Hamás advierte de que “Jerusalén es una línea roja” y llama a una nueva intifada

El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) ha hecho un llamamiento a una nueva intifada en respuesta a la violencia que se ha desatado este lunes en la Franja de Gaza por la represión israelí de las protestas palestinas con motivo del 70º aniversario de la 'Nakba' y la apertura de la Embajada de Estados Unidos en Jerusalén.

El vicejefe de Hamás, Jalil Al Hayah, advirtió de que “Jerusalén es una línea roja” y de que “continuarán la resistencia”, tras una jornada de protestas en la Franja contra el traslado de la embajada de Estados Unidos a Jerusalén en la que 52 palestinos han muerto y 2.000 fueron heridos. 

“Hoy nuestra gente es más fuerte que antes. Todo el respeto a los que derramaron su sangre contra el traslado de la embajada de Estados Unidos”, declaró Al Hayah en una rueda de prensa en Gaza.

El dirigente islamista aseguró que el enemigo (Israel) no entiende de la “resistencia popular y actividades pacifistas” de estas marchas que han sido calificadas por el Ejército israelí como “disturbios violentos” y acusa a Hamás de “cometer ataques terroristas”.

“Nuestra gente rechaza con su sangre el crimen del traslado de la embajada de EEUU a Jerusalén”, señaló, a la vez que consideró esa decisión del presidente estadounidense, Donald Trump es “inaceptable”.

Los islamistas apostaron por la unidad nacional y por continuar con las marchas aunque para mañana, que coincide con la conmemoración del Día de la Nakba (Catástrofe, en árabe) han declarado un día de luto por las muertes de hoy por fuego israelí.

“Nuestra gente, que ha vivido amargamente la vida durante 70 años, no permanecerá en silencio y no retrocederá hasta lograr regresar, derrotar la ocupación y establecer su estado palestino independiente con Jerusalén como su capital“, defendió y pidió a los países árabes que no hicieran al enemigo (Israel) “un amigo de la región”.

Israel, por su parte, ha responsabilizado a Hamás de la violencia por enviar a los habitantes del territorio palestino hacia la frontera estando advertido de que habría una respuesta del lado judío. “Todo país tiene la obligación de defender sus fronteras”, ha escrito el primer ministro, Benjamin Netanyahu, en Twitter.

Más de 40.000 palestinos han participado hoy en la Gran Marcha del Retorno de Gaza, que se celebra desde el 30 de marzo en la frontera con Israel, y hoy se ha hecho coincidir con la inauguración de la embajada de Estados Unidos en Jerusalén en protesta por este traslado, que supone el reconocimiento de facto de la ciudad como capital israelí.