Kifkif alerta sobre la doble discriminación que sufren las personas migrantes y refugiadas LGBTI

La asociación tiene una amplia trayectoria en la inclusión de migrantes y refugiados que han llegado a España huyendo de la persecución por su orientación sexual e identidad de género

El mapa del progreso de los derechos LGBTI a nivel mundial sigue siendo reducido en comparación con la LGBTIfobia que recorre muchos rincones del planeta como un mal endémico. Un balance muy negativo que lleva a Kifkif, la asociación de Migrantes y Refugiados Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales de la Comunidad de Madrid, a convertir un año más el 17 de mayo, Día Internacional contra la Homofobia, Lesbofobia, Bifobia y Transfobia, en una jornada de reivindicación para alzar la voz contra esta lacra que salpica a todas las capas de la sociedad, poniendo el acento los derechos y una mayor visibilidad de las personas que han migrado a España huyendo de la discriminación y la persecución debido a su orientación sexual e identidad de género. Estas personas son especialmente vulnerables ya que en nuestro país se enfrentan a una doble discriminación por ser LGBTI y su condición de migrante y refugiado.

Hace 28 años, el 17 de mayo de 1990, la Organización Mundial de la Salud (OMS) retiró la homosexualidad de su clasificación de enfermedades mentales. Catorce años después, en 2004, el activismo LGBTI eligió esta fecha para aumentar las campañas de sensibilidad contra la enfermedad que azota a las sociedades: la LGBTIfobia. Pese a los avances conquistados en los últimos años, en los cuales 25 países han aprobado el matrimonio entre personas del mismo sexo, ser LGBTI sigue resultando peligroso en muchas partes del planeta. Muchas de estas personas son víctimas de discriminación, acoso, persecución y hostigamiento, siendo objeto de agresiones, violencia sexual y asesinatos. En la actualidad, la homosexualidad está penada con la cárcel en 72 países –un tercio de los estados que forman parte de Naciones Unidas- y se castiga con la pena de muerte en ocho (Irán, Arabia Saudí, Yemen, Sudán, algunas provincias de Somalia y Nigeria y los territorios que quedan en manos del Estado Islámico en Siria e Irak).

Esta situación de discriminación lleva a muchas de estas personas LGBTI a buscar una vida mejor en países como España, donde las peticiones de asilo por persecución por orientación sexual e identidad de género se han disparado en los últimos años, según la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR).

Ser migrante, solicitante de asilo y LGBTI tampoco es fácil en España, uno de los países que más respeta y defiende los derechos de los homosexuales, según el PewResearch Center. Estas personas sufren la intersección de múltiples factores que agravan los efectos de la discriminación y de la violencia contra ellas. Se encuentran con graves dificultades para acceder a un empleo y se ven expuestas a la marginalidad, el aislamiento y la segregación al enfrentarse a esta doble discriminación. La situación empeora en el caso de las personas trans y refugiadas, las cuales se ven abocadas prácticamente a la prostitución como único medio de vida.

Madrid registra una agresión lgbtifóbica al día

Las elevadas cifras de delitos de odio son preocupantes en la Comunidad de Madrid, donde cada día se produce una agresión lgbtifóbica. Según el Informe sobre Delitos de Odio en la Comunidad de Madrid 2017 del Observatorio Madrileño contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia, el año pasado se registraron 321 agresiones, un 33% más que en 2016. A esto hay que añadir los delitos de odio por racismo o xenofobia , un total de 68, según el último informe publicado por el Ministerio de Interior de 2016. En ambos casos, estos datos no son más que la punta del iceberg de una lacra, ya que solo una de cada cuatro agresiones homófobas se denuncian en nuestra comunidad, un porcentaje que baja a niveles ridículos en el caso de los delitos de odio por racismo por miedo a ser expulsados del país y la situación de exclusión social y desconocimiento de sus derechos.

Kifkif, como entidad que defiende los derechos de las personas migradas, racializadas y/o refugiadas LGTBI, también ha sido objeto de ataques y amenazas de carácter xenófobo y lgbtifóbico. El más reciente tuvo lugar el pasado 30 de abril en la sede de Alcalá de Henares cuya fachada amaneció cubierta de pintadas fascistas. Este ataque no hace más que reafirmar la necesaria labor de esta asociación y les empuja a seguir luchando con ahínco contra el odio y el fanatismo hacia el diferente, para erradicar de una vez por todas estas lacras que, desgraciadamente, continúan vigentes en la sociedad.

Esta asociación cuenta con una larga trayectoria y experiencia en la inclusión social de migrantes y refugiados y en la lucha contra la discriminación por razones de xenofobia, racismo, homofobia, lesbofobia, bifobia y/o transfobia. Uno de los ejes de la actuación de Kifkif es el programa de intervención en centros escolares, que incluye charlas y talleres de sensibilización en el respeto a la diversidad afectivo-sexual en I.E.S de la Comunidad de Madrid, formación al profesorado, así como un servicio de apoyo y acompañamiento a víctimas y familiares. Además, para hacer frente a una de las mayores barreras que se encuentran las personas migrantes que llegan a la región, el idioma, la asociación dispone de un programa de conversación para hacer un poco más fácil la comunicación y promover y fomentar el uso y la interacción en lengua castellana.

Los programas, talleres y actividades, entre los que destacamos los desarrollados en el campo de la salud (información y prevención de infecciones de transmisión sexual, pruebas rápidas de vih y el fomento de hábitos de vida sexual saludables), han convertido a Kifkif en un punto de encuentro para personas LGBTI y un referente del activismo para construir una sociedad igualitaria, diversa, libre de discriminación e intercultural basada en el respeto y la integración.