El final de ETA

Rajoy aseguró hace una semana a las víctimas que no habría cesiones a ETA

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, aseguró hace una semana a los representantes de asociaciones y víctimas del terrorismo que no habría ninguna cesión por la disolución de ETA, una afirmación que la mayoría afirmó haber creído aunque varias voces críticas con su actuación le solicitaron más compromisos. Este jueves 'El País' ha adelantado que Instituciones Penitenciarias mandó un correo a los directores de las cárceles hace unos meses con el objetivo de contar con una lista de presos de la banda candidatos a ser acercados a cárceles navarras y vascas.

Rajoy recibió hace una semana en el Palacio de la Moncloa a 25 representantes de estas asociaciones en un encuentro de dos doras y cuarto al que asistió también el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, y en el que les trasladó un mensaje de apoyo y firmeza, así como que no iba a modificar su política antiterrorista. En ese contexto, les aseguró que no cambiaría la política penitenciaria, que no negoció y que no negociará y que mantendrá en todo momento su compromiso con las víctimas.

El Gobierno informó de que Rajoy hizo hincapié en que el Estado de derecho y la democracia han derrotado a ETA y que a partir de ahora todos los pasos estarán dirigidos a derrotar las coartadas de la banda terrorista y la deslegitimación de su trayectoria criminal.

La gran mayoría de los representantes de las asociaciones que acudieron a Moncloa aseguraron que confían en las palabras de Rajoy y se mostraron convencidas de que mantendría su palabra.

Sin embargo, hubo dos voces especialmente críticas, la de la presidenta del colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco (COVITE), Consuelo Ordóñez, y la de la Fundación Gregorio Ordóñez, Ana Iríbar. Ambas, hermana y esposa respectivamente del concejal del PP Gregorio Ordóñez asesinado por ETA, exigieron a Rajoy más gestos y compromisos.

En su comparecencia ante los periodistas, Consuelo Ordóñez aseguró haber salido de la reunión igual que entró y manifestó su malestar por el hecho de que el Gobierno, a su juicio, permitiese que ETA haya manejado los tiempos y las formas de sus anuncios.

Además, pidió a Rajoy detener al etarra Josu Ternera porque diijo no creerse que no sea posible, que se desactive el proyecto político de ETA, que cumpla estrictamente el plan de reinserción de presos y que no traspase la competencia de prisiones al País Vasco.

Por su parte, Ana Iríbar calificó de “decepcionante e injusto” el final que se ha permitido a ETA y reprochó al presidente que pacte con el PNV asuntos como el proyecto de ley de presupuestos generales del Estado.

Frente a ello, se sucedieron voces como la de la presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo, Mari Mar Blanco, quien compartió las palabras de Rajoy y aseguró que le dan confianza y cree que no va a hacer ninguna concesión ni va a negociar nada en favor de los etarras.

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