Interior se interesa por los presos de ETA que están dispuestos a la reinserción

Instituciones Penitenciarias mandó un correo a los directores de las cárceles con el objetivo de contar con una lista de presos de la banda candidatos a ser acercados a cárceles vascas y navarras

Instituciones Penitenciarias mandó en el mes de febrero un correo electrónico confidencial a los directores de las cárceles en las que hay presos de ETA clasificados en segundo grado o que padecen enfermedades graves para solicitar informes sobre la aceptación por parte de estos de las vías legales facilitadoras de su reinserción. Según informa este jueves ‘El País’, la medida afecta a 40 etarras de los 242 recluidos en España.

Interior califica el documento de “rutinario”, pero fuentes penitenciarias aseguran que el fin del mismo es elaborar una lista de presos candidatos a ser acercados a cárceles vascas y navarras, uno de los grandes asuntos por resolver entre el Gobierno vasco y el Ejecutivo central.

El documento pedía a los directores de las cárceles que, junto al informe enviaran escaneada cada solicitud que hubieran hecho estos presos para acceder a mejoras penitenciarias, así como cualquier otro documento que pudiera hacer referencia al asunto a tratar.

El mensaje ponía como plazo límite el próximo lunes día 26 de febrero para remitir los informes a la dirección de correo del responsable del Programa de Control y Seguimiento.

Un portavoz del Ministerio del Interior ya ha confirmado a ‘El País’ la existencia y veracidad del documento, aunque aseguró que se trata de “una solicitud de información rutinaria”.

José Luis Pascual, presidente de la Agrupación de las Cuerpos de la Administración Instituciones Penitenciarias (ACAIP, el sindicato mayoritario entre los funcionarios de prisiones) está convencido de que la información solicitada tiene como único fin “elaborar una lista de presos a los que se les se pueda acercar a cárceles del País Vasco y Navarra cuando el Gobierno decida dar ese paso”.

Las palabras de Urkullu y de Rajoy

Hace un año, el Ejecutivo de Iñigo Urkullu reclamó al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que acercase a todos los presos etarras a cárceles que estuviesen a menos de 250 kilómetros de sus casas. Poco más tarde, tras el suicidio de un etarra en la prisión de Puerto III, en Cádiz, pidió el acercamiento urgente los internos cuya salud esté en peligro. El Gobierno ha hecho oídos sordos a esas peticiones hasta ahora.

El propio Urkullu aseguraba este martes que “provocar un sufrimiento innecesario” a los presos y sus familiares “no es ético”, porque está en juego la “consideración” que les corresponde.

Sin embargo, Rajoy ha insistido mucho en las últimas fechas que no habrá ninguna cesión por la disolución de ETA, una afirmación que la mayoría de asociaciones y víctimas del terrorismo escucha con cierto recelo.

Rajoy recibió en el Palacio de la Moncloa hace una semana a 25 representantes de estas asociaciones en un encuentro de dos horas y cuarto al que también asistió el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, y en el que les trasladó un mensaje de apoyo y firmeza, así como que no modificará su política antiterrorista.

En ese contexto, les aseguró que no cambiará la política penitenciaria, que no ha negociado y que no negociará y que mantendrá en todo momento su compromiso con las víctimas.

El tema del acercamiento de los presos vascos es un asunto que incluso afecta a los presupuestos de este año. En ese sentido, el diputado de Unión del Pueblo Navarro (UPN) Íñigo Alli ha reiterado en varias ocasiones que su formación no apoyará los presupuestos generales del Estado si el presidente del Gobierno no se compromete por escrito a no negociar con los ejecutivos vasco y navarro un posible acercamiento de presos de ETA.

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