Sánchez propone actualizar el delito de rebelión en el Código Penal para adaptarlo a Cataluña

Afirma que hay que cambiarlo para que se aplique a los "políticos que utilizan su posición para subvertir el orden constitucional"

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha propuesto este miércoles “actualizar” en el Código Penal el delito de rebelión, para que pueda ser aplicado a los “responsables políticos que utilizan su posición para subvertir el orden constitucional”. El líder socialista afirma que hay que adaptarlo a los tiempos que corren “en el siglo XXI”, porque tal y como está redactado hoy en día se vincula “absolutamente” a un golpe militar.

Sánchez ha defendido, en los Desayunos de TVE, que hay que adaptar el delito a la “defensa de un bien jurídico como la Constitución”, frente a los “hechos inimaginables hace años” que han llevado a cabo los secesionistas catalanes. Y en ese sentido ha advertido de que el desafío secesionista en Cataluña es un problema que se va a prolongar durante “años” en España, por lo que hay que actuar.

Asimismo, ha subrayado la necesidad de dejar claro a los independentistas que siempre que pretendan conseguir sus objetivos vulnerando la ley se van a encontrar con “un muro” del Estado español, que responderá de forma “firme”, pero “serena” y “proporcional” a los desafíos que le plantee, si es necesario con otro 155.

El líder socialista ha apuntado que, si el Gobierno plantea esa reforma del Código Penal, el PSOE la apoyará, y que si no será su grupo parlamentario el que la lleve al Congreso. No es descartable sin embargo que este hubiese sido ya un tema de conversación entre Sánchez y el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que se reunieron este martes.

Y es que, durante la reunión, ambos líderes políticos, pactaron una respuesta proporcional ante un eventual desafío del nuevo presidente catalán, Quim Torra, que supondría reactivar el 155 si se crean “estructuras políticas paralelas” y se quiebra el orden constitucional.

Así lo expresaron el Gobierno y el PSOE en un comunicado conjunto tras la reunión que mantuvieron por la mañana Rajoy y Sánchez en el Palacio de la Moncloa, en la que el Gobierno y el PSOE han acordado que la “vigilancia” en el cumplimiento de la legalidad se haga extensiva a las finanzas de la Generalitat, para garantizar que el dinero público no se destine al ‘procés’.

Un comunicado en el que se critica el discurso político “frentista” de Torra y el “carácter xenófobo” de sus manifestaciones públicas y en el que el Ejecutivo, el PP y el PSOE se comprometen a ofrecer una respuesta “pactada y proporcional” en la defensa de la legalidad constitucional y estatutaria, a la que invitan a sumarse al resto de fuerzas democráticas.

El peligro de Torra

Por otro lado, el líder del PSOE ha dejado incluso la puerta abierta a que, llegado el caso, un nuevo 155 incluyera la intervención de los medios de comunicación públicos catalanes, una opción que rechazaron frontalmente los socialistas en el debate sobre el actual 155.

Eso sí, ha dejado claro que para aplicar otro 155, el desafío del Govern que lo motivase debería concretarse en “hechos”, no basta sólo con “palabras” que amenacen con determinadas acciones.

En el transcurso de la entrevista, Sánchez ha presentado como una “oportunidad” la investidura de Quim Torra como presidente de la Generalitat, en el sentido de que permitirá que muchos, tanto en Cataluña, como en el resto de España y en el extranjero conozcan el verdadero rostro “xenófobo y supremacista” que esconde el movimiento independentista y que se asemeja a otros movimientos en Europa y el resto del mundo.

En este sentido, Sánchez cree que los tuits borrados del presidente de la Generalitat, en los que presenta a los catalanes como una raza superior a la española, han hecho más pedagogía sobre la verdadera amenaza que representa el independentismo en Cataluña que cualquier campaña de información del Gobierno o de los partidos constitucionalistas.

El líder del PSOE ha hecho una llamada de atención a ERC, un partido de izquierdas que, ha subrayado, no se entiende cómo puede estar apoyando un “discurso claramente supremacista, que basa sus postulados en cierta superioridad del pueblo catalán y que niega la españolidad de Cataluña, que existe y hay mucha”. “Un partido de izquierdas debería defender la solidaridad entre ciudadanos”, ha advertido.

Sánchez también ha enviado un mensaje a Ciudadanos, que empezó, según él, negando el 155, pasó a reivindicar su uso para desbloquear la situación, luego retiró su apoyo al Gobierno en torno a este asunto para inmediatamente después pedir unidad de los demócratas en torno a este artículo de la Constitución española.

El líder del PSOE ha instado por tanto al líder naranja, Albert Rivera, a que renuncie a poner en cuestión la unidad de los partidos constitucionalistas por “arañar votos” porque es un “error” plantear dudas sobre esta unidad “en momentos como éste” en el que España ha de pertrecharse de “argumentos” para hacer frente al secesionismo.

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