Pintadas contra los profesores catalanes denunciados por la Fiscalía por señalar a hijos de guardias civiles tras el 1-O

Una serie de pintadas contra los profesores denunciados por Fiscalía por un presunto delito de odio han aparecido en la fachada del instituto El Palau de Sant Andreu de la Barca (Barcelona), con expresiones como 'ratas nazis' y 'nazis separatas'. Fuentes de los Mossos d'Esquadra han asegurado este lunes que tienen constancia de las pintadas, pero que no se ha presentado todavía denuncia y desconocen la identidad del autor o autores de los hechos.

Una plataforma de apoyo a los docentes del instituto El Palau Suport IES El Palau ha convocado para este martes ante el Ayuntamiento de la localidad una concentración en apoyo a los docentes denunciados por la Fiscalía. La plataforma ha asegurado tras la aparición de las pintadas: “Nos quieren romper el instituto y la cohesión social de los alumnos”.

Hace una semana, el Servicio de Delitos de Odio y Discriminación de la Fiscalía de Barcelona, que coordina el fiscal Miguel Ángel Aguilar, presentó una denuncia en los juzgados de Martorell contra nueve docentes del Instituto de Enseñanza Secundaria El Palau de Sant Andreu de la Barca por discriminar a alumnos del centro por ser hijos de agentes de la Guardia Civil tras la celebración del referéndum del 1 de octubre.

En su escrito, el Ministerio Público situaba la acción de los denunciados “en el contexto de la profunda hostilidad” vivido en Cataluña los días previos y posteriores al 1-O y consideraba que los docentes eran “conscientes del menoscabo moral y de la humillación que pudieran comportar sus comentarios ofensivos entre sus alumnos, muchos de ellos hijos agentes de la Guardia Civil que desarrollan su actividad profesional como guardias y residen en el colindante cuartel de Sant Andreu”.

El día 2 de octubre, los profesores llamaron “perros rabiosos” y “salvajes” a los guardias civiles, instaron a los hijos de agentes a que se identificaran para señalarlos ante el resto de sus compañeros e interrumpieron las clases para “exigir a todos los alumnos que debían bajar al patio para hacer un acto de protesta y condenar los hechos violentos atribuidos a la Policía y la Guardia Civil el día anterior con motivo del referéndum ilegal”.