pero en el caso del nacionalismo vasco todo es negociables, como ha demostrado recientemente con su apoyo a los Presupuestos, prestando unos votos indispensables para sacarlos adelante.

En cuanto a Podemos, no cabe duda de que está obligado a apoyar la moción de censura después de haber hecho fracasar la investidura de Sánchez en marzo de 2016.

Puig promete su apoyo a Sánchez

En la Fiesta de la Rosa en Torrent ha intervenido también el ‘president’ de la Generalitat valenciana, Ximo Puig, quien ha mostrado su total apoyo a la estrategia federal. A los que están “haciendo cuentas” sobre los peligros que afronta el partido con esta moción de censura, les ha dicho que “el riesgo es no hacer nada, mirar hacia otro lado”. El candidato cuenta, ha asegurado el jefe del Consell, con el “acuerdo, el apoyo y el compromiso del PSPV a tope, al cien por cien”, porque para completar el “cambio en la Comunidad Valenciana”, los socialistas necesitan un “Gobierno cómplice en España”.

Puig, el barón más próximo a Susana Díaz, no ha dejado ver ningún tipo de fisuras con el secretario general: “Lo que ha hecho Pedro Sánchez es lo que un partido decente tenía que hacer. Era nuestra obligación democrática, ética, lo que necesita España en estos momentos”, y todo ello aplicando un discurso “elaborado, no basado en la crispación, ni en la demagogia, ni en el hígado”. Así que los que preconizaban el “fin de las ideologías”, como C’s, yerran. Cada uno puede ser de la ideología que quiera, sí, pero “lo que no se puede ser es un estafador, ni en la economía ni en la política”.

El ‘president’, como Ábalos, ha reconocido el trabajo hecho por los socialistas en los años “muy difíciles” en los que el PP ocupaba las instituciones, también en la Comunidad Valenciana. Ellos aguantaron contra viento y marea y denunciaron la corrupción de manera incansable, lucharon por la “honradez y la honestidad”, según sus palabras. Pero desde 2015 los socialistas están al frente de la Generalitat y de muchos ayuntamientos. Puig tiene la “certeza” de que los valencianos no quieren dar marcha atrás, ni volver a pasar “la vergüenza de unos Gobiernos deshonrados, que además han sido letales para las finanzas de la Generalitat y para los derechos de los ciudadanos”.

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