Enfrentamiento en una playa de Barcelona tras retirarse cruces de apoyo a los presos

EL CDR de Canet de Mar asegura que hay tres personas heridas y Carles Puigdemont ha condenado el incidente en un tuit

Un grupo de personas arrancó este lunes decenas de cruces amarillas que estaban clavadas en la playa de Canet de Mar (Barcelona), lo que provocó un pequeño enfrentamiento entre independentistas y unionistas.

Fuentes policiales han explicado que el incidente se produjo sobre las 16.00 horas, cuando varias personas, algunas de ellas con la cara tapada, comenzaron a arrancar cruces amarillas que habían situado grupos independentistas en la arena de la playa.

Las cruces tenían inscritas palabras como “democracia” y “libertad” para simbolizar la muerte de estos conceptos en el Estado.

Al sacar las cruces, un grupo de personas favorable a la presencia de este símbolo en la playa recriminó la acción, lo que provocó algún rifirrafe, con intentos de agresión y empujones.

El Comité de Defensa de la República (CDR) de Canet de Mar ha calificado la acción como una agresión fascista, ha asegurado que había 30 encapuchados y que hay tres personas heridas: “Esta es su democracia, violentos e intolerantes”, ha expresado en una publicación en Twitter. Los CDR son los que promueven este tipo de acciones.

El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont también ha condenado el incidente en un tuit: “Mi total condena a estas agresiones del fascismo unionista, que continúan impunes. No hagamos ninguna concesión a sus provocaciones. Si nuestra actitud cívica y no violenta los exaspera, señal que vamos bien. No caigamos en ninguna provocación”.

La tensión en algunas playas por la colocación de cruces amarillas se vivió también este domingo en la localidad gerundense de Llafranc, que generaron enfrentamientos verbales entre partidarios y detractores de estas acciones.

En varios vídeos divulgados en las redes sociales se puede ver cómo algunas personas tumban las cruces que otras han clavado en la arena. En uno de estos vídeos se ve a una señora que desclava algunas cruces mientras es increpada por un grupo de secesionistas, a los que les reprocha: “Una cosa es política y otra que los niños piensen que esto es un cementerio”.