59 muertos y más de 2.000 heridos en Gaza en las protestas contra la Embajada de EEUU en Jerusalén

El número de muertos por disparos del Ejército israelí en las protestas de Gaza contra el traslado de la Embajada de EEUU a Jerusalén asciende a 59, según datos del Ministerio de Salud palestino, que cifra en 2.771 los heridos. Las protestas, convocadas por todas las facciones en el marco de la Marcha del Retorno se han hecho coincidir este lunes con el traslado de la Embajada de EEUU a Jerusalén y se espera que continúen este martes, día en que los palestinos conmemoran la Nakba (Catástrofe) que para ellos supuso el nacimiento de Israel hace hoy 70 años.

 

Según la agencia de noticias Maan, entre las últimas víctimas mortales se encuentra una niña de ocho meses. El Ministerio de Sanidad palestino ha informado de que entre los fallecidos hay siete menores y que, del total de heridos, 1.204 son por impactos de bala y que 203 son niños y once periodistas.

Se trata de la jornada más sangrienta desde que el 30 de marzo comenzaron las protestas en los Territorios Palestinos de cara a la ‘Nakba’ (‘Catástrofe’), día en que se conmemora el inicio del éxodo palestino por la creación del Estado de Israel. Desde entonces, han muerto cerca de cien palestinos sin que haya ninguna baja del lado israelí.

Unos 40.000 palestinos se concentraron este lunes a lo largo de la frontera entre la Franja de Gaza e Israel en trece localizaciones distintas desde primera hora y hasta las 17.30 (hora local), cuando Hamás, que ha admitido estar detrás de las protestas, ha ordenado la retirada.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), por su parte, aseguraron en un comunicado que los manifestantes utilizaron armas de fuego, cócteles molotov y otros explosivos contra los agentes hebreos y que en varios puntos de la línea limítrofe “células de Hamás” intentaron atravesar la valla.

Las IDF consideraron que sus efectivos actuaron “conforme a los procedimientos estándar”.

Las autoridades sanitarias palestinas han pedido a su contraparte en Egipto que envíen a los hospitales de la Franja de Gaza medicinas y material médico de emergencia, así como equipos médicos especializados en cirugía vascular, ortopedia, anestesia y cuidados intensivos, y han solicitado también se autorice la salida de heridos para ser atendidos en centros especializados en Egipto.

El Ministerio de Salud palestino ha acusado a Israel de cometer “una masacre” contra los manifestantes y el ministro, Jawad Awad, hizo un “llamamiento urgente” a la comunidad internacional para que presione a Israel y que detenga la violencia.

La ONG defensora de los derechos humanos Amnistía Internacional denunció hoy un uso excesivo de la fuerza y una “aborrecible violación de la ley internacional”.

Gaza vivió este lunes un jornada de protestas y huelga general con seguimiento masivo por el traslado de la Embajada de EEUU, que supone un reconocimiento de facto de la capitalidad israelí de la ciudad, en contra del consenso internacional imperante hasta ahora.

Escuelas y universidades, bancos, tiendas e instituciones públicas cerraron sus puertas y a primera hora de la mañana se quemaron algunos neumáticos en los principales cruces de la capital, donde apenas hay tráfico rodado.

Camiones y autobuses se desplazaron a varios puntos de Gaza y otras ciudades para recoger a los vecinos y trasladarlos a las fronteras con Israel, donde hay convocadas a media mañana marchas de protesta en un denominado Día de la Ira. Desde los altavoces de las mezquitas se instaba a los ciudadanos a participar y a unirse a las protestas, pidiendo la participación de un millón de personas.

El Ejército israelí está en estado de alta alerta y ha reforzado sus efectivos alrededor del enclave costero palestino, con un aumento del número de batallones de combate, unidades especiales, fuerzas de inteligencia y francotiradores. Además, ha advertido a la población mediante panfletos distribuidos desde el aire de que no tolerará daños a la verja de seguridad fronteriza.

El Ejército señaló este domingo que “la organización terrorista Hamás ha estado encabezando y organizando disturbios extremadamente violentos” en la zona en las últimas semanas y le acusó de “actuar bajo disfraz de manifestantes para tratar de dañar la valla de seguridad y perpetrar ataques terroristas en territorio israelí”.

También se ha reforzado la seguridad en Jerusalén, sobre todo en torno al edificio que albergará la nueva legación diplomática estadounidense, y en Cisjordania, donde también se han convocado protestas.

Este martes también hay manifestaciones masivas previstas con motivo de la Nakba (Catástrofe, en árabe), como los palestinos denominan al exilio y desposesión que supuso para ellos la creación del Estado de Israel, que cumple hoy 70 años.

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