Rajoy desesperado, la izquierda en retroceso y Rivera busca equipos y candidatos para 2019

La pretensión de Albert Rivera de presentar a Manuel Vals como candidato a la alcaldía de Barcelona revela dos cosas: que Rivera, desbordado por el éxito que le anuncian las encuestas, está buscando desesperadamente candidatos de prestigio para las elecciones municipales y autonómicas de 2019; y que el hasta hace poco dirigente del socialismo francés, no quiere saber nada de Pedro Sánchez y del PSOE, partido que sigue a la baja en las encuestas a igual que Podemos y a pesar del hundimiento del PP. Del que huye Mariano Rajoy desesperado como si ello no tuviera nada que ver con él. 

Rajoy estaba dispuesto a vender su alma al diablo y España al PNV con tal de que le aprueben los Presupuestos de 2018. Y como los chantajistas del Gobierno de Vitoria habían puesto como condición a sus votos favorables el fin de la aplicación del 155 en Cataluña, Rajoy decidió no recurrir ante el TC el voto delegado en el Parlament de los prófugos Comin y Puidemont para facilitar la investidura de Elsa Artadi, retirar el 155 y conseguir los votos del PNV. 

Pero la amenaza de Cs de vetar los Presupuestos si el PP no recurría el voto delegado -que finalmente recurrirán CS y el PP catalán-, o si Rajoy regalaba a Urkullu el control de la Seguridad Social hizo retroceder al presidente del Gobierno para finalmente ofrecerle al PNV, como concesión, la subida de las pensiones al ritmo del IPC. 

El espectáculo de Rajoy vendiendo a trozos la soberanía nacional es más que penoso y revela su desesperación porque no quiere adelantar las elecciones generales y el hundimiento del PP. Y cree que si consigue los Presupuestos de 2018 se quedará en Moncloa atrincherado hasta 2020 para ganar tiempo y que los jueces no lo vuelvan a llamar a declarar o lo imputen en la corrupción del PP.

La crisis de Cristina Cifuentes en Madrid se ha resuelto con el vídeo infame de dos tarros de crema, y Rajoy se ha lavado las manos como Pilatos y por fin ha podido tomar el control del PP de Madrid que en los últimos 20 años estuvo en manos de Aguirre y Gallardón (otro que tal baila como imputado) la pareja cainita madrileña que se disputaba la secesión de Rajoy y que han pasado a ‘menor vida’ política y puede que ambos camino de la judicial. 

Rajoy es el superviviente, el único que queda en el PP (a Feijóo se le volvió a aparecer hace poco su amigo el narco) y puede que mande a su fiel Soraya Sáenz de Santamaría (chica para todo) como candidata a la Comunidad de Madrid en contra de la opinión de Cospedal que salió tocada en el caso Cifuentes. 

PSOE y Podemos a la baja

Lo increíble en toda esta crisis del PP es que el PSOE de Pedro Sánchez no solo no levanta cabeza sino que retrocede electoralmente como lo revelan las últimas encuestas, incluida la última de Metroscopia en Madrid tras la caída de Cifuentes. Y lo mismo le ocurre a Podemos que además anda con sus problemas internos como se vio en la conspiración de Bescansa y en la conversión ‘pablista’ de Errejón. 

El PP está hundido y la izquierda no levanta cabeza como se aprecia en el acercamiento de Manuel Vals a Rivera. Sobre todo y entre otras cosas porque Pedro Sánchez (ahora entusiasmado con el bable asturiano y el mallorquín) se ha acercado al soberanismo catalán de la mano del PSC, y porque Pablo Iglesias esta entregado a Colau y a la autodeterminación. Y no tienen, ninguno de los dos, un proyecto político y económico para España. 

El que sí tiene ‘proyecto España’ es Albert Rivera como lo ha demostrado en Cataluña con Inés Arrimadas y como lo demuestran las encuestas que le dan como indiscutible ganador.

Pero Rivera necesita candidatos y equipos para digerir el éxito que se le viene encima y de ahí la operación Vals y las dudas que tiene sobre la candidatura de su partido en Madrid porque sabe que Ignacio Aguado -el ‘matador’ de Cifuentes- no levanta muchos votos en el  PP. Lo que hace que la ambiciosa Cayetana Álvarez de Toledo, que no cesa de bailar la danza de los siete velos ante Rivera, se esté postulando para cabeza de lista de Cs a la Comunidad de Madrid. 

Rivera necesita candidatos para 2019 y equipos de Gobierno para 2020. Y todo eso no es tan fácil de conseguir. Pero su situación actual es, sin lugar a dudas, envidiada por todos mientras él juega a ser el Macron español por encima de las ideologías y con un discurso simple de modernidad, limpieza y regeneración. Debería hablar más de ‘reforma democrática’ pero eso aún le queda lejos y tiempo tendrá para abordar esa cuestión esencial. 

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