Toni Comín advierte de que la investidura de Puigdemont ‘no es el único plan’ del independentismo

El exconseller de Salud de la Generalitat Toni Comín ha asegurado que las fuerzas independentistas trabajan para hacer presidente de la Generalitat a Carles Puigdemont, pero ha advertido de que ello “no quiere decir que sea el único plan”. En declaraciones a Catalunya Ràdio este martes ha augurado que se investirá a un president de la Generalitat antes del 22 de mayo, día en que finaliza el plazo para hacerlo y se convocan nuevas elecciones, pero ha advertido de que el Govern “no podrá resolver todos los males”.

El exconseller, en Bélgica desde octubre de 2017, ha pedido investir a un Govern “que permita levantar el 155” y, a la vez, impulsar un proceso constituyente y articular en el extranjero un Consell de la República que pueda llevar a cabo lo que el Ejecutivo autonómico no pueda desarrollar. Además, asegura que “no le da nada de miedo” una repetición electoral en caso de que, “de manera deliberada”, se impida “materializar el mandato del 21-D”.

Comín ha sostenido que si el Estado “acaba forzando las cosas para acabar en elecciones” se acabará “llevando una sorpresa” ya que, para el exconseller, “cada vez que hemos convocado a la gente, la gente ha estado ahí”: “Si ahora los adversarios ven que vamos a dar un paso más, si ven que vamos a seguir adelante y provocan una situación insalvable, se volverían a encontrar con una sorpresa”, ha alertado.

Preguntado por si de cara a estos eventuales comicios algunas fuerzas soberanistas se presentarían en una lista unitaria como en 2015, Comín ha apuntado que es un debate que en estos momentos “no existe” o que, cuando menos, él no lo conoce ni participa del mismo.

El exconseller, que se encuentra en Bélgica pendiente de saber si es extraditado o no en virtud de la euroorden impulsada por el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena, solicitó ayer a la Mesa del Parlament que le permita delegar su voto, lo que facilitaría una investidura de un candidato independentista sin necesitar los cuatro votos de la CUP en segunda vuelta.

Comín ha situado esta decisión en una estrategia para “dotarse de los instrumentos posibles para hacer lo que queremos, que es cumplir el mandato del 21D”: “Ya dijimos que teníamos que tener toda la seguridad jurídica para dar el paso”, ha aclarado.

Aun así, Comín ha argumentado que “no es en absoluto malo buscar un acuerdo con la CUP para una investidura con 70 diputados”, pero ha dicho que la delegación de su voto les da “una autonomía más grande en relación al resto de actores del Parlament”.

Para el exconseller, “la manera de ser fieles al mandato del 21D es ser capaces de hacer varias cosas”: formar un Govern que permita levantar la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña, crear “instituciones en el exilio” y activar “el proceso constituyente en el interior”.

Así, a este eventual Govern le correspondería una función “defensiva” que “protegerá de Madrid”, aunque Comín ha alertado de que “no se puede crear la expectativa” de que cuando se forme un Ejecutivo en Cataluña “se acabarán todos los males”.

Comín ha señalado que el independentismo debe intentar que la investidura que se intente llevar a cabo en el Parlament “se corresponda lo máximo posible a lo que la gente dijo el 21D”, aunque ha apuntado que la investidura del expresidente catalán puede no ser “el único plan”.