‘The Red One: One’, propuesta pictórica contemporánea que ya puede visitarse en Madrid

Óscar F. Vega emplea sólo tres colores al óleo: blanco, negro y rojo, del que toma el nombre

El Estudio Carlos Moltó, situado en el madrileño Paseo de la Castellana, albergará hasta el 7 de junio la exposición de pintura contemporánea “The Red One: One” (TROO), una propuesta pictórica contemporánea de Óscar F. Vega que fue inaugurada el pasado jueves (en la imagen, Óscar F. Vega, acompañado por el periodista especializado en arte y también artista Paul Edward Davies). Innovar en pintura contemporánea, cuando cada día se producen miles de obras, es poco menos que imposible, pero al mismo tiempo, imprescindible. La muestra es decididamente innovadora. El espectador percibe que “no lo ha visto antes” y, sin embargo, se trata de una pintura absolutamente impregnada de la identidad de su autor. Ninguno de los cuadros necesita firma.

Y ¿cómo? Recurriendo a una técnica clásica como el óleo y únicamente utilizando tres colores: blanco, negro y rojo, del que toma el nombre. El rojo, un color tradicionalmente difícil, se registra por “simplicidad”. En palabras del pintor, “para no enredarse en los colores y también buscando la fuerza expresiva de esta combinación, que te arroja directamente al mundo de las emociones”. En la exposición, se puede ver también una entrevista que el periodista británico de media Paul E. Davies realiza a Óscar Vega. En esta pieza documental, Vega explica que “si uno entra en una habitación, y no percibe inmediatamente la presencia de una pintura, ésta está destinada al olvido”.

Por eso, la única manera que estas pinturas rabiosamente rojas pasen desapercibidas es ¡apagar la luz!. Y paradójicamente, es lo que se hace en la exposición, que trabaja con el concepto de “Galerie Noir”: un conjunto de las obras expuestas se exhiben en un espacio totalmente oscuro –de techo, paredes y suelo negros–.Los lienzos se iluminan intensamente con luz recortada, de modo que parecen “flotar” en la nada.

“Galerie Noir” propone una nueva experiencia estética que conecta con otra idea del pintor: que el arte, para llamarse tal, debe ser “superfluo” y que el gozo estético proviene de la capacidad de la obra de arte para actuar como un “velo”, como una pantalla que trasluce, entre las pinceladas, la nada “de la que estamos hechos”. Esta “transparencia” es el objetivo expresivo que declara el artista, y para ello se nutre de figuras muy nítidas pero que, curiosamente, rozan la abstracción. La exposición está además llena de esqueletos pero éstos, lejos de dar miedo, traen el humor y la ironía a la obra, otro de sus rasgos de identidad.

El estudio Carlos Moltó, en pleno centro de Madrid, es, además del lugar de trabajo de este autor, una galería ocasional. Lo que se denomina una “pop up Gallery”. Resulta un espacio franco que se adapta magníficamente a esta exposición. La exposición está comisariada por Natalia de Pedroso.

La exposición “TROO” se puede visitar desde el 10 de mayo al 7 de junio en el Estudio Carlos Moltó (Pº de la Castellana, 70, Madrid) de lunes a viernes (de 11-14 h y de 17-20 h) y sábados (de 11-14 h).